Capitulo 31|No te tienes que fiar ni de tu sombra.

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— ¿Como esta?— Escucho una voz ronca y varonil.

— No se sabe... pero debería despertar dentro de nada.— Dice otra voz, pero esta más aguda y aterciopelada.

— ¡Hacer algo, maldita sea!— Vuelve a hablar la voz del hombre.

Esto de no ver y solo escuchar, me está produciendo un poco de ansiedad y ya quiero ver quienes son y de qué hablan.

¿Por que me cuesta abrir los ojos? Es como si los tuviera pesados.

— Tranquilicese, señor.— Dice la más aguda, que supongo que será una mujer.— Ya estamos haciendo todo lo que podemos, además a sido algo traumatico para ella.— Le explica al chico y este bufa.

¿Quien será y de qué estarán hablando?
Tengo tantas preguntas...

— Despertará hoy.— Le aseguro la voz más aguda.

— Más os vale...— Dice de forma amenazadora el hombre y después de esas palabras, se quedan callados.

Hago el intento de abrir mis ojos y con un poco de esfuerzo consigo entrecerrarlos y ver más o menos al hombre que hay sentado en la butaca que hay en esta habitación.

— ¿Ian...?— Digo cuando consigo ver un poco mejor.

Igual no es Ian y es Izan o algún desconocido... además, ¿Que haría Ian aquí?

— ¿Emma?— Pregunta, cómo si no se creyera que lo estoy llamando.— Emma, despertastes.— Dice acercándose a mi.

— Supongo...— Digo en un susurro ronco, por lo seca que tengo la garganta.— ¿Que a pasado?— Pregunto y el me mira raro.— ¿Que a pasado con Mikaela y ese chico?— Específico.

— El está muerto y ella está encerrada en un calabozo por haber sido cómplice de intentar matarte.— Explica y abro los ojos de par en par.

— Era mi mejor amiga...— Me susurro a mi misma, pero el lo escucha.

— No te tienes que fiar ni de tu sombra.— Dice serio.

— ¿Por que todo lo malo me pasa a mi?— Pregunto en voz alta y mis ojos se cristalizan.— Primero la apuesta y no contesto con eso, tuvo que golpearme y para rematar la historia de mi vida... mi mejor amigo y su rollo o novio, que es a uno que le debes algo, me quieren matar.— Enumero todo lo que a pasado con mis dedos.

— Tranquila...— Dice acariciando mi pelo y como si fuera un gato, me restriego contra su mano.

Me encanta que me acaricien el pelo.

— ¿Que va a pasar ahora?— Le pregunto.

— Volverás a tu casa, con tu madre.— Dice simple.

— ¿Pero... y todo lo que a pasado?— Pregunto.— ¿Una persona a muerto y Mikaela esta encerrada?¿No me hará nada?¿Ni un juicio?— Le bombardeo con preguntas.

— Tengo algunos contactos.— Me explica y sonrie al ver mi cara de curiosidad.— Entre ellos, habían algunos que me debían favores.—Dice y continua hablando.— Uno me ayudoa a esconder y quemar al muerto.— Vuelve a explicar.— Y otro me ayudo a meter a tu amiguita a la cárcel.— Dice riéndose.— Y ya está, ahí termina la cosa.

— Cuántas cosas...— Comento.- Menos mal que tienes amigos.— Le digo.

— Menos mal..— Repite el, sin mirarme.— Ya no nos molestara.— Dice y asiento.

— ¿Cuando salgo de aquí?— Le pregunto.

Quiero irme.

— Estas en hospital, así que cuando los médicos lo digan.— Dice cruzandose de brazos.

— Vale. Digo.— Me aburroooo.... Digo alargando la "o".

— No puedes hacer nada.— Dice.— Tienes que descansar.— Ordena mirándome fijamente.

— Mandon.— Le digo, volteando los ojos.

— Preciosa.

— Tonto.

— Bonita.

— Estúpido.

— Mía.— Dice en un susurro.

Me río.— Jamás.— Contesto a su susurro.

— Lo eres.— Dice seguro de sus palabras.

— No.

— Si.

— No.

— Lo que digas...— Dice dándome las razones como si fuera una loca.

— ¿¡Me estas diciendo "loca"!?— Le pregunto enfadada.

— No...— Dice abriendo los ojos de par en par.

Se a asustado.

Consigo mantenerme seria y cuando lo miro, hablo lo más fuerte que puedo, para que le quede claro.- ¡No soy tuya y el caso ya está cerrado!- Grito y veo como la máquina comienza a pitar.

— Lo eres y aunque lo niegues, lo sabes.— Susurra sonriendo.— Y ahora traquilizate, porque la máquina está pitando.— Dice acercándose más a mi, hasta que su cuerpo queda sentado a mi lado en la cama.— Hazme hueco, que me acuesto contigo a dormir.— Dice metiendo su culo, aunque no cabe.— La silla es muy incomoda...— Comenta.

Estoy deseando salir de este hospital...

La Chica De La Apuesta.✔Donde viven las historias. Descúbrelo ahora