Placer en las vegas

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Veo a Rayan sacar su teléfono y marcarle a alguien. Al salir veo un BMW sport y a alguien entregándole las llaves, es un auto deportivo, color blanco con algunos diseños negros, y va muy bien con el y lo que logro descifrar de su personalidad.

Me abre la puerta del deportivo y esto me muestra que aparte de ser apuesto y con gran gusto en autos, también es educado

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Me abre la puerta del deportivo y esto me muestra que aparte de ser apuesto y con gran gusto en autos, también es educado.
Ya en el auto decido envíale un mensaje a las chicas diciéndole que salí del club con Rayan y que no se preocupen ya que cualquier cosas tenemos los teléfonos vinculados para saber en qué lugar nos encontramos.

Me fijo en los detalles del auto por dentro, y ese aroma que pose Rayan también se encuentra en este, sus asientos son en piel, todo por dentro es muy lujoso.

Nos dirigimos en silencio Dios sabrá a donde, el silencio no resulta ser incómodo, pero mi cuerpo se siente desesperado, siento la mano de Rayan tocar mi pierna, lo cual provoca que mi desesperación aumente.

— Ya estamos llegando, el hotel está muy cerca del club — me dice este mirando el camino — comprendo — trato de que mi voz no transmita excitación.
Detiene el auto en el mismo hotel que me estoy hospedando, no sé si es casualidad o mucha coincidencia de que nos hospedemos en el mismo lugar, pero no se lo haré saber.
Me ayuda a salir del auto y nos dirigimos directo al ascensor.

Paramos en el piso 10 y su suite es la 315, al entrar siento ese rico aroma, que al parecer es tan propio de Rayan y ya me está volviendo loca.

Este me toma de la cintura volteándome hacia el, coloca su mano en mi mandíbula y me besa con desesperación, siento el deseo que le genero en estos momentos, coloco mi mano en su cabeza acercándolo más a mi, nos acercamos sin separar nuestros labios a la cama, se detiene para dirigirse a mi cuello, siento como sus labios impactan este y su respiración me está enloqueciendo.

Con voz ronca me dice que le dé la espalda, eso sonó más como una orden la cual me excitó aún más y complacientemente me di la vuelta.

Siento como va subiendo sus manos por mis piernas y deslizando el vestido para liberarme de él con mucha facilidad, recoge mi cabello y lo hace a un lado. Siento como besa mi cuellos y desliza su lengua en el.

Me siento tan desesperada que volteo y lo beso con deseo y muerdo su labios con lujuria, haciéndole saber lo que quiero. Me quita el sostén con tanta facilidad que solo requirió una mano para hacerlo, mis senos se encuentran al descubierto y no me importa nada, en estos momentos me siento muy caliente como para pensar.

Ayudo a subir su camiseta para descubrir el abdomen tan marcado que tiene. Siento como me tira a la cama y este se acerca a mi tomando uno de mis senos y llevándoselo a las boca, succionando y rozando sus dientes en el, lo cual me vuelve loca. Siento su mano deslizarse por debajo de mis pantis tocando mi intimidad, esto hace que de mi boca salga un gemido involuntario.
— Alguien se encuentra muy mojada y ansiosa — dice este dejando mis senos a un lado — solo continúa lo que estás haciendo — será un placer seguir tus órdenes.
Retira mis pantis arrojándolos a algún lugar de la habitación.
Sin estar esperándolo sentí como su boca y lengua hacían magia en mi clítoris.  
Gemí sin control y solo quería sentirlo a él dentro de mi.

— Solo dime lo que quieres Megham y te lo daré — Sabes lo que tienes que hacer — le dijo entre gemidos — se lo que tengo que hacer, pero aun así quiero escucharlo de ti — siento como sus dedos juegan con mi intimidad y es muy desesperante. — Te quiero dentro de mi — le digo sin vergüenza alguna y como si mis palabras fueran ordenes retira su pantalón y busca un preservativo de uno de los cajones junto a la cama.
Antes de destapar el preservativo se lo quitó y le digo que me deje a mi — como gustes — me dice con una sonrisa muy caliente.
Destapo este con la boca e introduzco mi mano en su bóxer buscando lo que tanto deseo sentir en mi.
Me llevo la satisfacción por ser todo lo que esperaba, tamaño y grosor perfectos para mi, deslizo el preservativo en él y ahora el que se ve desesperado es Rayan.
Me besa y recuesta para embestirme de tal forma que mi respiración se paraliza y mis gemidos se hacen notar, se siente tan bien, sus movimientos y embestidas son rápidas.

Con deseo de sentirlo más Lo agarro del cuello y hago presión para poder quedar arriba de él, este sonríe y sus ojos brillan por el placer.
— Aparte de bonita, también dominante.
No le contesto y comienzo a moverme rápido y sensual, escucho como se le escapa un gemido acompañado de su voz gruesa.
— no pares.
— no pensaba hacerlo.
Siento como el placer comienza a inundarme.
— Rayan — digo entre gemidos indicándole que estoy por venirme — déjalo salir — me dice con su sexy voz.

Y como si solo necesitara esas palabras mágicas, deje salir todo mis ser, el placer se hizo presente en mi cuerpo y como si hubiera una conexión entre nosotros, habíamos terminados juntos.
Me sentía muy satisfecha y adormecida, el sueño se hizo presente y me recosté en pecho de Rayan.

Aquella noche en las Vegas. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora