Helado

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Los minutos pasaban. Todas las personas empezaban a subir al bus que los iba a llevar al aeropuerto para regresar al Perú. Cueva se encontraba ubicado en el asiento de atrás.

Sin embargo, no había rastros de Santiago Ormeño.

Aquino: "Avísenle a Ormeño que solo falta él."

Cáceda: "¿Cómo? No sabemos dónde está."

Aquino: "¿Y si le escriben?"

Ramos: "Brillante idea amigo. Cómo si no se nos hubiera ocurrido antes."

Aquino: "Jajaja estas chistoso."

Cueva estaba cada vez más preocupado por el mexicano. Realmente no sabían donde estaba.

Gallese: "Cuevita, tranquilo. Ya aparecerá. No podemos ir sin él."

Aquino: "Pero nos estamos retrasando."

López: "Al tigre no le gusta esperar mucho. Se puede ganar un problemón si no se aparece pronto."

Cueva: "Asu... no digas eso mano."

A este punto, a Cueva ya no le importaba que el resto de los muchachos se dieran cuenta de la gran sobre preocupación que tiene por su compañero de equipo.

Tal vez ellos ya asumen su situación, y aunque parezca algo de joda, es agradable que no pase a mayores signos de burlas o rechazos. 

Callens: "Muchachos. Ahí creo que viene el muchachón."

López: "Tremenda gritadera que se llevará el pobre. Ojala no le afecte en su futura convocatoria."

Una leve preocupación en la mente de Cueva surgió en su mente. Existe la posibilidad de que no se vuelvan a cruzar en una convocatoria. Hablar con él es algo que se necesita hacer como sea.

Ormeño: (Mientras subía al bus) "Muchachos."

Valera: "Oe mano. ¿Dónde estabas? Pensamos que te habías vuelto invisible."

Ramos: "¿Pensamos?"

Ormeño: "Lo siento cuates. Se me hizo un poco tarde."

Callens: "¿Y dónde te habías metido?"

Ormeño: "Sé que estamos algo decaídos por el partido de hoy..."

Zambrano: "Hey, gracias por recordarlo amigo."

Ormeño: "Traté de buscar algo que pudiera animar algo al equipo. Así que les conseguí a todos..."

Ormeño bajó su mochila para abrirla.

Ormeño: "... helados."

Valera: "¿Helados?"

Ormeño: (Con una sonrisa boba) "Sí. Helados."

Valera: "¡¡¡¡RICO!!! GRACIAS "

Ormeño empezó a reír luego de ver la reacción de su compañero de equipo. Empezó a distribuirlo uno a uno.

Cueva vio a lo lejos como Ormeño se acercaba poco a poco a donde se encontraba. Veia como habia recuperado su personalidad brillantemente boba pero que alegraba a los que se encontraban cerca de él.

Cuando Ormeño llegó al asiento donde se encontraba Cueva, el primero se detuvo de su acción por unos segundos. Tomó el helado y lo extendió cerca del rostro de Cueva, provocando un leve rubor en el rostro de Cueva.

Ormeño: "Un helado de disculpa"

Cueva lo miró fijamente como el mexicano se expresaba de él. Era tan cálido y sincero con sus palabras.

Ormeño: "Espero que me perdones por lo que hice y seamos muy buenos cuates otra vez."

Cueva: "Oe causita. No tienes que disculparte de nada. Fui yo el imbécil que te trató como una mierda injustamente. Discúlpame Santi."

Ormeño escuchó las palabras de su compañero de equipo y no pudo evitar sonreír con su expresión fácil que lo caracteriza.

Ormeño: "Gracias... Causita. Jajajaja. ¿Puedo sentarme ahí? "

Ormeño señaló el asiento al lado de Cueva. Esto provocó que Cueva se pusiera algo nervioso ante la idea de Ormeño.

Cueva no sabía si decirle que no o que si. Si le decía que no, sentía que lo iba a ofender y el no quería otro. Pero si decía que sí, iba a estar muy nervioso como para conversar con el asunto y no quería decirlo teniendo a media selección de chismosa. Quería que esa conversación sea privada.

Cueva: (Nervioso) "Claro Gallito. Pasa y siéntate."

Ormeño: (Muy sonriente) "Muchas gracias."

Ormeño se acomodó en el asiento teniendo cuidado de no hacer caer su propio helado.

Los helados no era una super forma para levantar los ánimos luego de una derrota pero al menos los ponía con un mejor sentimiento. Cueva vio que Ormeño intentó ganarse el cariño de sus compañeros en lo poco que pueda hacer.

Cueva: "Los muchachos estarán muy agradecidos contigo."

Ormeño: "Nah carnal. Es lo mejor que puedo hacer para alegrarles un poco luego de estos resultados."

Cueva: "Aun así. Nos asustaste mierda jajaja."

Ormeño: "¿Ah?"

Cueva: "Te desapareciste. No teníamos idea de a donde te fuiste."

Ormeño: "Jajaja Neta me pasé de irresponsable. La idea vino a mi mente de pronto y decidí ir rápido a comprarlos."

Cueva: "Pensamos que las fanáticas te habían secuestrado."

Ormeño: "¿Por qué pensaban eso?"

Cueva: "Pues... mírate webon."

Ormeño: "¿Qué mire que de mi?"

Cueva: "O sea, tú pareces un modelo."

Ormeño se quedó mirando a su compañero luego de ese cumplido a su apariencia. Hubo un breve silencio hasta que Cueva se diera cuenta de lo que dijo.

Cueva: (Nervioso) "No mal interpretes lo que dije. Lo que quise decir que tienes una muy buena apariencia."

Cueva seguía sin darse cuenta que mientras más hablaba, más cosas inconscientes salían

Cueva: (Nervioso y con un leve rubor) "Quiero decir .... tú me entiendes."

Ormeño: "Jajaja Gracias. Pocas personas me hacen un cumplido como ese. Igualmente, no me gusta mucho que solo aprecien lo que soy por mi apariencia física. Parece superficial."

Cueva: "No, no es eso solamente. Tienes una persona con una personalidad agradable webon. Tu inocencia es muy positiva y alegraría a muchos con tenerte al lado."

Ormeño quedó en silencio luego de escuchar las últimas palabras de su amigo. Era algo muy bonito de escuchar. Aunque no el sentía que eso trasmitía, era bonito ver que alguien se lo diga. 

Ormeño: "Gracias Cuevita. Significa mucho lo que me dices"

Nuevamente Ormeño sonríe haciendo que Cueva se ponga más nervioso... pero debía animarse en decirle lo que le sucede.

Cueva: "Santiago, quiero decirte algo..."

Solo era una broma [Santiago Ormeño x Christian Cueva]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora