Capítulo 14
-¿Cómo te ha ido con Amelia?
Levanto la vista de mi plato limpio con algunos restos de boronas de pastel mientras me limpio con una servilleta, Darcie que lleva sin tocar su postre me observa expectante.
-¿Me hablas a mí?- pregunto tocando mi pecho con el dedo pulgar.
-¿A quién más le estaría preguntando si estamos solos?- contesta con la voz rasposa.
-Bueno, como no me has hablado en los últimos cinco días, y resulta que me voy a casar contigo... No sé, tal vez le hablabas al cuadro detrás de mí.
-Nadine, por favor...
Conecto mi mirada con la suya, se ve cansado y unas horribles ojeras enmarcan sus hermosos ojos azules.
Desde que me mandó a la torre de espejos no lo he vuelto a ver y estoy segura que me ha estado evitando, en el desayuno cada vez que entro a la habitación él huye con un pretexto estúpido, siempre esta encerrado en su oficina o simplemente no esta en el castillo, y en la cena que se supone es muuuuuuuuy importante para él, no se presenta, esta es la primera vez que lo veo en el desayuno desde que vi a Amelia.
Se que no debería molestarme el hecho de no verlo, o que ni siquiera se digne dirigirme la palabra, pero lo hace y mucho, no puedo evitarlo, es como si mi corazón tuviera el control de todas mis emociones.
No puedo permitirme sentir nada por él, debo controlarme.
-¿Ahora si te das cuenta de que existo?-pregunto con el corazón acelerado.
Tú autocontrol es sorprendente, Nadine, jaja.
Me da una mirada con el ceño fruncido, así que hago lo mismo, me esta observando como queriendo descifrarme, buscando respuestas en mis labios húmedos, en mis manos en puños, el palpitar de mi corazón, la forma tensa en la que estoy encorvada en la silla, observado todo a excepción de mis ojos, claro.
-Se perfectamente que existes- contesta pasivo, lo que me dan más ganas de gritar -He estado ocupado.
-¿Ocupado?-digo indignada -Yo he estado ocupada con toda la mierda de la boda, aprendiendo la mierda de la magia, y aguantando la actitud de mierda de Amelia que me trata como la mierda.
Estos días han sido terribles y sobre todo porque solo faltan dos semanas para casarme con Darcie, por alguna razón cada vez que se acerca más la boda más incrementan mis ganas de estar con él y lo que siento es puramente sexual, atracción física, sin amor, así que también me he desvelado tratando de encontrar algo que me diga que es lo que me está sucediendo.
De repente el hombre a mi lado arrastra su postre frente a mí, una rebanada de pastel de chocolate con almendras me hace ojitos mientras el asiente silenciosamente con la cabeza, dándome permiso de comer lo que él no quiso.
Sin pensarlo ni un segundo comienzo a comer y siento como algunos gemidos de placer por la comida se escuchan en el silencioso salón. Lloraría de lo delicioso que sabe y la calma que este pequeño pedazo de masa hace por mí.
-No tienes por qué preocuparte más por la boda, haré que Ava se encargue ello-dice mi prometido acercando su mano a la mía hasta tomarla y darle un pequeño apretón antes de dar con su dedo pulgar un masaje en círculos en mis nudillos- Solo concentrate en lo de Amelia.
Asiento con el bocado en la boca y cuando trago vuelve a hablar.
-Sobre el otro asunto, hablaremos esta noche- termina de decir con una pequeña sonrisa que hace aparecer un pequeño hoyuelo en la mejilla derecha- ¿Por qué te gusta tanto el sabor de chocolate con almendras?
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Oscura Tentación
FantezieNadine Wembley no tenía una vida perfecta, la consideraba aburrida y rutinaria. Vivía bajo las estrictas reglas de su tío Calix dentro de las cuatro paredes de su casa, entrenar, comer, estudiar y dormir, en eso consistían todos los días de su corta...