Invierno, una buena temporada para estar en casa leyendo un libro mientras tomas una taza de chocolate caliente cerca de la chimenea, oh dioses, era como un sueño. Pero nada de eso sucedería para este pequeño joven. Kenny deambulaba sin rumbo, agotado, sin fuerzas de seguir, con hambre, mucha hambre.
Tuvo el infortunio de nacer en una familia tan pobre, al punto en tener que vender a su único hijo para obtener dinero y así sustentarse con algo de comida, pero el joven huyó de aquel lugar al cual paso casi toda su vida llamándolo hogar. Maldito sea el día en que sus padres decidieron tenerle, usarlo de esa forma no le parecía justo. El frío era insoportable, sus dedos están tan fríos que no los siente, la vista comenzaba a nublarse, estaba a punto de desmayarse.
-¡Oye muchacho ¿estás bien?- preguntó un hombre que salía de una gran casa, alto con cabello largo y rizado.
Kenny lo observó en silencio, su vista ya era casi nula, con las pocas fuerzas que le quedaban se acercó un poco a ese hombre y susurro -...ayúdeme...- fue lo único que pudo decir antes de desmayarse cayendo en los brazos de aquel hombre que no conoce....
Al despertar, el joven estaba en una habitación con una gran chimenea. Kenny deambulaba en sus pensamientos intentando recordar cómo llegó allí, el sonido de la puerta al abrirse lo hicieron salir de sus pensamientos mirando fijamente hacia ella con curiosidad y miedo. Un hombre de cabello largo y rizado con piel clara, muy apuesto con el cuerpo fornido entra mientras traía en sus manos una bandeja llena de comida para el joven.
-¿Lograste descansar?- pregunta dejando la bandeja en la pequeña mesa
Kenny solo asiente.
-mi hermano me contó que te ha encontrado casi inconsciente en las calles de Canalia. Que te desmayaste frente de él, casi cayendo en sus brazos- comenta mientras observaba al joven acostado en la cama de su hermano mayor. Al detallarlo notó sus ojos color miel con unos labios carnosos, piel bronceada y cabello negro azabache y se veía delgado, parecía una mujer pero él ya había visto el miembro ajeno cuando le cambió de ropa, sabiendo así qué, efectivamente no es mujer. -¿Cómo es que terminaste en las calles sin nada de abrigo en estas épocas más frías del invierno?-
Kenny guarda silencio por unos minutos, no confiaba en nadie después de que su propia familia casi lo vendía si no fuera porque él escapó.
-sigo esperando tu respuesta- argumenta el hombre cruzando los brazos con cierta molestia por la larga espera.
Kenny suspira profundamente -...escapé de casa al enterarme que mis padres me iban a vender por comida... señor...-
El hombre, se quedó sorprendido por tal respuesta tan impactante -eso...es trágico...- fue lo único que pudo argumentar
Kenny se levanta de la cama y camina hasta la mesa donde se encuentra la bandeja de comida tambaleándose, aún se encontraba muy débil al no haber comido por varios días, su cuerpo se encontraba muy débil. Dando unos pequeños pasos su cuerpo se terminó de debilitar cayendo fuertemente contra el suelo creando un fuerte estruendo.
El hombre se acerca al joven, y en ese mismo instante se escuchan pasos apresurados hacia la habitación, abriéndose bruscamente la puerta mientras un fuerte estruendo del golpe en la pared no tardó en dar presencia.
-¿Qué ha pasado?- preguntó el recién llegado qué, al ver a su hermano gemelo agachado al lado del chico con el que se encontró más temprano en aquella noche helada. Ver a ambos en el suelo le llenaron la mente de muchas preguntas, la mayoría absurdas, pero al notar las rodillas lastimadas del muchacho rápidamente se acercó a ellos y tomó al joven en sus brazos y lo sentó sobre la mesa justo al lado de la bandeja -busca el botiquín que está en la oficina, y trae un poco de agua en una vasija, por favor- le dijo a su hermano el cual no tardó en ir a buscar lo que se le ha pedido.
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Amor Prohibido +18 (chicoxchico)
No FicciónEsta historia trata sobre dos primos que al tener la casa sola hacen una fiesta muy alocada, invitando a sus amigos cercanos y algunos no tanto, tomando hasta emborracharse. -eres hermoso liam- sonríe ruborizado bajando la mirada mientras juguetea c...