- ꒰ Vorágine de dudas 。

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Traspasando la puerta de la esperada "libertad", encontramos de todo menos aquello que ansiábamos en esos instantes. La inesperada revelación de bastantes personas reunidas en lo que tenía la apariencia del gimnasio de un instituto común, cuando antes de que alguno de nosotros pudiera articular una sola palabra, una de las personas en la sala nos arrebató el privilegio.

—Ohh, ha llegado más gente. —Sentenció, con un tono sorpresivo una chica de ojos azules, pelo blanco y piel de tez morena, a lo que nosotros aún continuábamos recuperando el aliento de aquella agitada persecución que sucedió unos momentos atrás, por lo que todavía ni siquiera habíamos procesado lo que estaba ocurriendo, provocando gestos y rostros de confusión dibujados en todo nuestro ser.

—¿Eh? —Respondió con una mueca de desconcierto la chica que parecía llamarse "Kaede", o al menos, eso escuché de aquel chico de la gorra junto a prendas de tonalidades apagadas, que había estado guiándonos a ambas durante todo el recorrido, evitando un destino desconocido para nosotras, que por suerte, fue evitado.

—¿A vosotros también os persiguieron esos monstruos? —Irrumpió otro chico más en la agitada y confusa situación que se estaba llevando a cabo en ese lugar. Algo que me llamó la atención de él fue su cuanto menos curioso peinado, que consistía en una especie de tupé sobresaliente en ambos lados de su cabeza, con un color morado tirando a granate.

—Y-Ya lo ves, hemos llegado por los pelos. —Solté, con desequilibrio en mi voz, debido a la rápida ascensión y descenso de mi pecho al ritmo de los acelerados latidos, por escenas atrás recordando la carrera, a la vez, algo insegura mi respuesta hacia tantos desconocidos juntos.

De momento, nos habíamos librado de aquellas extrañas máquinas que nos perseguían a través de los diferentes pasillos, pero ahora nos encontrábamos como el foco de atención enfrente de más o menos unas catorce personas, con pinta de estudiantes debido a sus uniformes, aunque cada uno era distinto se veían como adolescentes de todas formas.

Me perturbaba el hecho de quiénes podrían ser aquellas personas tan expectantes y atentas a nuestra "inesperada" llegada, al parecer. Entre ellos, tampoco se les veía bastante convencidos de qué estaba sucediendo por sus distintas expresiones de preocupación, y la pregunta de aquel chico de pelo "curioso" me hizo creer en parte que no era una actuación, pero se notaba que todas las personas en la sala seguían algo confusas, lo creí aún más porque Kaede y el chico con el que llegué todavía no me habían cuestionado en ningún momento de dónde había salido.

—¿Qué son... esas cosas? —Se interpuso otra persona más, con algo de inseguridad respecto a cómo catalogar a las máquinas que, según como lo estaban contando, no solo nosotros tres habíamos tenido un altercado antes. —¿Qué querrán de nosotros? —Es cierto, mirando la situación más detenidamente era sub realista, al menos en mi caso, debido a que no conozco la situación ni la memoria de las demás personas, ni siquiera sé si mienten con lo que dicen o cualquier cosa parecida, pero era demasiado extraño que no recordase nada sobre lo que había pasado y no sea capaz de reconocer ninguno de los rostros de estas personas, ¿sería también por mi memoria o realmente no los conocía? Si fuera la primera opción, supongo que ellos también tendrían lagunas en sus recuerdos, porque ninguno tenía la cara ni la pinta de tener la más mínima idea sobre quiénes éramos esas tres personas que recientemente habían irrumpido en la sala como una bala. De todas formas, era un hecho que esas máquinas tan amenazantes estaban tratando de atraparnos, ¿qué estaban intentando conseguir con eso?

—¿Os parece si voy un momento a mirar? —Dijo, con un tono que no sabría describir del todo, otro chico de ojos violetas y cabello morado. ¿Estaba loco? ¿De verdad quería ir a mirar fuera donde estaban aquellas cosas?

«Pétalos sangrientos». -v3Donde viven las historias. Descúbrelo ahora