— ¿Como esta?— Escucho una voz ronca y varonil.
— No se sabe... pero debería despertar dentro de nada.— Dice otra voz, pero esta más aguda y aterciopelada.
— ¡Hacer algo, maldita sea!— Vuelve a hablar la voz del hombre.
Esto de no ver y solo escuchar, me está produciendo un poco de ansiedad y ya quiero ver quienes son y de qué hablan.
¿Por que me cuesta abrir los ojos? Es como si los tuviera pesados.
— Tranquilicese, señor.— Dice la más aguda, que supongo que será una mujer.— Ya estamos haciendo todo lo que podemos, además a sido algo traumatico para ella.— Le explica al chico y este bufa.
¿Quien será y de qué estarán hablando?
Tengo tantas preguntas...— Despertará hoy.— Le aseguro la voz más aguda.
— Más os vale...— Dice de forma amenazadora el hombre y después de esas palabras, se quedan callados.
Hago el intento de abrir mis ojos y con un poco de esfuerzo consigo entrecerrarlos y ver más o menos al hombre que hay sentado en la butaca que hay en esta habitación.
— ¿Ian...?— Digo cuando consigo ver un poco mejor.
Igual no es Ian y es Izan o algún desconocido... además, ¿Que haría Ian aquí?
— ¿Emma?— Pregunta, cómo si no se creyera que lo estoy llamando.— Emma, despertastes.— Dice acercándose a mi.
— Supongo...— Digo en un susurro ronco, por lo seca que tengo la garganta.— ¿Que a pasado?— Pregunto y el me mira raro.— ¿Que a pasado con Mikaela y ese chico?— Específico.
— El está muerto y ella está encerrada en un calabozo por haber sido cómplice de intentar matarte.— Explica y abro los ojos de par en par.
— Era mi mejor amiga...— Me susurro a mi misma, pero el lo escucha.
— No te tienes que fiar ni de tu sombra.— Dice serio.
— ¿Por que todo lo malo me pasa a mi?— Pregunto en voz alta y mis ojos se cristalizan.— Primero la apuesta y no contesto con eso, tuvo que golpearme y para rematar la historia de mi vida... mi mejor amigo y su rollo o novio, que es a uno que le debes algo, me quieren matar.— Enumero todo lo que a pasado con mis dedos.
— Tranquila...— Dice acariciando mi pelo y como si fuera un gato, me restriego contra su mano.
Me encanta que me acaricien el pelo.
— ¿Que va a pasar ahora?— Le pregunto.
— Volverás a tu casa, con tu madre.— Dice simple.
— ¿Pero... y todo lo que a pasado?— Pregunto.— ¿Una persona a muerto y Mikaela esta encerrada?¿No me hará nada?¿Ni un juicio?— Le bombardeo con preguntas.
— Tengo algunos contactos.— Me explica y sonrie al ver mi cara de curiosidad.— Entre ellos, habían algunos que me debían favores.—Dice y continua hablando.— Uno me ayudoa a esconder y quemar al muerto.— Vuelve a explicar.— Y otro me ayudo a meter a tu amiguita a la cárcel.— Dice riéndose.— Y ya está, ahí termina la cosa.
— Cuántas cosas...— Comento.- Menos mal que tienes amigos.— Le digo.
— Menos mal..— Repite el, sin mirarme.— Ya no nos molestara.— Dice y asiento.
— ¿Cuando salgo de aquí?— Le pregunto.
Quiero irme.
— Estas en hospital, así que cuando los médicos lo digan.— Dice cruzandose de brazos.
— Vale. Digo.— Me aburroooo.... Digo alargando la "o".
— No puedes hacer nada.— Dice.— Tienes que descansar.— Ordena mirándome fijamente.
— Mandon.— Le digo, volteando los ojos.
— Preciosa.
— Tonto.
— Bonita.
— Estúpido.
— Mía.— Dice en un susurro.
Me río.— Jamás.— Contesto a su susurro.
— Lo eres.— Dice seguro de sus palabras.
— No.
— Si.
— No.
— Lo que digas...— Dice dándome las razones como si fuera una loca.
— ¿¡Me estas diciendo "loca"!?— Le pregunto enfadada.
— No...— Dice abriendo los ojos de par en par.
Se a asustado.
Consigo mantenerme seria y cuando lo miro, hablo lo más fuerte que puedo, para que le quede claro.- ¡No soy tuya y el caso ya está cerrado!- Grito y veo como la máquina comienza a pitar.
— Lo eres y aunque lo niegues, lo sabes.— Susurra sonriendo.— Y ahora traquilizate, porque la máquina está pitando.— Dice acercándose más a mi, hasta que su cuerpo queda sentado a mi lado en la cama.— Hazme hueco, que me acuesto contigo a dormir.— Dice metiendo su culo, aunque no cabe.— La silla es muy incomoda...— Comenta.
Estoy deseando salir de este hospital...

ESTÁS LEYENDO
La Chica De La Apuesta.✔
Teen FictionSabéis eso que dicen; Te da el cielo y luego te lo arrebata. Pues eso mismo le paso a Emma Johnson, una chica normal, la cual no se metia en problemas, pero por desgracia, los problemas llegan a ella. Izan Jones, es un cantante, el chico mas popular...