061.

1.2K 74 2
                                        

—¿Dónde estamos? —pregunte confundida.

—Según el GPS, es aquí— me contestó Malia.

Bajamos del auto viendo cómo todo estaba completamente solitario.

—Este es el lugar— dijo Lydia mirando todo— Canaán es un pueblo fantasma.

—No escucho ni un solo latido— mencionó Scott a mi lado.

—No siento ninguna energía— concorde con eso.

—Yo tampoco sintiendo nada— nos apoyó Malia.

—¿Por qué nos mandó aquí Stiles? —preguntó Scott.

Vimos hacia arriba viendo un letrero despedazado y viejo, pero se lograba ver "Canaán".

—Este es el lugar que vi en el espejo— nos dijo Lydia

Seguimos caminando, tomé un periódico "Canaán servicio de mensajería de 8 de abril de 1987"

Escuchamos un ruido, vimos hacia el frente un carrusel, caminamos hacia él viéndolo manchado de sangre seca y lleno de hojas secas.

Scott se iba a subir, pero de repente se puso en marcha, con una canción. Comenzamos a caminar cada uno por distintos caminos.

Comencé a escuchar pisadas detrás de mí, giré, pero no había nadie, volví a mirar hacia el frente asustándome al ver a Kate frente a mí.

—¿Qué haces aquí? —pregunte confundida.

—Ay mi dulce y tierna... Alina— respondió Kate sonriendo.

Pero era de esas sonrisas macabras que ella hace. Retrocedí un poco sintiendo miedo en mi cuerpo.

—¿Que mierda quieres?

Kate comenzó a caminar lentamente hacia mí.

—¿Sabes? Tú y yo somos tan iguales...

—No somos iguales— la interrumpí.

—Tienes razón. No lo somos— contesto Kate sacando sus garras— Porque yo no amaría a la persona que mato a mi familia.

—¿De qué hablas?

—De que disfrute matando a todos los Hale. Uno por uno— dijo Kate sonriendo— Y tú... sigues queriéndome.

Mis ojos empezaron a cristalizarse y moví mi mano intentando hacer energía, pero de ella no salió nada.

—Tú magia no funciona aquí, mi amor.

Sentí mi cuerpo tensarse, me di la vuelta comenzando a correr lejos de ella. Pero Kate logro alcanzarme dándome la vuelta estando frente a ella.

Kate me tomó del cuello, comencé a sentir como el aire comenzaba a faltarme, cerré los ojos con fuerza. 

Alguien me levantó y rápidamente tomé una bocada de aire, viendo a las chicas frente a mí.

—¿Estas bien? —me preguntó Malia.

—Ella estaba aquí— respondí mirando a mi alrededor con temor.

—Debemos ir por Scott— habló Lydia preocupada.

Fuimos a una casa al patio trasero, viendo a Scott de espaldas, toqué su hombre asustándolo, él giró y nos vio.

—Todo está bien, tu madre no está aquí— le dijo Lydia al verlo agitado.

—La vi. Y su cabeza se veía como si alguien le hubiese arrancado un pedazo.

Afterglow | Teen WolfDonde viven las historias. Descúbrelo ahora