Ya hemos llegado, el autocine está repleto de coches y de americanos vestidos de la época de la película, me siento un poco fuera de lugar, con mis pantalones cortos y mi camiseta dos o tres tallas más grande que la mía, al menos cuando fuimos a dejar las compras a casa me dió tiempo a maquillarme un pelín; colorete, corrector y máscara de pestañas.
Diviso desde lejos un coche bastante reconocible; es el coche de Axel, se distinguen al menos tres personas dentro. Él, Caleb y Logan; no, hay otra persona en el coche; hay una chica, es rubia y es guapísima. Desde donde está sentada, parece el típico vestido de lunares hasta los gemelos que usaban las mujeres en los 90, va super metida en el papel; y luego estoy yo...
— No me lo puedo creer — lo que estoy viendo es a Logan vistiendo como el mismísimo Richard Gere, y bueno, Axel su copia barata. Es inevitable reír, es que se ve demasiado cómico así vestido.
— De que te ríes niña — dice Logan mirándome divertido.
Cómo que niña? Creo que solamente tiene un año más yo, en fin, hombres.
— De que los trajes de los 90 no son lo tuyo, y menos esa pajarita, ay por dios, pero tu te has visto? — Sigo riendo.
— Que sepas que sí, y varias veces además — me responde demasiado serio.
— Perdón vaquero, no quería herir tus inexistentes sentimientos — se ríe y me mira de arriba a abajo — ey ey ey; los ojos aquí arriba, que no quiero que te sientas mal por mi pedazo de outfit.
— Eres una borde — dice y me abraza, dios, sí que se tomó enserio lo de outfit de los 90 porque huele a colonia de abuelo, esa que una vez entra en tus fosas nasales, no sale hasta que te hagas un lavado profundo de ellas.
— Dios mío Logan, procura no acercarte mucho a las personas.
— En el coche no se podía ni respirar — dice Axel, vaya, pero si sabe comunicarse con la gente.
— Me lo imagino — respondo lo más amablemente posible y me río.
Veo a la chica acercarse hacia aquí con Caleb al lado.
— Hola! Eres Kaïa verdad? — me dice con un tono amable.
— Sí, por lo que veo te han hablado de mi, no?
— Un poquito, pero no te asustes, nada malo por ahora — me río, parece muy maja.
— Y tu eres... ?
— Ay perdón que no me he presentado, soy Nailea White, vivo una calle a la derecha de la vuestra, somos vecinas prácticamente.
— Genial, así ya voy conociendo a gente, encantada por cierto — nos damos un abrazo.
— Lo mismo digo — me sonríe.
— Vienes genial, y yo así — miro hacia mi ropa y hago una mueca — no tenía ni idea de que la gente aquí se viste según la temática de las películas.
— Tengo en el coche una bolsa lleva de ropa, vente y si quieres te pruebas alguna.
— Eres mi salvación — me coge de la mano y veo que Axel le pasa las llaves del coche.
Correteamos hacia el coche y me enseña la bolsa, ella es bastante mas delgada que yo, yo tengo más caderas y muslos que ella, a ver si me sirve algo.
Veo un vestido recto rojo y una cinta de pelo a juego, ese vestido no me va a favorecer, seguí mirando hasta que encontré unos vaqueros que eran de su madre y que por suerte me valían, eran acampanados desde la rodilla hasta los pies y arriba estaban apretados, muy ochenteros, también encontré una blusa estampada con un nudo en la zona delantera y con las mangas largas abiertas y terminadas en pico.
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Billete de Vuelta
RomanceKaïa se va de intercambio a EEUU. Digamos que no le caen muy bien las chicas de su edad americanas. Se une a un grupo de chicos y se hacen amigos. Con todos se lleva genial excepto con uno. ¿Porque?