-A veces siento que cuando parece que estoy en la cumbre, en la mejor etapa de mi vida, hay algo o alguien que decae toda mi felicidad. Pasó cuando mis padres me abandonaron, cuando nací, y ahora esto ¿Sabes a lo que me refiero?-tomé otro jugo Pinia con fuerza y no me lo saqué de la boca hasta acabarlo.
-Sí, te entiendo perfectamente-respondió Oranguru frente a mí con una mirada vacía dentro de su nueva cantina.
-No se si es tu forma de lidiar con los problemas o es lo único que sabes decir cuando estás ahí parado-le dije luego de posar con fuerza el coco donde se encontraba ese delicioso pero a la vez insípido néctar-pero estas empezando a molestarme.
Oranguru suspiró frente a mi comentario y se acercó un poco más a mi-Bianca, escucha, se que esto es difícil para tí, no puedo decir que te entiendo perfectamente pero tampoco sé qué quieres que te diga.
-Yo tampoco...
El silencio inundó el bar mientras veía el coco frente a mi completamente vacío...como yo.
-¿Cómo se encuentra Génesis?-me preguntó Oranguru intentando cambiar de tema, pero solo empeoro la situación.
-Esta bien. Está con Tadashi ahora mismo.
-No deberías dejarlo con él, después de--
-¡Solo necesito un tiempo para mí! ¡¿Ok?!-le grité esbozando un par de lágrimas-Es solo que... lo extraño...
-Todos lo extrañamos-me calmó Oranguru-y aunque sea difícil continuar sin él...
-Es lo único cierto que has dicho hasta ahora Oranguru-le dije levantándome de la barra-No es fácil para nada...-Vi de reojo el coco en la barra y lo empuje un poco antes de despedirme.
Cuando salí del bar vi los pequeños brotes que habían plantado los humanos rodeando una estatua hecha de roca con la forma de Moisés. Bajo la estatua se leía una inscripción.
"El protector del bosque".
-Te acompaño en tu dolor Bianca-escuché la voz de Lurantis atrás de mí-Es importante mostrar una sonrisa aún cuando todo se muestre pérdido, eso habría querido él; que no estuvieras triste.
-Buenos días también Lurantis-le saludé sin verla a la cara-¿Cómo está tu brazo?-pregunté refiriéndome a una gaza natural que tenía debido al ataque de Salazzle le hizo antes de...
-Está bien-me respondió-gracias a Oranguru-Pero ¿Qué hay de ti? ¿Cómo estás?
-Pensando en lo que me acabas de decir...
-¿Y qué opinas?
-Me hace recordar ese día.. Él le había dicho a Oranguru que escapará y evacue a todos-Lurantis me escuchaba atentamente-cuando vi a Oranguru el estaba calmado a pesar de lo que estaba pasando, La única diferencia de ese momento con el ahora es que Moi no estaba muerto.
-Bia...-me dijo Lurantis tras toda mi devolución sobre mis sentimientos. La emoción nuevamente se apoderaba de mi manifestándose en unas lágrimas que brotaban de mis ojos hasta caer frente a la estatua.
Lurantis supo mantenerse callada y solo vió como desahogaba mi dolor-Cualquier cosa solo dime ¿ok amiga?
Yo no respondí y solo esperé a que se fuera de ahí.
Me dirigí lentamente hacia la casa de Tadashi para recoger a Génesis, pensando en todo lo que me habían dicho Oranguru y Lurantis. Probablemente Tadashi también me daría su pésame de una manera simi...Génesis.
Pensé en ella ya que al fin del cabo era a quien estaba yendo a recoger. Es la viva imagen de su padre; pelaje desaliñado, y ojos azules. Me sentí tan mal ya que no me había puesto a pensar en ella.
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La guía de supervivencia de Bianca
General FictionDespués de ir a la Jungla Umbría, Bianca, la Leafeon de Adrián deberá aprender a sobrevivir en este inhóspito entorno