C A P I T U L O 17

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—¿de quién es ese niño? —fue lo primero que preguntó cuando salió de su trance.

Jimin se sentó en el sillón junto a él, nervioso jugó con sus manos tratando de calmarse. No servía de nada negar lo evidente —es mío —dijo seguro.

—¡oh por dios! —llevó las manos a su boca, sintiendo sus ojos húmedos —él es ese bebé.

Flashback

—¡hola! —saludó al atender su celular.

—necesito que vengas a mi casa —la desesperación se reflejaba en su voz —es algo urgente, por favor no te demores.

—¿está todo bien? —dijo ya más preocupado.

—¡solo ven! —exigió.

Media hora después, golpeó la puerta de la entrada.

—oh Baek ¿qué tal? —saludó Sonja.

—hola señora Park, todo bien —asintió como saludo —¿se encuentra Jimin?

—si, esta en su cuarto.

Corriendo llegó hasta la habitación y ni se molestó en golpear. Jimin estaba sentado en su cama, con las piernas cruzadas y apretando una almohada entre sus brazos.

—¿qué demonios te pasa? —fue lo primero que dijo al cerrar la puerta. El pelirosa se levantó desesperado y lo abrazó —¿okey? Ya me estás asustando ¿qué está pasando?

—necesito un favorcito tuyo Baekkie —dijo como un niño.

—depende de que se trata…

—¡oye! —golpeó su brazo —se buen amigo y ve a la farmacia por un… un… —le costaba decir esa palabra que nunca creyó que usaría por ahora.

—¿un qué? Habla de una vez hombre.

—un test —murmuró.

—¿lo vez? No era tan difícil —se calló de repente y abrió los ojos sorprendido —¿cómo dices que dijiste? ¿Un test?

El menor cubrió su boca y asintió apenado.

Rodando los ojos se dirigió a la puerta —en seguida regreso —y salió.

Cada minuto que pasaba su ansiedad y nerviosismo aumentaba a gran escala. Ya no tenía posición en su cama y aunque tratara de distraerse, sus ojos siempre se dirigían a la puerta.

—llegué —gritó Baek agitado y con la cara enrojecida.

—¿por qué demonios te demorarse tanto? —lo regañó tomando la bolsa en sus manos.

—había mucha gente —se excusó, desviando la mirada enojado —deberías estar agradecido.

Jimin suspiró aliviado y lo abrazó —gracias Baekkie ¡eres el mejor del mundo!

—lo se —respondió al abrazo con emoción —deberían darme un premio —lo alejó, tomando sus hombros —ahora ve al baño.

—si —asintió.

Al salir de la habitación sus piernas temblaron como gelatina, las manos le sudaban y su corazón palpitaba demasiado rápido. Respiró hondo después de entrar al baño, lavó su cara con agua fría y se miró al espejo ya es hora se dijo a sí mismo.

Al cabo de unos minutos regresó a su cuarto, por suerte no se cruzó con nadie pero de todas formas corrió como alma que lleva el diablo.

—¿y? ¿Qué pasó?

—tengo miedo —dijo asustado, con un tierno puchero en los labios y cubriendo sus ojos con una mano.

Baek suspiró debo ser el adulto aquí pensó y tendió su mano. Jimin le dio el test y miró el resultado.

El Tiempo Que Me Debes (EN PAUSA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora