CAPÍTULO 60

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EL BANCO DEL PARQUE
(Maratón 5/6)

Me levanto un poco agotada, como si no hubiese dormido nada. Me levanto de la cama con pereza y me dirijo al baño.

Me veo en el espejo y estoy hecha un desastre. Mi pelo negro azabache apuntando hacia todas las direcciones posibles, bajo los ojos de distinto color unas ojeras de panda y mi cuerpo lo siento como si pesara 20 toneladas.

Me doy una ducha y mientras me visto, con un pantalón verde militar y una sudadera negra veo la hora que marca las 7.

¿A qué horas me desperté entonces?
Ni puta idea.

Me lavo los dientes y bajo a la cocina, es sábado, estoy apunto de servirle comida a Wánax que está en mi hombro como si fuera un loro.

—Amiguito, te has quedado sin pepitas— pongo los brazos en jarras y miro al pequeño gatito negro en mi hombro que me mira con esos ojos verdes tan grandes.

Me doy un beso en su cabecita y este ronronea acariciándome el cuello con su cabeza. Le acaricio como puedo y mientras organizo mi habitación.

Empieza a maullar mientras me mira.

—Tienes hambre, lo se, voy a comprar tu comida, rey todopoderoso— le hago un reverencia y bajo las escaleras corriendo. Abro la puerta y me dispongo a ir a la tienda de animales pasando el parque.

Recibo una llamada y contestó.

—Ojitos— saluda la voz de caramelo al otro lado de la línea telefónica

—¡Caramelo!— saludó feliz

—Te iba a decir que el cumpleaños de Zack es el 16, el ama su cumpleaños— explica y asiento como si me pudiera ver

—Vale, estamos a primero de diciembre, me quedan 16 días, Nah se puede conseguir regalo a tiempo.— hablo mientras miro a mi alrededor las personas que camina por el parque, ya sea para pasear a sus perros o simplemente a tomar el aire.

—¿Me escuchaste?— pregunta sacándome de mi transe.

—¿Eh?—

—Que esta tarde iré a tu casa con mini Ryan, como le llamas tú.— explica

—¡Pero si es que es igualito a ti! Solo que pequeñito, es tu mini versión— digo y lo veo en un banco del parque—luego hablamos estoy llenado a comprar la comida a Wánax— sin darle tiempo a decir nada más que "chao" cuelgo.

Me acerco por detrás hacia Zack y apoyo mis manos en el espaldar, nota mi presencia me apresuro a mirarle por encima de su cabeza, antes de que gire.

Inclina un poco su cabeza hacia atrás y me mira, mi pelo negro cae haciendo una especie de cortina entre ambos.

Su ojos grises me atrapan y su hermosa y blanca sonrisa me completan.

—Hola.— digo y le guiñó un ojo.

—¿Que tal, preciosa?— dice sonriendo.

Me produce mariposas, el pulso se me acelera y hormigas parecen donde su respiración alcanza a llegar.

—Paseaba por aquí..— me siento junto a él.—Nah, mentiras, solo iba a comprar la comida de Wánax—

—¿Ya la compraste? O ¿quieres que te acompañe?— pregunta y sonrió aún más.

¿VOLVER A ENAMORARME? Donde viven las historias. Descúbrelo ahora