Parte 4

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Al llegar a casa, encontré a Lorena, quién estaba en la entrada de mi casa.

- Lorena, que sorpresa verte, ¿sucedió algo?

- ¡Vero, Vero!, ¡A que no adivinas que pasó!

- ¿Qué pasó?

- ¿Te acuerdas de Steven?

- ¿El joven militar de la otra vez?

- Sip, ese mismo - sacó algo de su bolso, un sobre dorado y me lo mostró de manera emocionada - ¡Me invitó a un baile en el lugar que siempre quisimos ir!

- ¡Felicidades!

- Pero aquí viene la otra mejor parte

- Uh? ¿Cuál?

En ese momento, Lorena saca otro sobre dorado y me lo entrega. Al abrir, se deja ver un papel totalmente blanco y en los bordes, tenía unas rosas grabadas en dolor dorado también.

- Leelo - dijo mi amiga, con una mirada entusiasmada.

Y así lo hice, en el sobre se podía ver mi nombre, era una de las invitadas para el baile.

- Dios.. Lorena, ¡gracias! - me acerqué y la abracé, por primera vez, iba a ir a ese lugar que tanto anhele.

- Sabía que te gustaría, podremos asistir las dos. Tenemos 4 días para ir a ver que vestido nos pondremos y arreglarnos.

- Esta bien, así será - dije sonriente.

- Por cierto, ¿Qué pasó entré el CEO y tú? ¿Acaso hay amor? - codea mi codo de manera de broma.

- ¡No! Claro que no. - dije de manera determinada, entre el y yo nunca sucedería nada - El sería la última persona con la quien estaría.

- ¿Enserio? Pero si es muy guapo, su cabello negro y sus ojos grises tan penetrantes, su cuerpo musculoso aunque no se le nota muy bien con el traje por lo que ya veo

- No me importa, es muy, muy.. - pienso en la palabra y suspiro fustrada al no encontrarla - muy no sé!

- Si tu lo dices, pero si yo estuviera soltera, intentaría conquistarlo a toda costa.

- Yo ni soltera que estoy - cruzo mis brazos para después verla - ¿Te estas comiendo mis papitas?

- Perdón, tenía hambre y tus papitas se veían apetecibles, ¿No ves como me llaman? Me dicen: Comeme, comeme..

Rio ante las ocurrencias de Lorena, es lindo tenerla cerca. Al cabo de unos minutos, nos despedimos y ella se retiró a su casa, dejándome sola en la mía.

- Bueno, a tomar una ducha - digo mientras voy hacía el baño, ya con la toalla puesta. Después de unos 30 minutos, salí y me coloqué la ropa, arreglé mi cabello y me senté frente a la laptop para ver una película.


°°°°°°°

A la mañana siguiente, desperté a las 9:00, tardé, muy tardé para ir a trabajar. Como pude, me puse la primera ropa de mi armario y unos tacones, junto a mi abrigo y una bufanda.

Llegué a la empresa después de unos 20 min. definitavemente, el señor Peterson me va a colgar.

Entré rápidamente al ascensor, y ni bien pisé el piso de mi destino, oí mi nombre en un grito de reprendo a lo lejos.

- ¡Verónica! ¿Cómo se te ocurre llegar tarde?.

- William, perdón, había mucho tráfico.

- Hoy tenemos reunión, ¿acaso lo olvidaste? - fruncia el ceño mientras cruzaba los brazos - ¿Dónde estan los papeles?

SIEMPRE A TU LADO, VERÓNICA.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora