Capítulo 2
Cuando salí de la larga ducha en la bañera, lo primero que hice fue correr a mi habitación a curar la pequeña herida de la batalla de esta mañana y ponerme ropa, ahora estoy frente a un pequeño espejo peinando mi larga cabellera en una cola alta.
Antes de salir reviso mi aspecto, llevo un vestido sencillo, en la parte frontal en medio es de un color beige y el resto de la tela es color vino, las mangas son en forma acampanada, la cintura y pecho se ajusta con un listón en forma se zigzag.
Calzo mis botas habituales y salgo de mi habitación con el único bolso que tengo, bajo las escaleras, camino cruzando la sala donde Naty está sentada y tejiendo sus habituales bufandas, hago como si no la viera y llego a la puerta tocando el cerrojo con la llave.
-¿A dónde vas mi niña?- pregunta.
-Iré a casa de Lucinda, quedamos de leer un libro juntas- miento.
Lucinda es mi vecina y conocida más cercana, no sé si pudiera llamarla amiga porque en realidad no hemos compartido muchas cosas entre nosotras, o al menos yo a ella, solo tenemos en común que nos encanta leer. Ella siempre ha mostrado interés en ser más cercana a mí, pero como dije, no lo permito.
Mi nana me examina con los ojos achinados de arriba abajo, como si estuviera buscando la prueba de mi mentira.
-¿Avisaste a tu tío?
-No, pero no creo que le moleste. Siempre me dice que debería juntarme más con la vecina y es lo que hago.
-De acuerdo- sonríe con parsimonia -Cuidate y no llegues tarde.
Asiento y salgo de casa.
La casa de Lucy no esta muy lejos de la mía, vivimos en un conjunto donde hay muchas casas cercanas, algunas grandes, otras medianas y muchas diminutas, por lo que no me hago mucho tiempo en llegar.
Toco el timbre de la vivienda de mi vecina y no tardan en abrirme, la mamá de Lucinda me saluda invitándome a pasar y me ofrece un vaso de agua.
-Gracias, Señora Croft- contesto.
-Lucy esta en su habitación- avisa -Ve con ella, en unos momentos les llevare algo para que piquen.
Sonrío y camino con el vaso lleno en la mano, abro la puerta del cuarto de Lucy y me la encuentro acostada de panza sobre la cama y con un libro en las manos, cuando escucha mi llegada alza la vista y me sonríe, después pasa a una expresión sorprendida.
-Nadine- habla -No sabía que hoy nos veríamos.
Paso a su aposento y cierro la puerta detrás de mí, camino hasta quedar a su lado y me siento en el suelo cubierto por su alfombra rosada.
-No lo haríamos- contesto -Necesito tu ayuda, Lucinda.
-Ya te dije que me digas Lucy- voltea los ojos -¿En qué te puedo ayudar yo?
-¿Irás al baile esta noche?- pregunto.
-Si, ¿Por qué? ¿Iras tú también?- pregunta emocionada mientras se baja de la cama y se sienta frente a mí.
-Si, pero necesito que me ayudes a escapar esta noche para poder ir.
-No entiendo lo que me dices.
-Mi tío no me dejó ir- explico -Así que necesito de tu ayuda para bajar de mi habitación por la ventana sin que se dé cuenta.
-No puedo hacerle eso al amor de mi vida, Nadine.
Olvide decirlo, Lucinda esta enamora de Calix. Desde que comenzamos a hablar no ha parado de decírmelo, de lo atractivo que es con su barba creciente, los ojos verdes esmeralda, su ceño fruncido naturalmente y su actitud seria pero misteriosa.
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Oscura Tentación
FantasyNadine Wembley no tenía una vida perfecta, la consideraba aburrida y rutinaria. Vivía bajo las estrictas reglas de su tío Calix dentro de las cuatro paredes de su casa, entrenar, comer, estudiar y dormir, en eso consistían todos los días de su corta...