"you're perfectly perfect to me"

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❨☂❩ SoraMafu || pefectly perfect, Simple Plan. 


Puedo escuchar los pasos ir y venir, cosas moviéndose e incluso tanto bufidos desconformes como maldiciones bajas. Tengo los ojos cerrados, pero no necesito ver para saber que de nuevo se encuentra frente al espejo de cuerpo entero que tanto había insistido en comprar, con alguna prenda puesta y una mueca de desagrado dibujada en su rostro. Estoy ya tan acostumbrado a esto; él se levanta cada mañana muy temprano para preparar su ropa, tardándose casi una hora completa donde intenta hacer que las camisetas, pantalones y zapatos que escoja se vean bien juntos, y después de probarse todo el conjunto él haría esa mueca donde su entrecejo se arruga y sus labios abuchean apretados, completamente desconformes. Entonces nuevamente buscaría otro, y otro, y otro, hasta rendirse y termine usando lo primero que sus rechonchos dedos alcanzaran.

Y cuando me digno a abrir los ojos, puedo ver que esta vez no es la excepción. Tal como la rutina dicta, él está frente al espejo vistiendo unos jeans negros que cubren perfectamente sus fuertes piernas, junto a sus bonitas botas al estilo militar con plataforma que tanto usa igual de oscuras y una camiseta suelta de rayas azules y blancas con las mangas llegándole hasta los codos; su cabello está un poco desordenado, pero no me es difícil asumir que lo ha hecho él mismo, pues su mano derecha se pasea por sus hebras casi inconscientemente. Ese gesto nervioso tan característico en él.

— Te ves muy guapo —murmuro, mi voz escuchándose ronca y perezosa. Estoy todavía acostado, cerrando una vez más los ojos por el cansancio mañanero. No sé qué hora es, pero sé que es temprano por la luz anaranjada del sol que entra por la ventana.

— Ni siquiera estás viéndome —le escucho responder del mismo modo. El tono desganado de su suave voz llena mis oídos.

— No necesito hacerlo para saberlo, ya eres muy guapo.

— Soraru...

Suelto un profundo suspiro, sabiendo detectar ese tono que advierte necesitar apoyo. Así que con desidia me levanto y camino hacia él, observándole desde el cristal del espejo. Sus pequeños ojos evitan mirar su propio cuerpo para concentrarse en mí, brillando en angustia por lo que fuera a decir. Sé que se está preocupando de más, él es así, siempre mortificándose por todo diminuto e insignificante detalle y razón. Nunca conformándose ni, aunque lo intente mil veces. Sé que debe pensar que esos pantalones hacen ver sus muslos muy gordos, o que las plataformas en sus botas son muy tontas, quizás también que los anillos en sus dedos no llegan a disimular lo rechonchos que son.

Pero realmente no se da cuenta que todo eso, es lo que le hace ser él mismo. No se da cuenta que adoro tanto esos pantalones porque sus gruesos y perfectos muslos se hacen notar; esas plataformas le hacen ver más alto que yo, y esa es la principal razón por la cual compró y tanto ama; y sus deditos, él realmente no se da cuenta que ese es uno de sus mayores encantos. Sus adorables deditos rechonchos que tan encantado me tienen, y no sólo a mí, también a los chicos y todo aquel que los mire.

— Justo ahora veo a un chico muy guapo — digo y él sonríe tímidamente, agachando un poco la cabeza para mirar sus manos juguetear entre ellas —, con una sonrisa encantadora y ojos preciosos... ¡Oh! Y ahí está Mafumafu a su lado.

Él se ríe, golpeándome en el pecho sin muchas fuerzas, y yo sonrío, encantado por el tierno sonido de su risa y por la preciosa manera en que sus ojitos parecen convertirse en dos adorables líneas tras sus pómulos rojizos.

— Tal vez piensas que no eres un súper modelo, pero para mí sí que lo eres.

— Soraru-san ~ ¿qué cosas dices? —admiro el momento en que sus rechonchas mejillas enrojecen avergonzadas y yo no puedo evitar ensanchar mi sonrisa, incapaz de apartar mis ojos de él.

— En serio, prefiero ver una foto tuya en mi teléfono que ver la portada de una revista — y él se ríe cohibido, agachando la cabeza y cubriéndose la boca con una pequeña mano.

Y de nuevo me pierdo en el adorable sonido de su risa, adorando la manera en que se pega a mí para tratar de esconderse y que no pudiera notar lo encantador que luce con sus rechonchas mejillas pigmentadas. Y por supuesto que no lo permito; acomodándome frente a él quito sus manitas y le sonrío sinceramente, dejando un pequeño beso en sus carnosos labios, obteniendo una hermosa sonrisa de ojitos que tanto atesoro. Es realmente difícil creer que un chico como él pudiera tener tantas inseguridades.

— ¿De verdad no crees que me veo... un poco infantil y simple?

— ¿Simple? — lo pienso un momento, dando un paso hacia atrás para mirarle otro poco — Podemos arreglar eso.

Camino hacia la cajonera donde sé que guarda sus accesorios, husmeando entre sus miles de collares para sacar uno en específico; ese que tanto le gusta, el que tiene una piedrita roja colgando de una cadena plateada. También saco un pequeño reloj y unas gafas oscuras. Sé que le gusta usarlas, y mucho más cuando sus rechonchas mejillas parecen haberse hinchado un poco causando que apenas pudiera abrir bien los ojos. Y es curioso que aquello sea una de las cosas que él quisiera cambiar, cuando es una de las cosas que me parecen tan lindas en él. Me doy la vuelta y camino hacia él, levantando el collar para acomodarlo alrededor de su cuello, colocándole también el reloj y las gafas, por último, peino un poco su cabello castaño, separándolo como él lo hace para cubrir parte de su ceja izquierda.

— Listo — murmuro, sujetando sus hombros para girarlo al espejo —, ahora no es tan infantil ni simple. Aigo~ Mafumafu es tan guapo.

Sonríe, su pequeño hoyuelo apareciendo a un costado de su comisura derecha haciéndole ver mil veces más tierno y atractivo. Porque ese es su encanto, tener el balance perfecto entre ser tierno y seductor. Sé que cuando salimos, él no nota que todo el mundo le contempla ¿Algún día se dará cuenta? Pero sé que no me termina de creer, lo sé por la manera en que la sonrisa no parece extenderse a sus ojos (y puedo notarlo aún con las gafas oscuras), y también sé que justo ahora una pequeña batalla interna se desata. Cualquier otra cosa que diga sólo le causará más dudas.

— ¿Sabes? Tu sonrisa ilumina toda esta habitación — le digo en voz baja, abrazando su cintura por detrás y acomodando mi mentón en el espacio de sus hombros, besando parte de la piel que ahí está ligeramente descubierta. Y como cada vez que se lo digo, él parece ignorarlo —. Te amo tanto, Mafumafu.

Tal vez nunca verá lo que yo veo en él, quizás algún día se dará cuenta de que ya es hermoso y notará que todas esas pequeñas cosas que me vuelven loco es todo lo que él quisiera cambiar. Tal vez, algún día se dé cuenta que no debe modificar absolutamente nada en él, porque su manera de ser es más dulce que nada. Porque siempre ha sido él, pues nadie me hace sonreír como Mafumafu lo hace.

— También te amo, Soraru.

Se da la vuelta, únicamente para sujetarse de mis hombros y besarme, los carnosos labios que tanto adoro sintiéndose suaves contra los míos. Quizás algún día se dé cuenta de que, así como es, con sus rechonchas mejillas y sus pequeños ojos, sus carnosos labios y sus regordetas manitas:

— Para mí, eres perfectamente perfecto — y entonces sea realmente feliz consigo mismo.












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❥➼ Esto es una adaptación, lo que significa que la obra no es mía, yo solo me encargo de sustituir los nombres y detalles para conveniencia del fanfic.

❥➼ Tengo el completo permiso de la autora original para realizar esta adaptación. Todos los créditos de la obra original:

chxbbyface

❥➼ La bonita portada fue realizada por: Mafuteru_Flan

¡Muchas gracias por leer! 💞

Perfectly perfect ✧ SoraMafuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora