El caballo se movió asustado ante el grito de May. El animal empezó a piafar. May era ajena a todo ello, su miedo la dominaba por completo. Solo podía gritar. Él intentaba calmar al animal para no recibir una coz. Se movía torpemente en el pequeño espacio entre el equino y la pared de madera. Parecía que May y el animal competían por ver quien estaba más asustado. Los cascos resonaban enérgicos contra el suelo.
El peso del cuerpo de él cubrió a May haciendo que se tumbara por completo en el suelo. May lo pateo y se revolvió desesperada bajo su cuerpo. Finalmente el caballo salió espantado del cubículo hacia el exterior de los establos. Esto provocó que los demás equinos se movieran inquietos en sus cuadras.
Se arrastró por el suelo intentando huir aprovechando el momento de confusión en el cual él la había dejado libre. May sintió como la tomaban por los hombros. Su corazón latía asustado con demasiada rapidez. Aun con los ojos cerrados, se movió entre el estiércol y la paja intentando huir. La zarandeaban.
—¡May abre los ojos! —pero no podía, no estaba preparada para volver a ver ese fatídico rostro. Sintió como una fuerte mano tomaba su rostro por la barbilla. —¡¿Qué pasa?!¡¿Por qué gritas?!
Cuando May abrió los ojos se encontró con el confundido rostro de Kendrick esperando una respuesta. Ella le devolvía una mirada igual de sorprendida mientras los restos de lágrimas terminaban de caer por sus mejillas. May continuaba sin responder, en silencio, al menos ya no gritaba sin motivo aparente.
—¿Qué ocurre?¿Por qué gritabas? — insistió el de nuevo con un tono más pausado. Ella miró al suelo intentando que su respiración volviera a la normalidad.
—Está aquí...—contestó con dificultad. — Me ha visto Kendrick— continuó con desesperación mientras lo miraba. Él intentaba descifrar lo que realmente le quería decir. — Arthur McTavish está en el castillo. — se tapó la cara con ambas manos mientras temblaba.
—¿Estas segura? —preguntó con cautela.
—Lo vi con mis propios ojos, su carro ha quedado atrapado en el barro. — respondió segura mientras limpiaba su rostro con el dorso de la manga. — Él me ha visto, Kendrick. Estaba tan asustada... creía que era él quien me había encontrado. —explicó. Ahora él podía entender mejor el motivo por el cual había actuado de esa forma. — ¡Me llevará con él! Kendrick, no por favor, ¡No quiero volver a ese infierno! — suplicó entre gritos y sollozos.
—Eso no va suceder—sentenció. —No se lo permitiremos, no te preocupes. — le tocó el hombro en señal de apoyo. — Ahora lo importante es que no te encuentre. — Se pausó pensativo— Y que me lo describas para avisar a los demás. — May trataba de controlar su respiración. Kendrick tenía razón debía actuar con sensatez, que sus miedos la dominaran no serviría para nada. Respiró profundamente antes de hablar.
—Es vendedor ambulante, de la edad de tu tío aproximadamente—gimoteó— su cuerpo es corpulento y graso...tiene la barba blanca. — calló de repente, recordar su apariencia no le hacía bien. Kendrick esperó unos segundos para asegurar que ella había terminado la descripción.
—Bien. — asintió. — Espera aquí, debo ir por el caballo, no habrá ido muy lejos. — Kendrick intentó incorporarse en sus cuclillas, pero May se agarró a su brazo desesperada por no quedarse sola. Estaba aterrada. Kendrick lo notó en su mirada y en un tono cariñoso agregó. —volveré enseguida, no te preocupes, solo quédate aquí en silencio. — ella asintió no muy convencida con la propuesta para después deshacer su agarre.
Lo dejó marchar mientras ella volvía a acurrucarse asustada en un rincón.
Kendrick salió de los establos, el semental negro no había ido muy lejos. Era un animal noble y leal con el que él habría dado una emocionante carrera de no ser por los acontecimientos ocurridos. Anduvo hasta el equino mientras escrudiñaba la fila que marcaba el camino hasta el castillo. En el primero de todos los carros que formaban la hilera, observó a un hombre que ahora andaba hacia el castillo y que encajaba con la descripción de May. Debía ser Arthur McTavish.

ESTÁS LEYENDO
Tierra Salvaje | Saga Salvaje I
RomancePrimer libro de la #sagasalvaje 1537 May fue a parar a las manos de Arthur tras una serie de acontecimientos devastadores, comenzando por la muerte de sus padres. Ella es simplemente el lugar donde él descarga su ira. Cansada y temerosa por su v...