Sinceramente creía que estaba herido de gravedad. Y no era exagerado al pensar de esa manera. No sé cuántas veces me golpearon la nariz, o las costillas. Ni siquiera sabía si mis dedos estaban sanos; dado a qué golpeé de una manera abrumadora a algunos de manera consecutiva.
Aunque estuviera felíz del resultado, un gran sermón me esperaba en casa.
Y era bastante difícil explicar que me había peleado con el uniforme de la escuela con personas de otra escuela.Demonios, si me recoge la ambulancia, lo más probable es que me expulsen de la academia.
Cada uno de estos pensamientos llenaban de terror mi mente.
Mi mente decidió relajarse.
Cuando perdí el conocimiento aún escuchaba un poco. Susan y Fausto se acercaron, llamándome por mí nombre.
Espero que Susan haya visto esa pelea.
- Después de unas horas, que sentí como segundos, empecé a despertar.
Me dolía la cabeza.Lo primero que llegó a mi mente fue aquel aroma distintivo de aquella chica pelirroja. Susan.
Desafortunadamente, parecía estar en el hospital. Quizá una enfermera usaba la misma colonia.
Suspiré y abrí los ojos.
En efecto, un techo blanco me recibió.
Era obvio que terminaría en el hospital.
Aunque esa el peor escenario que podía crearme mentalmente, era el único escenario que podía ocurrir.Por alguna razón el dolor no se había quitado del todo.
(???): Ah, al fin despertaste. Pensé que no ibas a despertar.
La enfermera decidió hacer su aparición.
Reyes: Oh, hubiera preferido no despertar.
Cuando volteé a ver, pude ver su cara viéndome fijamente de rodillas a la orilla de la cama.
Reyes: ¿¡Eh?!
Me acababa de dar cuenta.
El cuarto pintado de blanco era un cuarto femenino decorado con peluches y perfume de mujer.
Susan: ¿Estás sorprendido?
Reyes: Por supuesto, necesito irm-
Cuando me senté con intención de marcharme, un agudo dolor atravesó mi costado.
Reyes: Dugh!
Susan: Estás herido.
Reyes: Lo sé.
Susan: Pareciera que no. ¿Te duele algo?
Reyes: Todo el tronco, y la cabeza.
Susan: Fue duro.
Reyes: ¿Porqué no estoy en el hospital?
Susan: ¿Lo hubieras preferido aún con el uniforme?
Es cierto. Había olvidado el peligro de la situación.
Pero no irme a revisar podría ser aún más peligroso.Al parecer Susan vió mi cara de preocupación, porque pronto respondió.
Susan: No te preocupes... Nuestra intención fue que fueras al hospital, pero sin el uniforme.
Reyes: Oh, ya veo.
Me volteé a ver, al parecer olía bien.
Afortunadamente traía ropa limpia.Espera...
¿Traía ropa limpia?
Miré a Susan.
Susan me miró con una sonrisa.
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Sugar Fruit.
Novela JuvenilReyes es un chico de 17 años que está enamorado de la mejor amiga de su mejor amigo Fausto. Igualmente Fausto está enamorado de la mejor amiga de Reyes. Ambos se ayudarán a cumplir sus objetivos. Pero, varios problemas hacen que lo que sería un triá...