59. Jefas e inyecciones.

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Alysia's P.O.V

- ¡Suéltame, Sebastián Emmanuel!

- ¡No!

- ¡Ríndete!

- ¡No! ¡Esto es injusto! – se queja pataleando como niño pequeño.

- Deja de llorar, maldita puta. – Su mano impacta con fuerza contra mi nalga cuando digo eso, razón por la cual muerdo la almohada evitando gritar.

O gemir, tal vez.

Contexto: Luego de una deliciosa tanda de sexo, ambos nos encontramos desnudos sobre mi cama hablando de cualquier estupidez. O así era hasta que el niño ha comenzado a dejarme besitos por toda la espalda, bajando hacia mis nalgas. El precalentamiento iba de maravilla, pero al señorito níspero le dio por querer hacerme un chupetón en una nalga, y no lo logró.

¿La razón? Llevo tiempito haciendo ejercicio y se me han endurecido bastante, por lo cual ni siquiera puede pellizcarme.

- Las odio – espeta hacia mis nalgas, y yo suelto una carcajada.

- Mentiroso – lo acuso y entonces siento de nuevo sus dientes clavándose en mi nalga, o intentándolo. Sigo riéndome cuando se separa soltando quejidos por no haber logrado nada.

- Te voy a morder una teta, seguro ahí si se marca – comenta más para él que para mí.

Como si yo fuese una muñequita de trapo, me voltea de manera que quedo viendo hacia el techo y Sebastián se posa entre mis piernas.

- ¡No! ¡Sebs, deja!

- Quédate quieta, chica – ordena acercando su rostro hacia mis pechos.

Intenta chuparme por encima del pezón, pero justo entonces la puerta es golpeada para que luego entre Aaliyah cubriéndose los ojos con una mano.

- ¡Aaliyah!

- Ay, no me vengan con idioteces que me estoy cubriendo los ojos, además de que no sería la primera vez que los encuentro tirando – espeta. Sí, una vez nos encontró en el acto.

Vergonzoso, sí.

Sebastián me lanza mis pantaletas y su camisa mientras que yo le paso su bóxer y short. Cuando ya estamos más decentes, Sebastián le tira una de las almohadas para alertarla de que ya puede ver.

- Listo, estúpida.

- Me hacei el favor y no me lances más almohadas que seguramente tocaron tu asqueroso culo y quien sabe que otras cosas más – le advierte pateando la almohada lejos de ella.

- Ay, por favor. Vives con Alysia y ella ha tocada más que solo mi culo - le dice Sebs y yo suelto una carcajada mientras Laya tira de su cabello, haciéndolo quejarse.

- Venía a avisarles que ya me voy, así que salgan que es hora del momento emotivo.

Salimos del cuarto hasta la sala, donde están todos. Sí, todos, porque Luisma hace videollamada con Robert, mientras que Ainhoa se mantiene bastante alejada de ahí.

Pobrecita, no es fácil que tu exnovio sea mejor amigo de tus mejores amigos.

- Estamos listos, ¿no? – dice Apolo, apareciendo por el pasillo con la maleta de Aaliyah.

- Aaliyah, última oportunidad, ¿te vas o te quedas? – pregunta David a mi amiga que esta terminando de colocarle la correa a Maximus, quien se emociona creyendo que va a pasear.

- Me voy, pero cuando Apolo se ponga insoportable me vengo para acá – intenta bromear, pero se escucha un sollozo proveniente de la persona que ha estado sensible todos estos días.

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⏰ Última actualización: Jan 20, 2022 ⏰

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