"Find me, take me" drabble

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Una pequeña disculpa por el drabble anterior (?).

Con los ojos ardiéndole, irritados, Elsa mira la luna colgada en el cielo. Justo como todas las noches anteriores a esa, la observaría hasta ser remplazada por el sol y con ello, intentar conciliar un poco el sueño mientras la ciudad despierta en medio de un ruidoso bostezo de bocinas de auto, charlas indistintas y motores. Igual sabe que no lo logrará, porque en cuanto cierre los ojos, verá de nuevo los suyos en sueños, mirándole de nuevo con esa amargura que le machacó tanto el corazón antes de resquebrajarlo por completo.

¿Cómo no pudo verlo?, incluso si quería proteger a Jack, terminó entregándolo a lo que tanto temía que le ocurriese. Y ahora ella es miserable.

En parte todo es culpa suya, debió correr lejos en el momento en que descubrió en lo que Jack estaba involucrado desde que era un pequeño sin ninguna otra escapatoria más que esa. Pero sus sentidos ya estaban demasiado nublados por su carisma y sonrisa como para correr a una distancia prudente de él.

Jack siempre, siempre, de alguna extraña forma, lograba encontrarla para emborracharla en él y ella lo bebía con gusto.

Se cansó de luchar a favor de sus instintos racionales y comenzó a dejarse llevar por el ímpetu de la pasión que Jack sucitaba en ella. Y lo amó. Lo amó como nunca en su maldita vida imaginó ser capaz de amar a alguien, él era su todo, su universo entero se reducía a él y a su preciosa sonrisa cansada luego de dar órdenes todo el día en el bajo mundo de la mafia en su ciudad. Ella siempre lo esperaba con una de sus camisas y un beso tirándole los labios para ser dado.

Por años vivió así. Engañada bajo la mentira de que el amor todo lo podría, que su amor protegería a Jack a toda costa, así como el de Jack la protegía a ella. Hasta que las primeras amenazas llegaron.

Jack intentó ocultarlas, pegadas bajo el cajón de su despacho; pero ella las encontró. Leer todo lo que juraban le hizo quebrarse en llanto angustiado sobre la alfombra de la sala de estar, Jack la encontraría minutos después al llegar y miraría con severidad su hallazgo antes de arrullarla y prometer que todo estaría bien.

Mentira.

La seguridad iba más destinada a ella que otra cosa, los hombres de Jack la seguían todo el tiempo, ¿y él?, simplemente le aseguraba en las noches, tendido junto a ella en la cama, que podría defenderse sólo y que simplemente era prioridad.

—No te preocupes por mí, Snowflake, sé cómo arreglármelas solo— le acarició la mejilla luego de hacer el amor y que ella notara una cicatriz nueva, producto del roce de una bala en su costado derecho.

Luego de que él se durmiera, Elsa paró de fingir que hacía lo mismo y lloró en silencio. No podría imaginarse un mundo sin su Jack en él, no soportaría que algún día sus enemigos acertaran y lo matasen. Simplemente no.

Así que una mañana, mientras escuchaba a Tadashi hablar sobre como el cuerpo de agentes del que hacía parte se desvivía por encontrar a Jack Frost, Elsa tomó la más dura decisión de toda su vida.

Entregaría a Jack.

Estaría más seguro en la misma cárcel que siendo libre a su lado, y todo lo que quería saber ella era que él estaba bien, vivo. Luego, armó su estrategia, puso las evidencias; dejó todo muy fácil para que Hamada encontrara a Jack y desapareció repentinamente el día que lo capturaron.

La siguiente vez que lo vio, fue al principio del juicio en su contra, era abierto, así que ella estaba ahí. Y él la reconoció, es ahí cuando sus ojos la miraron con una amargura tremenda y por primera vez, él mostró una emoción tan viva y dura como lo era la traición.

Stolen kisses [Drabbles and One Shots Jelsa]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora