Prologo

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Para Harriet era muy común pensar que la vida era un tanto injusta, toda su infancia la vivió rodeada de infortunios; la muerte de sus padres, el trato de sus tíos, un mísero y denigrante cuarto debajo de la escalera, los abusos de su primo, las burlas de sus compañeras de clase por siempre vestir con ropa vieja de Dudley, entre otro sinnúmero de tragedias. Y aun así, siempre trató de dar lo mejor de ella, y demostrarle su gran corazón ayudando a otros.

Su vida dio un giro drástico cuando una extraña carta apareció en el número 4 de privet drive y tras unos extraños intentos de su tío Vernon por evitar que leyera su contenido, finalmente descubrió toda la historia que sus tíos se negaron a contarle en esos años de vivir con ellos, era una bruja...Al otro día ya estaba con Hagrid caminando por el callejón Diagon, mirando todo con ojos de curiosidad.

Por indicaciones de su nuevo amigo semi-gigante entró sola a la tienda de Madame Malkin y observó con detenimiento las diversas túnicas en el lugar, dado que no estaba acostumbrada a ese tipo de ropa, o en realidad a ninguno ya qué su look se reducía a la ropa vieja de Dudley, gracias a eso y al cabello corto que tía Petunia le obligaba a mantener hasta poco menos de la barbilla solo incitaba a que la confunden con un chico.

Justo como una bruja regordeta, quién resultó ser la dueña del lugar

─¿Hogwarts guapo?─ Llegó a ella con una amable sonrisa y tras aclarar apenada que en realidad era una niña, la acomodó en un taburete junto a un chico pálido y rubio que era atendido con una larga túnica negra.

─Hola, ¿También Hogwarts? ─ la niña respondió con un asentimiento de cabeza, al extrañamente no encontrar palabras como respuesta ─Mi padre está en la tienda de al lado... ─ Comenzó a explicarle y hacerle conversación, algo que en el fondo Harriet sintió agradable, en el mundo muggle no solía tener amigos, contadas veces alguien había sido amable con ella por miedo a que su primo también lo molestara o por qué no era de su agrado la forma tan pelicular de ser y vestir que tenía.

Al salir de la tienda, tras tener para ella una Lechuza, regalo de Hagrid, comer un helado y comprar cada cosa de la lista de la escuela, volvió al número 4 con la solemne esperanza de que el 1 de septiembre partiría a Hogwarts.

....
El esperado día llegó y tu tío de mala manera la llevo a la estación King Cross, tuvo una gran aventura para descubrir la forma de entrar al andén 9 y 3/4, trató de pasar lo más desapercibida, con un una camisa de franela ancha a cuadros desabrochada, sobre una playera lisa, unos pantalones ajustados para que no se le cayeran, unas zapatillas deportivas algo gastadas y una gorra vieja que solía usar para acomodar su indomable cabello, atravesó la entrada secreta gracias a una amable familia de pelirrojos, también gracias a dos de ellos subió su baúl hasta el tren y busco algún lugar libre donde sentarse, sin embargo poco después se unió a la búsqueda de un sapo perdido de un chico llamado Neville junto con a una algo mandona chica llamada Hermione Granger.

─Caracoles hervidos eres Harriet Potter! ─ Había dicho la castaña luego de decir su nombre

Y tras hablar un poco sobre ellos, supieron que para ambas era nueva la magia en sus vidas, no simpatizaron de inmediato, ya que era obvio que estar en un entorno nuevo o desconocido no era fácil, y estaba algo tensa, dando órdenes intentando tener todo bajo control.

Llegaron al Castillo luego de unas horas de viaje.

El sombrero seleccionador comenzó su trabajo, diciendo algunas cosas que Harriet trataba de entender entre su nerviosismo, pero confiaba en que elegiría sabiamente por ella y no intervendrá.
Todo indicaba que el sombrero estaba decidiendo por Slytherin, sin embargo, finalizó diciendo que su astucia era grande pero que su valentía terminaría siendo aún más grande. Y así fue como terminó gritando.

─¡Gryffindor!

Entre aplausos, miradas y murmullos sobre su nombre fue a sentarse donde le indicaron.
Le tocaría compartir habitación con Lavender Brown, Parvati Patil y Hermione Granger, esta última con la que se quedó estudiando hasta tarde, pues una paranoica chica de cabello desastroso le contagió ese miedo de fallar en su primera semana de clases. Cosa que le favoreció más adelante en pociones, aunque eso no fue impedimento para que el profesor soltara todo su resentimiento contra cualquier mínimo error de un Gryffindor.

Durante su primera práctica de vuelo y en un arrebato de león como le decían algunos, defendió a Neville de Draco Malfoy y por ir tras él para recuperar una recordadora que le había regalado la abuela de este, se convirtió en la buscadora más joven en un siglo, y en la más joven chica en ser buscadora, vaya suerte, sin duda había servido leer la teoría para montar una escoba junto con Granger, eso y esa aparente naturalidad que descubrio tener en cuanto a volar se trataba.

Se hicieron habituales las sesiones de estudio entre ambas o a veces iban a tomar té con su amigo el semi-gigante, tras un inicio algo reacio, lograron entablar una amistad, ya que ambas entendían lo que era sentirse no pertenecer a un lugar. Por eso cuando ese tal Ron hizo llorar a su amiga, le obligó a acompañarla para que fueran a advertirle sobre el troll, así acabaron peleando juntos para rescatar a su amiga para que, entre disculpas y agradecimientos, se forjó una amistad, dando inicio a lo que muchos llamaron el trío dorado.

Un impulsivo trío de niños con una capacidad de desafiar problemas y meterse en ellos con una facilidad increíble para luego asombrosamente salir ilesos, o casi ilesos de ello...Como en esa insaciable investigación para saber qué era lo que cuidaba el perro de tres cabezas de Hagrid y tras descubrirlo aventurarse por sí solos a enfrentar a quien pretendía robarla. O en segundo año cuando crearon todo un plan para descubrir si era Malfoy el heredero de Slytherin, y en un impulso, más tarde junto, Ron y Harriet derrotaron al basilisco para salvar a la pequeña Ginny Weasley, quién tenía un gran interés por ella. Y ni hablar de ese tercer año en el que corrió a buscar a un asesino prófugo del que le habían asegurado iba por su cabeza, dejándose llevar por el rencor hacía quien ella creía era el traidor amigo de sus padres.

Tras finalizar ese año con la rata traidora escapando y su padrino aun siendo culpado, se acercó con el profesor Snape para finalmente sacar un poco de todo lo que sentía.

─En el primer año, usted me salvó y olvidé agradecerle. Luego supe que usted se sentía en deuda porque mi padre una vez lo salvó─ Su voz salió temblorosa algo sensible, Seguramente por los acontecimientos anteriores, el profesor de posiciones le miraba como esperando que algo de eso llegará algún lado ─Yo no soy mi padre─ Soltó finalmente, y causando por primera vez una expresión diferente a la que solía dedicar el profesor, esas cargadas de indiferencia, ahora le miraba sorprendido ─Ni soy mi madre, ni siquiera pude conocerlos y no merezco pagar por la historia que tuvieron respecto a usted.

Si bien Harriet no conocía la historia, estaba segura que ese era el motivo por tanto odio hacia su persona, y toda su vida había sólo bajado la cabeza aguantando los abusos de personas como los Dursley, pero decidió que no volvería a seguir así, ni de ellos, ni de la escuela como cuando dudaron de ella por el asunto de la cámara de los secretos y ahora tampoco del profesor.

Volvió a casa ese verano, con un pequeño sentimiento en el pecho, quizá a partir de ese momento las cosas comenzarían a mejorar.


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La historia sera enfocada en 4rto año, no es sobre harry version chica es sobre los dramas amorosos de una harry version chica mientras lucha contra voldemort asi que no esperen una Fic completamente fiel a la historia real

Del inicio al cuarto año ka historia es similar solo cambiando lo que se menciono en este apartado.

Las actualizaciones seran de Sábado o Domingo.

El primer capitulo sera publicado el dia Domingo 30 de enero del 2022.

Tal vez en esta vida. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora