El sonido de las olas golpeándose entre sí, la brisa fresca que acarrea el olor al mar, el vasto cielo azul lleno de nubes blancas, todo en la playa me hacía sentir libre, lentamente la tranquilidad volvía a mi cuerpo y eso era debido a la magnífica vista de las olas moviéndose y chocando entre sí.
Aún si todo el ambiente me estaba comenzando a tranquilizar poco a poco, cada que mis ojos veían a JungKook por el rabillo del ojo, mi inquietud volvía a incrementar. Él había estado en silencio desde que nos sentamos frente al mar, no dijo absolutamente nada y se dedicó a ver las olas, yo tampoco pude decirle algo.
Pero sabía que debíamos hablar de eso...
—Ya no puedes verme como antes, ¿verdad? —hice la pregunta mientras abrazaba mis piernas contra mi pecho—. Estoy confundido, quizás no lo parezca... Pero por dentro estoy muy, muy confundido.
JungKook soltó un suspiro que me hizo mirar su perfil que aparentaba calma y se veía serio, sus labios estaban apuntando las comisuras hacia abajo y sus ojos miraban las líneas de sus manos.
—Nunca he violado a nadie... Y nunca me han forzado a mí... Así que no puedo entenderlo, pero definitivamente no te diré que lo olvides y sigas adelante, al menos puedo entender eso... Entiendo que no puedas olvidarlo. —La voz de JungKook fue un susurro suave que era arrastrado por el viento—. Me pregunto cuántas veces me mataste...
—Nunca... —Desvíe la mirada hacia mis propias manos para observar más líneas que surcaban mis palmas—. Ni una sola vez te mate... —Sonreí suavemente mientras sentía la mirada de JungKook sobre mi—. Es raro, pero fue la primera vez... Qué pensé en un chico de esta manera. —Volteé a ver a JungKook sin borrar la sonrisa de mi rostro—. Quizás no lo recuerdes, pero... Cuando empezamos el instituto, me hablaste.
—¿Lo hice? —unas pequeñas arrugas se formaron entre las cejas de JungKook.
—Mis llaves se cayeron en la alcantarilla del instituto... Y no sabía qué hacer para recuperarlas, entonces... Tu te acercaste y dijiste que las sacarías por mí, metiste la mano en el agua sucia y las sacaste.
Bajé la mirada con las mejillas levemente sonrojadas al recordar la sonrisa infantil de JungKook cuando logró sacar las llaves de la alcantarilla, en ese entonces su cabello era más corto pero seguía siendo una melena negra revuelta.
—No recuerdo eso... —JungKook me miró con un rostro serio—. ¿Intenté coquetear contigo?
—No. —Negué suavemente—. Pero me dijiste que te prestará dinero...
La expresión seria de JungKook cambio drásticamente, sus cejas se elevaron y su boca se abrió un poco como si no pudiera creerlo pero como si tampoco pudiera negarlo, al final parecía que se decidió por negarlo:
—No te creo... —Él guardó silencio por unos momentos pero después susurro con duda—: ¿En serio?
Solté una carcajada y asentí con la cabeza.
—Te fuiste sonriente con 1,000 wones. —JungKook desvió la mirada hacia el cielo con las mejillas sonrojadas, yo seguí hablando sin dejar de verlo con una sonrisa satisfecha por haber logrado colorear sus mejillas de rojo—: Después de eso nos encontrábamos en el patio del instituto... Pero tú no te acordabas de mí.
—Oh, mierda... De seguro no te los devolví... —Él giró la cabeza por completo evitando verme a la cara.
Otra risa inevitable se escapó de mi boca.
—Después de eso, empecé a observarte más, pero siempre estabas con una persona diferente y tenías una pésima reputación en el instituto y sus alrededores. —JungKook soltó una risita nerviosa pero yo no podía dejar de sonreír honestamente—. Incluso así, no podía odiarte, por alguna razón... No me desagradaste.
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🅼ars [El Dios de la Guerra] 無。Kookv
أدب المراهقينTaeHyung cree que todos los hombres del mundo están sucios, él piensa fielmente que no debe confiar en nadie, ni siquiera en él mismo. Por lo tanto, se mantiene alejado de sus compañeros de clase y escondido dentro de su arte, la cual es la única qu...