NOVIOS DE MENTIRA

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—¿Qué... qué es esto?...

Darío se encuentra en un callejón oscuro. La ausencia de personas es inquietante. Él está desconcertado, camina un poco para salir del oscuro callejón pero este pareciera ser infinito.

—Este lugar es tan extraño... No debería estar aquí.

De pronto unas voces se aproximaron detrás de él. El sonido aumentaba a medida que se acercaban.

—Ase...sino... Asesino... —decían entre susurros.

Darío se voltea y queda espantado con lo que ve. Un grupo de personas deformes con partes del cuerpo derretidas por ácido lo perseguían. A algunos se les podía ver hasta los huesos y órganos internos, fue una imagen muy grotesca para Darío.

—Esto es tu culpa... —decía uno—. Me... mataste... —repetía otra voz— Tu conocías... a esa chica... Tu hiciste que nos comiera...! —dijo otro de ellos.

Darío volteó rápidamente para correr de ellos pero un cadáver con poca piel y los ojos salidos apareció frente a él y le causó pánico. Darío entonces despierta.

—AAAAHH!! —gritó Darío en su cama.

Eran las 5:30 de la mañana. El aire frío entraba por la ventana. Darío se dio cuenta que había estado soñando.

—Qué significó eso... —dijo para si mismo aterrorizado—. De verdad yo maté a esas personas....?

Ese era un pensamiento que Darío había estado teniendo desde que ayudó por primera vez a Karina en alimentarse, sin embargo trataba de ignorar aquel sentimiento de culpa. Al final el remordimiento de conciencia fue más pesado de lo que esperaba. Darío estuvo pensando en eso durante todo el día...

Más tarde...

—Oye, Darío... —decía Karina un poco irritada—. Darío!

—Ah! que pasa Karina? —contestó Darío que andaba sumergido en sus pensamientos.

—Estás más tonto de lo normal. Si sigues actuando de esa manera te comeré.

—Ay shi, cómo no... —respondió burlándose.

—No me retes... —respondió Karina.

Darío estaba con Karina en su guarida. Eran las 5:45pm, el sol aún podía verse, ya un tanto cerca a ocultarse. Durante el día Darío estuvo muy pensativo sobre lo que había soñado. Comenzó a creer que al ayudar a Karina a alimentarse estaba cometiendo de manera indirecta asesinato.

—(¿Debería comentárselo a Karina?...) —pensó Darío.

El remordimiento lo estaba consumiendo por dentro.

—Hey Karina, de verdad hay algo que quería comentarte. —dijo Darío.

Karina lo miró con curiosidad, Darío no solía hablarle en ese tono.

—Sí...? —preguntó Karina inclinando un poco su cabeza para un costado.

—Ehm... va... —Darío se puso un poco nervioso—. Es cierto que necesitas comer personas para alimentarte, pero... —respira profundo y continuó hablando—. Me he sentido mal por lo que he estado haciendo... Siento que yo me he... convertido en un...

(VORE) La Mujer que Devora HumanosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora