CAPÍTULO 5

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ODIO EL CHOCOLATE BLANCO.

La primera hora transcurre tranquila y gracias a lo que esta allá arriba, el tío de ojos grises no ha aparecido. Pero eso se acaba hasta que en segunda hora llega justo al mismo tiempo que la profesora, con una sonrisa de badboy y un notable chupeton en el cuello.

Viene directamente hacia mi y se sienta tendiéndome un bombón de chocolate blanco, algo que aborrezco con toda mi alma, no lo disimulo y pongo cara de asco.

––¿Qué?––pregunta con una voz sexy que no me esperaba.

––Que odio el chocolate blanco, no entiendo a la gente que el chocolate blanco es su favorito. Es horrible–– digo encogiéndome de hombros e ignorando el bombón de chocolate blanco.

––¿Perdona?––pregunta indignado, le miro mientras se sienta––el chocolate blanco es lo mejor, mi favorito, la rara eres tu por que no te gusta.––defiende al chocolate blanco como si su vida dependiera de ello, frunzo el ceño y sonrió burlona.

––Vale, vale. Tranquilo, pero no opino igual que tu.––digo levantando las manos en son de paz.

––Rarita.––dice y le miro confundida.

¿Quién se cree este?

––Lo se, soy rara y extraña... yo no encajo, y ni quiero hacerlo––digo sin ningún tono ni expresión.

––Esto se te hará un infierno... te obligaran a encajar a la fuerza. Solo quiero avisarte, una chica como tu no debería sufrir por una cosa tan fácil.–– dice analizando mi rostro.

Joder... si supieras cuanto he sufrido. Lo que me podrían hacer aquí seguramente no me lastimaría en lo más mínimo.

––¿Una chica como yo? Y ¿Cómo es una chica como yo?––pregunto

––Tan tierna y que se ve tan dulce...––Aclara y eso me enfurece, yo no soy tierna y mucho menos dulce, jamas he sido así y jamas lo seré.

Le fulmino con la mirada

––No soy tierna y mucho menos dulce.––digo con veneno y frialdad en la voz, se sorprende ante lo fría y mala leche que puedo llegar a ser y también por mi gran cambio de actitud indiferente a una furiosa y fría, sonríe burlón y eso me enfurece más aun.

Aparto la mirada y me centro en la clase.

¿En serio? ¿Hemos llegado a esto por un simple bombón de chocolate?

Es un día estupendo no voy a dejar que un capullo sin importancia me lo estropee.

La hora transcurre con el insoportable capullo de ojos grises y sus intentos de charla conmigo. No se por que lo intenta, se que nos caemos mal mutuamente ...

Cuando suena el timbre me levanto rápidamente a mitad de una "broma" sobre la profesora que el "el señor Collin" ha intentado hacer, ruedo los ojos y salgo disparada de allí a clase de filosofía.

Entro y me siento en mi sitio, tras unos minutos llega Alex con una sonrisa, como siempre, y deja sus cosas en su mesa para luego hablar conmigo.

––Hoy el profe no viene, ¡hora libre!––comenta alegre y se pone a mi lado, donde se supone que va el tío de ojos grises (que ya no me acuerdo de su nombre).

––Y podemos no se, ¿salir al patio a dar una vuelta?–– le pregunto y en su su ojos hay un brillo.

––Nop, pero––alarga la o–– podemos pirarnos, nadie lo notaria es hora libre.––dice y sin dejar pronunciarle una palabra más cogemos nuestras cosas y salimos al patio.

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