" de luque y doblas asistían a la misma escuela, mismo grupo de amigos, el mismo pueblo, pero no eran cercanos en absoluto hasta que los pétalos van cayendo. "
₍ᐢ › #!datos ‹ ᐢ₎
ᜊ esta historia está escrita desde 2021, perdón si hay algún error or...
El grupo de adolescentes se encontraban en el parque disfrutando de la compañía que todos se brindaban, estaban a solo dos días para amanecer el año nuevo y todos estaban teniendo las vacaciones de su vida. Últimamente todos se llevaban expectacular y se lograron hacer cercanos, tanto que incluso se hicieron un grupo juntos.
Fargan inició una guerra de bolas de nieve tirandole una a Rubén quién se soltó a reir activando su forma competitiva, algo que le gustaba al contrario en estos juegos. Fueron agregando de a poco a los demás recibiendo una mirada divertida junto una sonrisa, algunos desconocidos iban pasando por la zona pero mantenieron su distancia. Un juego así durante invierno eran muy comunes.
─ A veces me pregunto que sucede con estos dos chicos ─. Musita Luzu hacia su pareja teniendo la mirada fijada en los dos chicos quienes se cubrían en una pared de pastico en el pequeño parque de niños.
─ ¿Por qué lo dices? ─. Cuestionó las palabras de su chico desviando la mirada a Ruben y Samuel. No era tonto para decir que no estaban siendo muy unidos tan derepente, como si se conocieran de toda la vida.
─ Son tan diferentes, no se soporaban ninguno a otro. Uno por ser mas cuerdo, el otro por ser un desastre ─. Alzo sus hombros encogiendose en su lugar ante la helada brisa, le costaba entender lo que realmente sucedia. ¿Rubén nunca les dijo todo?
─ Quizás, solo son chicos extraños ─. La mirada de su novio se poso sobre el confundido en busca de una respuesta. ─Ya sabes, son tan diferentes que eso los une. Quizas no conocemos toda la historia, Luzu, no te rayes.
Asintió levemente con una sonrisa un poco forzada, Luzu y Rubén habian sido muy unidos que se contaban absolutamente todo. Le dolia un poco, pero sabia que su querido Rabis tenia sus razones detrás si es que su pareia intuía fuera razón.
─ Iré con ellos, pero si gustas puedo quedarme ─. Acaricio su mano mientras los ojos Ruby se encontraban perdidos, recibio un movimiento negativo y sonrisa leve.
Auron totalmente entendía a su novio, tampoco se sentia celoso. Planto un beso en su mejilla y se puso de pie tomando nieve, lazandola hacia lolito quién se sobresalto de la nada.
Fueron mejores amigos desde que se conocieron, desde que Samuel y Ruben se dejaron de hablar.
Rubén tenia una sonrisa en el rostro que nunca ha visto antes, al igual que Samuel. Ambos reian mostrando sus dientes, sus ojos brillaban, sus narices rojas ante el frio.. eran tan lindos asi.
Eso le dio un remueve en el estomago, pero se sentia extranamente feliz.
No se percato que tenia la vista apegada hacia ambos chicos que logro llamar su atención solo con eso, salió de sus pensamientos al escuchar la voz de su pequeño mencionar su nombre desde el parque haciendo que todos voltearan a verlo.
─ Oye Luzu, ven con nosotros anda ─. Solto haciendo un movimiento con su brazo y el pelinegro se asomo por su hombro, haciendo la misma ceña.
Se coloco de pie, realmente podia hablar con Rubén después de todo esto, no tenia que sacarse ideas bobas. Lleno su mano con nieve formando una esfera, lazandola hacia su pareja quién le sonrio: no queria ver a sus ojos ruby triste.
....
Todos iban hacia casa de Rubén hasta presenciar un auto color gris frente el gardin, algunos sabian que era el auto de los padres de su amigo y los otros se miraban confundido. El teñido se alejó de Vegetta y miro el auto, busco con la mirada a sus padres pero se topo contra Luzu quién noto su desespero en solo segundos.
─ Chicos, vengan ─. Hablo Fargan, igualmente noto el desespero e intento alejarse, sabia que ellos realmente no debian estar ahi. ─ Entremos al garage, Ruben ve con Luzu.
Sus ojos color lima mostraban preocupación asintiendo, tenia miedo, realmente solo porque el pelinegro se encontraba con ellos. Los demás fueron al garage donde estarian resguardados de la helada y se alejo con Luzu a su lado, escuchando a su madre hablar en noruego.
Algo que hacia cuando estaba enojada.
Entro en la casa, y con nervios se acerco hacia la sala donde sus padres discutian. Los adultos en esa habitación posaron la mirada en ambos jovenes totalmente confundidos.
─ Rubén, cariño mio, tengo mucho que contarte ─. Hablo su madre con el delineador corrido, ojos y mejillas rojas, sus ojos cristalizados mientras fingia una sonrisa.
─ No, no tiene que contarte nada ─. Exclamo su padre con desespero, no entendía absolutamente nada. Ni él, ni Luzu.
─ ¿Como que no? Doblas, en serio, deja de mentir ya se todo y Ruben debe saberlo también ─. Luzu observo a su amigo a un lado quién le regreso una mirada alzando sus hombros.
─ Tu padre, tu padre me ha estado engañando con el señor De Luque ─. Agrego, un silencio se formo en la habitacion.
El teñido se quedó estatico en su lugar, parecia que habia perdido la habilidad de moverse en solo esas palabras. ¿Realmente habia escuchado bien? ¿Su padre y Señor De Luque se habian liado en sus narices?
─ ¿C-cómo? ─. Musito con un hilo de voz formando una sonrisa incredula ─ ¿Engañaste a mamá?
Esas palabras lo atacaron.
─ ¿Como coño vas a hacer eso? y ¿por todo esa estupides he perdido el contacto con Samuel solo porque no sabias como manejar tu engaño? ─. Cuestiono con rabia, realmente sentia un enojo en su cuerpo que ardia. Esto debe ser una coña, rogaba que lo fuera.
─ Justo asi, sabia que tu padre no podia ocultar esto por mucho ─. Hablo una señora castaña que llegaba de la cocina haciendo a los menores sobresaltarse en la sala ─. Y por eso, tu padre los separo, para que dejaran de engañar a sus parejas desde que la madre de Samuel falleció.
Luzu, quién estaba sujetando la mano de Ruben con fueza, no sabia como procesar esto. No solo fue un engaño de una follada y listo, fue por años.
Las lagrimas resbalaron por las mejillas, las discusiones entre la pareja se hacia alta y larga. Salio corriendo a su habitación, no queria sabe nada más. Luzu fue detrás de él al instante, tomo su celular un momento escribiendole a su pareja que se fueran a su casa.
Que iria más tarde con Rubén allá, no era momento.
Pero lo que no sabian ambos chicos, es que todos habian escuchado todo.
Incluso Samuel.
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