CAPÍTULO 4

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El sillón no era tan incomodo como Asher la había hecho pensar. De hecho, no era nada incomodo. Su suavidad te abrazaba con calidad en el momento en el que te acostabas, abriendo las puertas con tranquilidad para darle la bienvenida a una placida noche de sueño. Darse cuenta de eso llevó a Hope a pensar que esos gestos de molestia con el mundo entero que Asher tuvo cada mañana de la semana pasada no eran por no haber dormido en la cama, sino que, eran por verla parada en la cocina cuando él entraba a prepararse café.

Si no quería topársela tan temprano en la mañana, él era perfectamente capaz de despertarse veinte minutos antes y así no verla.

Era sábado en la noche, la lluvia chocaba con furia contra las ventanas mientras el viento cantaba con destreza. Hope pegó más la manta a su cuerpo en busca de un calor que no necesitaba, pero que anhelaba. El invierno, aunque estaba a la vuelta de la esquina, aún no hacía acto de presencia del todo, permitiendo que el sol brillara en el cielo y que sus chamarras y abrigos siguieran guardados en la profundidad de su closet. Un closet que debía de compartir con Asher.

Estas dos semanas en su compañía habían sido agotadoras, pues un juego había nacido entre ellos; uno donde quien ignorara mejor al otro era el ganador. ¿Asher estaba en la sala? Ella se iba al cuarto. ¿Ella estaba en la cocina? Él esperaba en el cuarto de música hasta que Hope despejara el área y él pudiera irse a hacer de comer. Sus interacciones eran mínimas y cuando sucedían, eran extrañas—como si las palabras fueran forzadas a salir de sus bocas. Al inicio de la segunda semana—cuando era su turno de dormir en el sillón—Hope se dio cuenta que no sabía nada acerca de él y se negaba a ver su información en la estúpida aplicación. Mientras ella se despertaba más temprano para irse a la universidad, él parecía la persona más relajada del mundo. No había ninguna institución cerca, así que Hope había dudado que su horario fuera de mañana lo que la hizo concluir que Asher iba a la universidad de tarde. Pero eso cambió el miércoles cuando al regresar al apartamento después de visitar a su madre, Asher seguía dormido en la habitación sin señales de haberse levantado. Ella solo había entrado por ropa para cambiarse y había salido lo más rápido que había podido. Hope pensó que se trataba de algo de un solo día, pero el jueves y viernes fue lo mismo. Así que todo lo que se relacionaba con Asher Fray era un misterio para ella, uno que no le interesaba resolver.

La puerta siendo abierta marcó el fin de su tranquila velada. Hope se concentró en la película que estaba viendo y eso funcionó por unos divinos momentos antes de ver por el rabillo del ojo la ropa empapada pegada al cuerpo de Asher mientras gotas de lluvia bajaban por su cuello.

¿Pero qué demonios?

Sus pisadas dejaban charcos de agua a su paso que Hope tendría que limpiar. Asher no dio ninguna explicación y ella no preguntó por una. Solo cuando escuchó sus firmes pasos llegar a la planta alta, Hope se sintió cómoda de nuevo.

 Solo cuando escuchó sus firmes pasos llegar a la planta alta, Hope se sintió cómoda de nuevo

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⏰ Última actualización: Dec 13, 2021 ⏰

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