La vida en Penumbra fue sorprendente y algo chocante en un principio, pero poco a poco se fue volviendo algo normal. Al cabo de un mes me sentía completamente hallada, aunque me habría gustado ver algo de sol.
Las clases eran exigentes; apenas conseguía entender lo que los profesores enseñaban en las de teoría y me faltaba constantemente el aliento en las de entrenamiento físico. En meditación era distinto, sentía que con cada clase entendía mejor a las animitas y cómo controlarlas. No veía mejoras aún en mi animatecnia, pero me mantenía positiva. Las clases de infiltración eran también exigentes, pero solían ser las más entretenidas. En los pocos días en que fui a la universidad en Madre nunca pensé que después de un año me encontraría aprendiendo sobre sigilo e infiltración, pero ahí estaba yo, usando todo mi cuerpo para arrastrarme sin pegar mi estómago al suelo. Era un poco como escalar una pared, solo que en el suelo. También era cansador, no pude avanzar más de cinco metros sin detenerme a descansar.
—Soy un fracaso de sombra— pensé.
"Solo te falta ejercitar" me dijo Brontes.
—Sí, lo sé.
En eso me fue mal, pero por lo menos no era una situación de vida o muerte. Pasamos la clase haciendo todo tipo de ejercicios de infiltración básicos, como escalar paredes con cuerdas, escondernos de cámaras, arrastrarnos por el piso y caminar por la oscuridad. Es difícil, hay que ir atento a lo que uno pisa antes de apoyar el peso, hay que guiarse por las paredes y objetos que indican el camino, hay que ir atento a otras personas, cosas por el estilo, aunque dudo que podamos caminar completamente bien por la oscuridad sin formar una buena Nube de animitas alrededor. El profesor dice que es cosa de práctica, pero me parece más que deberíamos tener un reto así en otros semestres.
Al final de la clase nos reunió a todos para indicarnos algo sobre una prueba optativa.
—Los alumnos que se sientan confiados en sus habilidades de infiltración podrán acceder a esta prueba optativa— nos espetó— serán evaluados respecto a lo que hemos estado entrenando, no será nada complicado. Quienes aprueben, podrán comenzar a participar en misiones básicas, como asistentes de Silencios.
Hubo un "oooh" general, algo callado. Los Silencios: sombras profesionales que Krux Tavoi despachaba a la red de mundos para lidiar con todo tipo de misiones; desde rescatar mascotas perdidas a matar nobles y políticos. Constituían la gran mayoría de las sombras, aunque eso era todo lo que yo sabía de ellos hasta el momento. Más encima, apenas llevábamos un mes, me parecía algo temprano para misiones de campo.
—Los que quieran dar la prueba levanten sus manos. También pueden inscribirse más tarde, solo tienen que avisarme y yo los anotaré.
Varias manos se alzaron, más de la mitad. Mis tres amigos también se ofrecieron.
—Vamos, Lili, alza la mano— me apremió Cecil— ¿No quieres ir a misiones de verdad?
—Pero si apenas llevamos un mes aquí ¿No es algo temprano para ir al exterior?
—Nunca serás un Silencio si te quedas aquí— alegó él— vamos, al menos haz la prueba con nosotros.
Entrecerré los ojos, sospechosa.
—¿Y por qué tú estás tan entusiasmado de ir?— lo interrogué.
—¿Cómo que por qué? ¡Porque nos pagarán!— exclamó— ¡Las misiones de verdad pagan! No pensé que podríamos ir en una hasta pasar al segundo rango.
Cecil habló tan alto que toda la clase escuchó. Me giré al profesor, preocupada de su reacción, pero este no se mostró molesto.
—Así es, completar misiones significa una remuneración acorde a su rango, riesgo y responsabilidad— indicó el profesor— no se les entregará mucho por su estatus de Cadetes, pero algo es algo. En verdad esta modalidad suele permitírseles solo a los cadetes de rango 2 en adelante, pero en Krux Tavoi creemos que a veces no es malo moldear las reglas a la situación en vez de lo contrario. Esta nueva generación de cadetes tiene muchos individuos prometedores, algunos incluso que podrían competir codo a codo con cualquier Silencio que se valga, por eso nos pareció buena idea darles esta oportunidad. Les recuerdo, la prueba es completamente opcional.
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La Helada Garra de la Muerte
MaceraSecuela de De las Sombras al Corazón. La Helada Garra de la Muerte continúa la historia de Liliana poco tiempo después del final del libro anterior. Esta vez, deberá probarse y entrenar para convertirse en una sombra.