Siete.

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"La sexualidad esto...La sexualidad lo aquello..."

Minjeong quería ser partícipe del viaje astral en el que estaban sumidos algunos de sus compañeros, pero lo único que hacía era escuchar el tema del que la profesora estaba hablando, simplemente para torturarse con dudas sobre si misma y sentirse culpable por no saber qué hacer. Estaba harta de la escuela, estaba harta de las clases, estaba harta de las tareas, estaba harta de los parciales. No tenía que decírselo a nadie, estaba segura de que su sumamente expresiva cara, lo decía absolutamente todo. Parecía que los profesores no la captaban, o simplemente se hacían los estúpidos.

Tomó la botella de agua del piso, sus manos sudaban frio, sintiéndose débil una vez más. Era lo que se había buscado desde la mañana, cuando su padre se enojó con ella de la nada y la hecho del comedor sin que pudiese siquiera desayunar. Deseaba poder llegar a terminar sus clases para poder comer algo, pero en esos días lo único que hacía era saltarse comidas, solo para evitar tener cualquier tipo de argumento con su padre.

La profesora terminó su discurso sobre cómo ser heterosexual te hacia la mejor persona del mundo y que no tener relaciones hasta casarte te elevaría directamente al cielo. Entonces Minjeong rodó los ojos rápidamente, alabando el timbre de terminación de la hora. Si escuchaba a la anciana cinco minutos más, iba a decir cosas, cosas que la mandarían a la dirección.

La anciana se despidió aristocráticamente, había una especie de hora libre después de orientación, así que Minjeong iría a la biblioteca a hacer su tarea atrasada. Tarea que era en grupo con Jaemin, por lo que decidió despertarlo dándole un librazo. El librazo resonó por todo el salón, desacomodó el cabello y desniveló los redondos lentes de Jaemin. El chico se quejó en un gruñido, se sobo las cienes mientras levantaba su rostro malhumorado.

"¿Qué estuviste haciendo toda la noche?" Minjeong fingió leer el libro mientras pasaba las hojas una por una.

"Cosas..." Jaemin se acomodó los lentes con ambas manos, desvió su mirada hacia abajo.

Minjeong soltó un bufido, llevo sus ojos a Jaemin. "¿Cosas como hacer la tarea de Jeno?"

"Yo..." Jaemin siguió evitando la mirada de Minjeong, mantenía sus ojos mirando directamente al pupitre.

"Jaemin mírame..." Minjeong intentó que el de gafas la mirase, pero este seguía evitándola a toda costa.

"Si tan solo estuvieses en mi lugar, entonces talvez entenderías porque dejo que me use de esa forma." Jaemin golpeó su frente contra el pupitre, lo hizo un par de veces más, hasta que Minjeong lo detuvo poniendo su mano entre la madera y la frente del azabache.

"¿Por qué dejas que te use?"

Jaemin acomodó su rostro para ver a Minjeong, se notó como intentó contener unas lágrimas, pero estas no dieron tregua y terminaron mojando las manos de Minjeong. "Porque estoy enamorado."

Minjeong negó con el rostro, sintió pesar. "Tienes una idea errónea sobre el amor."

Jaemin se levantó de la mano de Minjeong, seco sus lágrimas en un arrebato y la miró cuando agarró su mochila. Jaemin sonrió sumamente dolido, como si supiese que, no había nada más para él, nada más que aferrarse a las migajas que Jeno inconscientemente le daba. Lo aceptaba amargamente, pero en el fondo sabia, que no debía ser tan lastimero, que merecía alguien que lo amase de verdad.

"Cada quien ama como puede."

Minjeong exhaló derrotada, no tenía fuerzas para perseguirlo. Jaemin se había ido con lágrimas en los ojos, Minjeong no tenía que tener más de dos dedos de frente, para saber en qué brazos se iba a resguardar el chico. Lo pensó mientras caminaba hacia la biblioteca, no quería terminar como el azabache. El problema era que, parecía estar caminando por el mismo rumbo, solo que ella aún conservaba su dignidad.

Yellow Socks - Winrina/Jiminjeong aespa (ADAPTACIÓN)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora