Capítulo 7: Príncipes y Reyes

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Octubre 14, 1976

Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería

Dormitorios masculinos de Gryffindor

3:00 p.m.

—Moony—Stella abrió la puerta de la habitación de los chicos para entrar rápidamente.

Ahí estaban los cuatro chicos bastante relajados. Remus se encontraba leyendo bastante tranquilo su libro. Tenía la piel pálida con unas cicatrices en el rostro. Su cabello castaño estaba algo desordenado y tenía los ojos cafés. Pasaba las páginas tranquilamente y levantó la vista hacia Stella.

—¿Qué ocurre, Hops?—preguntó él mirándola con atención.

—Tengo lo que necesitas—Stella pasó entre el desorden tranquila.

James y Sirius estaban sentados en una cama hablando sobre Quidditch y discutiendo cuál equipo era mejor. James era algo más bajo que Remus, el cual era el más alto de todos los merodeadores. Tenía el cabello castaño corto y los ojos color miel. Solía llevar gafas, aunque bien podía ahorrárselo considerando el hecho de que existía la magia. Él creía que lo hacía ver genial, al igual que llevar el cabello desordenado como recién bajado de la escoba.

Stella solía burlarse de eso, también de su ego.

En su cama jugando con una especie de pelota de beisbol estaba Peter Pettigrew. Era el más bajito del grupo, incluso más que Stella, pero por unos pocos dos centímetros. Tenía el cabello marrón, ojos cafés y piel clara. Era gordo, tanto en talla como a comparación. Tal vez, junto a Stella, era el de aspecto más inocente.

Los cuatro llevaban su uniforme con alguna especie de variante entre ellos.

—¿Qué es lo que necesito según tú?—Remus se sentó dejando un libro a un lado—. La última vez que dijiste eso, me ofreciste vodka...

Había mencionado aspecto inocente, no que ella era inocente.

—Y lo necesitabas ¿Verdad?—dijo Stella sonriendo de lado al verlo.

—...pues sí, pero son las tres de la tarde un jueves, es muy temprano tanto en el día como en la semana para tomar—Remus la miró mordiendo su labio.

—No es trago—dijo Stella sonriendo despacio.

—¿Entonces qué puede necesitar Remus un jueves a las tres de la tarde?—preguntó James con curiosidad y en cierto tono burlón—¿Traes lo que Diggory ofrece?

—Sí, pero no es lo que necesita Remus—dijo Stella sacando un frasco de poción—. Le traigo la cura de la licantropía.

—Eso no es real, Stella, con eso no se juega—susurró Moony volviendo a tomar su libro.

—Sé que nos gustan las bromas, pero eso es pasarse—dijo Sirius frunciendo el ceño.

—Mira quién habla—Stella lo miró de arriba a abajo manteniendo un tono sarcástico.

Remus los miró con cierta confusión. Stella miró mal a su hermano el cual se encogió de hombros. Ya iban varios meses y aún Lupin no sabía sobre la trampa de lobos. Ella miró a James y este negó.

—En fin, esta es la poción matalobos—dijo Stella suspirando—. Leí sobre ella en El Profeta, la creó Damocles Belby en colaboración con el profesor Slughorn. Y si, me equivoqué un poco. No es una cura como tal, pero hará que Rem mantenga su mente humana.

—¿Estás segura que funcionará?—Peter susurró observando aquella poción

Era un frasco de una dosis sellado con un corcho en un tono azul con un humo del mismo tono.

La Noble Casa BlackDonde viven las historias. Descúbrelo ahora