Cuando la luna se levantó en el cielo nocturno, unos fríos ojos carmín parecían despreciarla. Entonces, los largos cabellos azules oscuros como la noche, revelaron la belleza sombría y desafiante de una de las deidades más hermosas que gobiernan los cielos.
—Nunca escuché de alguien que ayudara a sus enemigos.
La mujer de los ojos verdes era tan hermosa como su sonrisa misma, y tan sublime como la oscuridad de la noche, sus palabras estaban siendo descorteses, pero la belleza de su voz brotaba magníficamente como las flores divinas llenas de luz.
—Tú y yo no somos enemigas, Tsukiyomi.
—¿Tengo que recordarte tu traición? ¡Tu! Susano, al dios que se le concedió la gracia de la traición.
—Será mejor que no involucres asuntos personales, he puesto a ese planeta que tanto te esfuerzas en proteger en una situación peligrosa, no puedes negarte.
A Tsukiyomi, la diosa de la luna, la mujer que vela por el planeta que desprende la esencia de Izumo , no se le permitía interferir directamente por ser un dios puro. Y en todo caso, cosas como Orochi, solo pertenecían al destino de Susano, pero si este se negaba a combatirlo, la tierra entraría en gran caos.
—Todo esto fue orquestado por ti, no es mi culpa que estés roto y no seas capaz de vencer al Orochi que tu misma despertaste. Eres demasiado, pero yo no soy tan fácil, si no eres capaz de vencerme, no solo no voy a enseñarte lo que viniste a buscar, te sepultaré por la eternidad.
El viento se agitó cuando una ola de luces y destellos, recorrieron todo el lugar, destruyendo las rocas y los árboles a su paso.
—Susano, desataste todo esto por tu egoísmo, usando tu maldición a tu conveniencia, incluso te atreves a involucrarme, tratando de obligarme a servir a tus propósitos. Yo Tsukiyomi, ¡no puedo perdonar tales pecados!
Los destellos fulminantes, golpearon la resistencia de Susano. La diosa no iba a dudar en castigar a quien consideraba su rival, y evocó la oscuridad que solo la obedecía a ella.
—¡Los hoyos negros de Tsukiyomi!
Con el actual poder de Susano, sería imposible evadir un ataque tan destructivo como ese, aun confiando en Gembo y Byakko, pensó en usar todo lo que le quedara, pero afortunadamente, antes de que se formasen los agujeros, una radiante luz los hizo desaparecer en un solo parpadeo.
—No es momento para peleas.
Solo un hombre podía ser capaz de reducir la oscuridad y la existencia entera a la nada. Susano recordaba perfectamente ese rostro amable, y la belleza inalcanzable, la que ni siquiera la diosa de la belleza poseía: El dios del sol, Amaterasu.
—No se puede hacer nada mientras pelean a muerte dos dioses, pero este cuerpo es de Sunem, no puedo permitirles dañarlo, nosotros no podemos pelear contra los humanos, aún menos si es por causa de ellos mismos.
—¡Amaterasu! ¡esto no es asunto tuyo!
Tsukiyomi señaló despectivamente a la brillante deidad.
—Susano, déjame ver tu rostro.
Amaterasu ignoró la advertencia de la diosa de la luna y tocó con sus suaves manos, el rostro de Susano.
—Sigues llevando este sello que demuestra los limites en tus poderes. Es un insulto a tu belleza. Quiero disculparme por ponértelo.
—¡Me están ignorando!
Tsukiyomi se puso en medio de los dos, siendo la ira personificada.
—Si enseñas a Susano el camino de Seryuu y Suzaku, ella podrá vencer a Orochi y el mundo donde habita "ese humano" se mantendrá como lo conocemos ahora.
La curiosa Tsukiyomi fue provocada por las dudosas y repentinas palabras de la divinidad manipuladora. Claramente quiso desviar su atención y sus propósitos de batalla.
—Yo mismo voy a contarle lo que has hecho. Si quieres ayudar a Susano, quiero decir a Sunem, hablaré con Izanagi para que te permita visitar el mundo mortal con toda tu esencia de diosa.
Tras un silencio que encerró la duda, y a pesar de sus intentos por no ser engañada, ella esperó.
—Significa que podrías percibir la esencia de tu mortal deseado, incluso podrías tocarlo ¿No es eso algo grandioso?
Ciertamente ese hombre manipulador estaba jugando con la diosa, poniéndose del lado de Susano, pero la realidad era que sin importar qué, todos debían cumplir sus destinos preestablecidos.
—Voy a enseñarte lo que viniste a buscar.
La diosa benevolente suspiró profundamente.
—A cambio de eso, regresa ese cuerpo a Sunen y ¡desaparece!
De los ojos de Tsukiyomi, la rudeza jamás desapareció a pesar de haber cambiado su condición.
—A diferencia de nosotros, posees un cuerpo humano, porque fuiste enviada a la tierra como castigo, siento que hayas tenido que pasar por todo esto.
—Es porque soy la más débil de los 3.
—Por años, tu cuerpo fue puesto bajo una intensa presión, tan solo debiste cumplir tu tribulación, pero al buscar el poder de las bestias sagradas, creaste un gran desequilibrio.
—Lo tengo claro.
Amaterasu suspiró, el tiempo se terminó entonces, la diosa se preparó para lo que vendría. Las miradas de las deidades se cruzaron sincronizadamente en ese espacio infinito.
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Enlace De Sangre
FanfictionCuando un nuevo y misterioso torneo de KOF estaba a punto de ser anunciado, el comándate Heidern descubre que esta relacionado con la familia Bernstein, pero que no tiene que ver con Rose o Adelheid y comienza una investigación secreta, para descubr...