CAPÍTULO 48

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MINI-RYAN

—Gracias, caramelo— digo antes de que se vaya, cruza la puerta y me sonríe.

—Confidente 24/7— me guiña el ojo y se va.

Cierro la puerta y sin ganas de nada subo a mi habitación, y mi vista se fija en lo del centro de mi cama.

Y la ira e impotencia me recorren en un escalofrío. Me dirijo con paso cabreado y cojo el peluche que le regale el día de la feria.

¿Acaso está rompiendo todo? Me lo devuelve, que hijo de la gran puta.

Cojo el peluche con rabia y me coloco mi abrigo negro, me lo coloco bajando las escaleras y salgo de allí, cojo el coche de mi hermano sin avisar y voy hacia su casa. Al llegar aparco en enfrente de esa linda "mansión", toco el timbre.

La señora amable me mira con una sonrisa.

—Zack le espera en su habitación, pero antes Sofía quiere hablar con usted.— dice amable y le sonrió.

—Gracias, pero no tardaré demasiado.— paso y cierro la puerta, me encuentro con Sofia esperándome en el salón.

—Sabía que vendrías. Tenemos que hablar— está más seria de lo normal, la he visto dos veces, y las dos veces ha estado sonriendo, pero ahora está demasiado seria.

—Solo vine a devolverle esto, dígale que es suyo, se lo regale yo, así que no quiero que me lo devuelva.—Dejo el peluche de vaca en el sofá, me apresuro a darme la vuelta pero su voz  suplicante me detiene.

—Está mal...— dice y suspira, se sienta agitada en el sofá, me quedo de pie mirándola—No soy su verdadera madre, pero lo quiero como si lo hubiese engendrado yo misma, contigo mi muchacho era aquel crío con su padre, feliz y con ese brillo en los ojos cuando te miraba... se que ha cometido un error y no te estoy pidiendo que lo disculpes, no estoy defendiendo sus acciones, que no dieron más más correctas...—

—Lo siento, pero no puedo simplemente perdonarle y seguir...— digo

—Y no te estoy pidiendo que lo hagas, tú te puedes ir, pero solo piensa en él, Zack te quiere, te quiere de verdad, contigo es el chico risueño y alegre.— dice levantándose y acercarse a mi.

—Yo también le quiero, pero no se si todo lo que pase con él... ¿para él significó lo mismo que para mi?— me aclaro la garganta.— ¿Fui lo suficiente para él?—

—Eres más que suficiente, y el problema no eres tú, es él—Escucho una voz varonil a mis espaldas me giro y me tenso al ver a Zyan.

—No te metas, Zyan, estamos hablando de tu hermano.— dice Sofía tranquilamente.

—Ya bueno y él es mi hermano.— dice sentándose en el sofá.

—Le elegí por encima de todos ¿valió la pena? ¿O solo era un juego más para él? ¿Una de sus putas?— escupo con rabia, ver a Zyan tan parecido a Zack me cabrea, por que me recuerda todo lo que siento por él.

—Sham, mi vida, no te pongas así, dale la oportunidad de explicarse, de decirte lo que realmente paso.— dice Sofía cogiéndome del antebrazo.

—Le subiré la vaca que le regale. Y luego me marcho— digo fríamente y cojo la vaca de peluche, subo hasta su habitación.

Abro la puerta y entro a un y ambiente oscuro, con música alta y con olor a cerveza.

—Te traje tu vaca.— la tiro en la cama y veo a Zack acostado sin camisa.—Es tuya, te la regale, no me la devuelvas— digo fríamente

—No te la devuelvo, solo quería traerte hasta aquí y te conozco lo suficientemente bien para saber que vendrías.— dice sentándose en la cama.

—¿Que? ¿Una apuesta más?—

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