Capítulo 08 | Jordan

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Nunca he ido a una guardería. Creo que nunca, siquiera, he estado frente a una, así que no me sorprende el que pierda media hora por la ciudad preguntando y pidiendo indicaciones hasta que finalmente doy con ella.

He pasado con June comprando un booster en la tienda de artículos ayer de regreso a casa. He tenido que ver vídeos de cómo colocarlo bien en el auto y estoy obligándome a acostumbrarme a que ya no soy sólo yo. Tengo tanto que aprender de ahora en adelante.

June se pone la mochila y me da la mano para entrar a la guardería. Hay un enorme letrero con letras coloridas de bordes blancos que dice Escuela infantil & Guardería Mimos. Las puertas se abren al sentir nuestra presencia y me acerco a la recepcionista.

—Buenos días.

—Buenos días, ¿En qué puedo ayudarle?

—Yo… quisiera la información de esta guardería e inscribir a mi hermano aquí —la mujer se agacha para tomar un sobre amarillo naranja y luego toma un brochure y me lo tiende. Seguidamente teclea algo en la computadora.

—Su nombre, por favor.

—Jordan Howard.

—Llene ese formulario, por favor. En el brochure está todo lo que necesita saber; horario, cuidados, rutinas, etc —me señala las sillas de enfrente—. Puede hacerlo ahí.

—Gracias.

Tomo los papeles y camino con June de la mano hasta las bancas. Estoy comenzando a escribir mis datos personales cuando miro las botas que se han detenido casi tocando la punta de mis tenis.

Aprieto el bolígrafo porque no hace falta que mire para adivinar. Kurt está frente a mí con las manos dentro de sus bolsillos. Lleva unos pantalones y botas negras y una camisa básica blanca. Tiene su cabello largo mojado por partes, así que asumo que está casi recién duchado.

Aprieto los labios entre una mueca y un intento de saludo porque no sé qué otra cosa más hacer.

—Hola —sus ojos se desvían un segundo a June. Mira a June y luego a mí y así un par de veces hasta que comprendo la doble cara de la situación.

Tomo a June de las manos y le sonrío. —Oye, ¿Me harías el enorme favor de traerme agua de ahí? —señalo la máquina que está lo bastante lejos para hablar con Kurt.

June no dice ni media palabra, sólo se quita la mochila y se va.

—¿Qué estás haciendo aquí?

—¿No es obvio? —mi pecho se hunde.

¿Casi me follo a un tipo casado?

—¿Tienes hijos?

—Una hija, sí.

—¿Estás… estás casado? —vuelvo a respirar cuando niega con la cabeza, pero me sorprende que no luzca tranquilo. Está muy serio ahora.

—No a diferencia de ti —dice—. Tienes una linda familia.

No lo dice con honestidad, de hecho, suena lo suficiente serio oara saber que está incluso ligeramente disgustado. Su comentario me descoloca, porque no sé de qué habla. Descruzo mis piernas y lo miro confundida.

—¿Qué?

—Te vi ayer en el supermercado. Estabas con un tipo, supongo que es tu pareja.

Sacudo la cabeza, un poco más relajada. —Pues, asumes mal. No era mi pareja. No tengo pareja.

Kurt mira a June un segundo. Ya viene de regreso. —Se parece mucho a ti.

—Sí, es mi hermano. Lo estoy cuidando por ahora —no pretendo dejarlo tan en claro, pero en cuanto lo digo ya no queda nada por hacer. Kurt parece haberse quitado cien kilos de preocupación.

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