Capítulo I: Empezando una nueva vida.

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6:00 AM, hora de Venezuela.

Recién estaba amaneciendo y yo ya me encontraba saliendo de lo que alguna vez llame mi hogar, arrastrando una maleta roja con ruedas pequeña y llevando un bolso negro en mi espalda. Me quedé esperando en la planta baja del edificio a que llegara mi transporte, el cual me dejaría frente al aeropuerto y repase mentalmente todas las cosas que iba a necesitar para mi viaje.

Ya tenía mi pasaporte con visa aprobada para Francia, agradecía enormemente haber sido becada para poder estudiar en París la carrera que tanto me gustaba.

Tenía el boleto de avión y todos mis documentos en orden en una carpeta en mi bolso, saque mi teléfono al sentir como vibraba y al ver el nombre en la pantalla, contesté de inmediato.

-Hola Mariale, cómo estás? Buenos días.

-Hola Kamille, estoy bien y tú? Estoy a unas cuadras de tu edificio, ya estás abajo?

-Si, claro, de que color era tu auto?

-Rojo, nos vemos ahorita.

-Está bien.

Colgué y en cuestión de segundos un auto rojo que no sé decir el modelo estaba frente a mi, abrí la reja del edificio y salí a encontrarme con la mujer que ahora estaba abriendo el maletero para guardar mis pocas pertenencias.

Guarde mi maleta y mi bolso preferí llevarlo adelante conmigo, así que ella cerró de un portazo la maleta y se subió al auto siendo seguida por mi.

Empezamos a hablar mientras salíamos de la ciudad:

-¿Cómo estás Kamille? No nos veíamos desde el funeral de tu padre.

-Estoy bien y tú? Si... ha pasado un tiempo, igual te agradezco que pudieras hacerme este gran favor.

-Tranquila, tu padre te quería mucho y me encargo antes de partir que estuviera a tu servicio para cualquier cosa que necesites.

-Gracias...- después de eso estuvimos en silencio por un rato hasta que llegamos a la autopista más cercana al aeropuerto.

-Disculpa que me meta, pero, ¿a dónde vas a estudiar?

-Me voy a Francia, María. Estudiaré en la Escuela de Negocios de París, Administración de empresas.

-Que bueno, ¿tienes quien te reciba allá? He oído que vivir en París es caro.

-Si, seré niñera de una familia francesa y ellos me darán hospedaje, comida y un salario. Tienen un hijo muy tierno- saque mi teléfono y le mostré a María a la familia, ellos sonreían a la cámara y el niño hacía una morisqueta para la foto -Ellos me van a buscar cuando aterricé allá.

-Me alegra mucho, pero, ¿Es seguro? Sabes que han habido muchos secuestros y vas sola para allá, lo ideal sería si tuvieras a algún amigo o familiar como plan B...

Suspire y aunque se que ella tenía razón, yo quería empezar de cero y lamentablemente no tenía a ninguna mano amiga en ese país, pero sabía que ahorrando lo suficiente siendo niñera podía alquilar en otro lado por un tiempo.

-Tranquila, estaré bien, yo logré conversar con esa familia gracias a la universidad en dónde estaré, ellos me han ayudado mucho para poder empezar mis clases allá.

Esto la tranquilizó un poco pero si quería decirme algo más, ya era muy tarde, estábamos ya en el estacionamiento del aeropuerto y yo sentí un pequeño nudo en la garganta.

-De verdad, muchas gracias por traerme hasta aquí. Toma- le entregué un billete de 20$ y ella apenada me lo rechazó.

-No vale Kamille, quédate con eso. Lo vas a necesitar más que yo.

Me enamoré del Fantasma de la ÓperaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora