La respiración de Aiden chocaba en mi cuello y los vellos de dicha área en mi cuello se erizaban.
Habíamos hablado un rato, de cómo rayos me encontró, dijo que tan pronto como no me vio supuso que me había levantado. La Sra. Luisa dijo que había estado con ella pero que me puse a curiosear y no había regresado. Así que intentaron localizarme por teléfono pero no contestaba, estuvieron gritando y buscandome por un buen rato pero nada. Se desespero y le pidió a Luisa un equipo para la nieve y ella le dio la campaña y algunas otras cosas... Para hacer la historia corta cuando no sentía sus piernas y decidió montar la campaña me vio en el árbol.
Después de eso hablamos sobre lo que queríamos, como nos veíamos en el futuro, puedo decir que fue hermoso imaginarnos juntos. Pero la realidad era otra...Le comenté que quería tiempo, que lo nuestro había pasado tan rápido que se sentía irreal. Que deseaba analizar mi vida y tomar la decisión correcta.
Aquellos ojos color chocolate me miraron con un extraño brillo de tristeza. Solo asintió y dijo en un susurro "esta bien"; más sin embargo me pidió un beso, me negué ya que cada beso terminaba en lo mismo.
Además necesitaba aprender a ser firme en mis palabras. Así que me pidió un abrazo. Se lo concedí, aquel gesto era tierno, su nariz se enterraba en la curva de mi cuello, sus manos se aferraban en mi cintura y respiraba pesadamente.Fue cuando entendí que estaba llorando. Trate de apartarme para mirarle y aclarar el porque de su llanto, pero más me aferraba a su ser.
- Se que me debo ver como un tonto, pero por favor mantengamonos así por un tiempo. Quiero aferrarme a ti y a la idea de que estas aquí y no me dejarás- dijo sorbiendo su nariz, me separe de él y tome su rostro en mis manos para admirarlo.
Su nariz estaba en un tono rojiza y sus ojos estaban inundados de lágrimas cristalinas.- No te dejaré y no eres tonto, solo humano. Aiden, no miento cuando digo que siento algo fuerte por ti, pero debes entender, que soy casada, siempre desde que me conociste lo fuí y fijándome en otro hombre me hace ver zorra, más si ese otro se trata de la persona que mi esposo trata como hermano. Tengo que organizar mi vida y después ver que pasará con nosotros- dije mientras le abrazaba otra vez y lo envolvía con esa media verdad y mentira.
Después de abrazarnos por un rato nos entro el sueño. Descansamos bastante pues quedamos en acuerdo intentar regresar con Ethan y necesitábamos toda la energía del mundo para ello, mas con el frío que hacia sentir mi cuerpo pesado.
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El que tiene tienda que la atienda...
Short StoryEsta no es una historia. Es la vida misma de una mujer, de una hermana, una esposa y una amante, hasta de una amiga. Todas en una misma mujer, unos mismos ojos, una misma perspectiva. Expresando el sentir y anhelo de muchas mujeres, experiencias de...