Mateo'
El beso con Bárbara me desconcertó, lo que ya sentía se intensificó y casi no puedo controlarlo, lo peor fue darme cuenta que Nicole también lo notaba.
Ya casi no hablábamos, nuestra casa estaba en silencio y fría, sabía lo que tenía que hacer, después de varias semanas de pensar y repensar, decidí que ella y yo debíamos separarnos.
No era justo que yo le hiciera esto a la vida de otra persona.
Llego a casa después del estudio y me saco la gorra y cruzo la puerta.
—Llegaste tarde. —observó como cambiaba los canales de la tele.
Nicole es una mujer dulce y comprensiva, pero los últimos días había estado tan fría que apenas la reconocía, y sabía que yo era el principal culpable de haber destruido a la mujer más increíble que jamás había conocido.
—Reunión tras reunión. ¿Todo bien? — pregunto, sentándome a su lado. Un poco lejos. Durante días no nos saludamos más, solo nos saludábamos y sonreíamos a modo de despedida.
Nos convertimos en dos extraños.
La culpa me estaba matando, me sentía mal por tenerla en mi vida, aunque sabía que ya no era la vida que quería.
¿Cómo me acostaría a su lado pensando en otra mujer? ¿Besaría sus labios, o recorrería su cuerpo deseando otro?
—¿Dónde nos perdimos, Mateo? —veo su rostro helado de perfil.
Dejé escapar una bocanada de aire, odiaba lastimarla.
—No lo sé, Nicki. Te tengo un cari...
—No. —levantó la voz, luego cerró los ojos, tratando de recomponerse. Se humedeció los labios antes de continuar —No vengas con un discurso piadoso, con tus bellas frases. Solo quiero saber dónde nos perdimos, y quiero creer que no fue cuando esa amiga tuya volvió a entrar en tu vida.
—Si fue. —se merecía sinceridad, por mucho que le doliera. Yo era un hijo de puta.
—Me di cuenta. —sus ojos se llenan de lágrimas, pero se niega a mirarme. —Por la forma en que se miraban, nunca tuvimos el vínculo y la química que ustedes tienen.
—No digas eso.
—¿Estoy mintiendo? —su cara está contorsionada por el dolor y se mantiene unida para no desmoronarse. Mi corazón se rompe por la mitad.
—Nicki, todo lo que sentí por vos fue real y profundo...
—¿Seguis enamorado de ella? — Interrumpe, las lágrimas comienzan a correr por su rostro mientras se queda sin respuestas. —Voy a dormir a casa de mi hermana esta noche. —Limpia avergonzada y se levanta —Mañana cuando estés en el estudio vuelvo a buscar mis cosas.
—No quiero que salgas corriendo de acá. —Me levanto y me detengo frente a ella, incluso sus ojos evitándome los busco. —Lo que más quiero es salir corriendo de acá, Mateo. Quiero olvidarme de todo lo antes posible, te odio. —confiesa y las lágrimas regresan, junto con un llanto desesperado.
—No, no, no —supliqué, acercándola a mi pecho. Lucha por salir, pero no se lo permito.
Sus golpes son duros en mi pecho, pero no quiero dejarla ir, no quiero que llore, ella podría odiarme pero no podía soportar su corazón roto.—¡Soltame! —me empuja con desdén, mientras me deposita bofetadas y puñetazos.
—Por favor, Nicki. ¡Perdoname! Perdóname, por favor. —Mi cara se humedece y exhalo tratando de recomponerme. —Perdóname, hermosa.
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papá sustituto; trueno ✓
FanfictionBárbara descubre un embarazo no deseado y, para colmo, la navidad estaba cerca y tendría que ir a casa de sus papás. Con miedo de que la juzguen y que la miren mal las personas del pequeño pueblo donde nació, tuvo una idea increíble: buscar un 𝗽𝗮...