Mini-maratón 2/2
-Duro contra el muro...
-Macizo sobre el piso...
-Estrecho bajo el techo...
-Como fiera en la escalera..
-Rapidín en el jardín...
-Con cautela en la escuela...
-Sin pena sobre la arena...
-¡Ya basta!- les grito con carácter a el trío dinámico, mirándoles muy fijo.
¿Dios que hice yo en mi vida pasada para merecer tremendo castigo?
La verdad es que Lau y Nacha llevan bastante rato jodiendome la existencia con el hecho de que el idiota de Leam y yo estábamos en ese asqueroso baño, dónde juro no volver a entrar... Al principio no me molestaba, ya que solo veía sus bocas mover, por la fuerte música en mis oídos. André, solo se ríe. Sin poder abogar por mi, ya que siempre que lo veo empieza nuevamente a reír.
-¿Eso no es de un libro?- le pregunta André a las demás.
-Nah, solo lo inventé.- dice Laura, alzando sus hombros.
-O lo buscaste por el navegador..- le aclaro, dándole mi mejor cara de fastidio.
Toda esta situación me ha echo olvidar lo antes pasado en ese baño, y todo lo relacionado con Leam. Mi mente formuló muchas venganzas para él. Ya que soy un poco competitiva, no pienso dejarlo pasar.
Me encontraba en las afueras del instituto, preparada para salir lo antes posible de aquel lugar.
Empiezo a sacar mis auriculares, cuando escucho un grito. Todos voltemos para ver quién es el vociferador.
Era Oscar.
Al darme cuenta, mis hombros se relajan de la tensión creada por el pensar de que podría haber sido Leam, pero no. Luego de lo sucedido no lo volví a ver, se esfumó del planeta.
Sigo con mi rutina, saco mi celular y coloco la playlist.
La presencia de Óscar, después de lo antes pasado en mi casa, me es insignificante. Si antes lo veía molesto e insistente, ahora lo siento imprudente, ya que después de todo lo que dijo y como actuó pretenda venir como si nada haya pasado.
Los demás al igual que yo, nos quedamos en silencio con su llegada. Sé que ninguno de nosotros somos capaces de echarlo o dejarlo. Bueno, Laura si, pero mi mirada la a dejado callada.
A pesar de todo lo que me dijo e hizo, no lo dejaré tirado, y menos lo excluiré. El siempre quiso ser parte del grupo, incluso lo fue. Pero luego de su traslado hacia otra sección, se fue alejando, y formando su propio conjunto de amistades. Las cuales, no son muy de confianza, ya que son muy conocidos como patanes y malas influencias.
Pero volviendo a la realidad, siento como extraen uno de los audífonos de una de mis orejas, dejándome escuchar muy poco de mi amada melodía. Lo que hace enfuerecer mi ser, llenándome de fuertes ganas de golpear al causante.
Ah! Pero si es Óscar.
¡Pégale! ¡En las chikistrikis!
Volteo, y el se encuentra mirándome con el audífono en sus dedos.
-¿Puedo escuchar?.
-Ya lo agarraste..- le digo.
Cuando veo que está en su oído, pauso la música, quitando así los auriculares de una vez y metiendolos en mi bolso.
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A TU LADO [En curso] •
Teen Fiction¿Es posible amar a una persona, aún sin conocerlo?... ¿Es de valientes afrontar la situación y aceptar que necesitas ayuda?... ¿Cómo podría amarlo, si ni siquiera me amo a mi misma?.. En la mayoría de las historias suelen haber finales felices o, no...