Naruto giró su cabeza y frunció ligeramente el ceño mirando sobre su hombro una enorme señal que apareció en el cielo.Una bengala había sido disparada con un humo rojo en señal de alerta y ahora el simbolo de Konoha brillaba sobre el cielo en un color rojo carmesí, alguien había alertado sobre la invasión.
En esos momentos, la aldea entera estaba poniendose en movimiento y los comandantes estaban movilizando los escuadrones preparandose tanto para el ataque como para la defensa de la aldea.
Los civiles estaban empezando a ser evacuados hasta los refugios por los Gennin.
Los escuadrones de cada regimiento estaban siendo movilizados por sus superiores preparandose para la defensa y para la batalla.El rubio volvió su mirada al frente, solamente concentrandose en la misión que les fue otorgada a ellos.
Su único deber hasta el momento era alejar lo más posible a Gaara de la aldea.
-Veo que veo...un Tanuki arenoso- susurró Naruto ladeando ligeramente la cabeza para ver a lo lejos a los hermanos de la Arena tratando de escapar.
-Tks, que molestia- bufó Sasuke unos metros por delante de él agitando su katana para limpiarle la sangre del último ninja invasor que acababa de matar.
El sujeto cayó al suelo desde cinco metros de altura muerto y cortado a la mitad.
-"No nos darán tiempo de escapar"- Temari aterrada miraba por encima de su hombro a los dos Ninjas de Konoha perseguirlos de cerca.
Tragó grueso al ver a Sasuke manchado de sangre ajena, empuñando con fuerza la katana ensangrentada en su mano y con sus ojos rojos como un demonio fijos en ellos.
Su cara tenía una sonrisa casi maniática llena de una sed de sangre similar a la mirada cargada de locura que Gaara solía poner a veces.Naruto iba justo detrás de él, solamente viendo a Sasuke limpiarle el camino justo como se lo ordenó Obito.
El rubio arrugó un poco la nariz al sentir el aroma metálico a sangre que le provocó un poco de naúseas, esta vez no llevaba su bufanda para tapar su nariz y neutralizar un poco aquellos olores tan repugnantes.
Kankuro avanzaba como podía llevando a Gaara con él.
El pelirrojo se estaba volviendo inestable, gruñía como un perro rabioso y desbordaba una aura de muerte que le estaba haciendo casi imposible poder cargar con él.
Kankuro se apresuró a rozar su pálida piel con un sémbon que contenía un tranquizante que lo mantendría adormecido por varios minutos.El Uzumaki frunció ligeramente el ceño.
Quisiera o no, ahora mismo estaban al borde de una posible guerra donde ahora él y Gaara estaban en bandos diferentes, y sus superiores les ordenaban matarse entre ellos tendrían que hacerlo sin dudar sin importarle si eran amigos o no.
Órdenes eran órdenes.
Sin embargo, sabía que Sabaku no Gaara era un caso muy diferente y especial.
Kakashi-sensei le había dicho que los Jinchurikis eran como una especie de armas de guerra, cada Nación tenía uno o dos Jinchurikis para mantener el equilibrio del poder y no tener pelear por los Bijjus.
Gaara era uno de esos portadores, era un chico especial igual que él, no podía simplemente matarlo y ya.Eso haría las cosas peores.
Obito les dió ordenes de matar a todo enemigo que se colara dentro de la aldea y estaba seguro que Sakura-chan ya se estaba encargando de eso, al igual que Sasuke quién iba delante de él matando a cuanto ninja se atravesara en su camino intentando detenerlos para darles oportunidad a los hermano de la arena de escapar.
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Team 7: Almas De Fuego
FanficPorque al final, Kakashi logró su cometido. No solo creó a las armas mas letales de Konoha, si no a las mas letales de todo el mundo ninja. Entrenados por el famoso y poderoso Hatake Kakashi, los miembros del equipo 7 se enfretarán a todo lo que se...