Sofía.Estoy ya por el tercer sueño cuando noto que algo me sacude por el hombro.
Me quejo y me remuevo para que lo que sea o quien sea me deje dormir tranquila. Parece que funciona porque me dejan en paz.
Noto como el colchón se hunde a mi lado y comienzan a acariciarme la cara y la cabeza. Me apego más a donde provienen las caricias, pidiendo más.
—Sofía— me susurran.
—Mhhh.Se ríe por lo bajo.
—Despierta.
—Solo cinco minutos, papá.
—Bueno, no soy tu padre, pero si quieres llamarme papi no me quejo.Abro los ojos de par en par y me encuentro a Simone sentado a mi lado, con la mano en mi mejilla y con una sonrisa ladina.
Me siento rápidamente, cierro los ojos y me los froto para luego volver a abrirlos y comprobar que está aquí, en la misma habitación que yo, en una cama, a mi lado.
—¿Qué haces aquí?
—Shhh— me pone el dedo índice en los labios—. No hables fuerte que despiertas a Adri.Miro a mi izquierda y lo veo durmiendo en la otra cama, con la boca abierta, un hilito de baba cayendo de esta y en una postura rara. ¿No está incómodo?
Vuelvo mi vista al otro y le pregunto qué quiere.
—Quítate el pijama y ponte otra ropa. Nos vamos.
¿Desde cuándo me da órdenes?
Frunzo el ceño y suelto una carcajada.
Alcanzo el móvil que reposa en la mesita de noche y miro la hora. 12:23. No es tan tarde, pero es que ayer estuvimos dando vueltas por Roma y cuando lleguemos me dio sueño y me acosté temprano.
—¡Son las 12:20 de la noche, quiero dormir!— susurro, alterada—. Vete a la mierda.
—A la mierda no, voy a ir a otro lugar y tú vienes conmigo. Vístete, te espero abajo— se levanta y se dirige a la puerta.
—No eres mi padre para decirme qué tengo que hacer.
—Pues antes me has llamado papá— me guiña un ojo y sonríe.Agarro un cojín y se lo tiro, pero el muy idiota lo esquiva y desaparece por la puerta después de sacarme la lengua.
Me levanto y agarro lo primero que veo, es cómodo y me es más fácil coger. Me dirijo al baño para vestirme y cuando termino me miro al espejo.
Cualquiera se asustaría si me viera con los pelos de loca que tengo ahora mismo.
Echo la cabeza hacia abajo y me hago una coleta alta.
Pienso en maquillarme, pero, ¿para qué? Es casi de madrugada, no pienso hacerlo, me da pereza.
Hago pis, porque siempre hay que hacer pis antes de salir, cojo el móvil y bajo las escaleras con cuidado de no caerme porque estoy todavía atontada.
Está esperándome en el salón, apoyado en una pared. Me paro frente a él y lo miro, se ríe.
—¿De qué te ríes?
—Pareces un zombi.Me gustaría decirle lo mismo, pero él se ve demasiado bien.
Ruedo los ojos y me cruzo de brazos.
—¿Para esto me has despertado?
—No— agarra las llaves del coche y las sacude en el aire—. Vámonos.Me pasa una mano por los hombros y me dirige al garaje, nos subimos en un coche y comienza a conducir hacia no sé donde.
Quiero no ser tan amable de repente y seguir un poco cabreada con él todavía, pero él no lo está conmigo y no tengo ganas de discutir ahora mismo.
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Un corazón robado. (Segunda parte de "Un beso robado")
Novela Juvenil(2ª parte de "Un beso robado") Después de dos años, Sofia ya parece haber olvidado a Simone; o tal vez es lo que quiere creer. A ella todo le está yendo de maravilla: trabaja en lo que le gusta, sigue estudiando, tiene a sus amigos... Él volverá, y...