A la mañana siguiente Alex se levantó temprano y preparó un poco de fruta y jugo para sus amigas, las cuales al oír el ruido en la cocina bajaron para saludar.
-- Buenos días bellas-- Dijo Alex mientras ponía un plato y un vaso enfrente de cada chica.
-- Buenos días-- Contestó Betz mientras se sonaba la nariz-- Dios, esta enfermedad es horrible.
-- Estoy completamente de acuerdo, esto es fastidioso-- Agregó Joss con el ceño fruncido. Odiaba con su vida estar enferma.
-- Tranquilas chicas, tenemos un plan para que se mejoren-- Alex miró a sus amigas con ojos tiernos.
-- ¿Un plan? Esto si que suena interesante-- Betz tomó un poco de fruta y se la llevó a la boca.
Alex les explicó lo que había sucedido después de que se quedaran dormidas. Les habló de Deaton, de la enfermedad, de las anclas, de los amuletos y del viaje que iban a hacer ella, Scott y Brett para conseguir las cosas necesarias para realizarlos.
-- ¿Entonces esto que tenemos es grave?-- preguntó Betz terminado el relato.
-- La verdad no hubo mucha explicación ayer, pero supongo que no. Solo sé que los amuletos pueden ayudar a lo del control de sus poderes-- Respondió Alex mirando a su amiga.
-- Si bueno, yo solo quiero decir que si me muero le heredo todos mis libros a Betz-- Comentó Joss mientras le daba un sorbo a su jugo.
Antes de que Alex pudiera decir algo, alguien tocó la puerta de la casa. La chica abrió y dejó pasar a Liam, Derek, Peter, Ethan y Matt que traían unas cuantas bolsas con cosas.
-- Buenos días-- Saludó Liam entrando-- Hemos traído un poco de comida y jugos para las enfermas.--Sonrió mientras miraba a Betz.
-- Y también un poco para nosotros, no desayunamos nada antes de venir-- Agregó Matt mientras ponía las bolsas en la barra de la cocina.
-- No era necesario chicos-- Dijo Alex apenada.
-- Yo les dije lo mismo pero ninguno me escuchó-- Peter habló por fin, ganándose una mirada de odio de los otros cuatro chicos-- ¿Qué? Es cierto.
-- Te agradecería que cerraras la boca-- Gruño Derek.
-- Bueno, en fin, yo tengo que pasar a retirarme. Chicas cuidense mucho-- Alex besó la frente de sus amigas antes de regresar con los chicos-- Solo quiero decirles que si Betz se pone sentimental no se preocupen, siempre le pasa cuando se enferma, pero con una buena dosis de abrazos se tranquiliza. En cuanto a Joss, va a estar de mal humor todo el rato, odia estar enferma. A ella denle toda la comida posible y se le bajara un poco-- Explicó la joven.
Todos los chicos se asustaron y Alex procedió a salir de la casa.
–Eso sonó muy exagerado–Betz miro a los chicos.--Pero si tenemos enfermeros como ustedes puedo dejarme cuidar– La pelimorada beso la mejilla de Liam para luego levantarse a dejar algunas cosas en el fregadero y cuando iba a lavarlos Ethan la detuvo.
–Creo que esa es parte de las tareas que Alex pidio que hicieramos asi que, ve a tu habitación muchachita y el enfermero Liam te apoyara–Aseguro el chico alto mientras despeinaba un poco el cabello de Betz.
–Ya que el malhumorado de Derek me cuidara, debería llevarme a mi habitación, ¡Enfermero Hale!--Joss miró a Derek y este ocultó su risa mientras tomaba a la chica para llevarla a la habitación.
–Yo tengo dudas–Peter siguió a los cuatro hasta arriba mientras Ethan y Matt guardaban las cosas en la alacena y preparaban el almuerzo, quien diría que eran buenos cocineros o eso pensaban de ellos mismos.
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Luna de Tres
Novela JuvenilEn Londres nadie se esperaría encontrar hombres lobo. Ni mucho menos ser atacado por uno. Alex, Joss y Betz son tres adolescentes normales que en una noche se convierten en una especie de trío sobrenatural. Después de lidiar con su nueva vida llena...