Capítulo 26

437 49 4
                                        

Jinx acabo pidiendo un hechizo más a Silco, y otro y otro, lo tuvo haciendo le trucos varias horas, solo para ella, usualmente en casa Silco solía tener cosas de que encargarse en el negocio, o ella se iba a hacer algo a su laboratorio, o se quedaba a oír música ahí, no solían estar tanto juntos.

Si algo tenía de bueno la casa de Vander, era que por lo pequeña que era, podía estar muy cerca de quienes quería, y siempre podía llegar a ellos con unos pocos pasos, eso a Jinx le encantaba.

Silco accedió a hacer le a Jinx todos los trucos que quería, acepto encantado oír la hablar por horas, sobre las cosas que había aprendido practicando o en la escuela, sobre cuanto le fastidiaban algunos maestros, incluso sobre algunas travesuras que hizo.

Silco quería mucho a su pequeñita, por lo que tener que dejar la internada en el instituto le dolía más de lo que se atrevería a decir, incluso los primeros días que la interno, solía ir a visitar la por las tardes, solo para saber cómo había ido su día, eso hasta que Jinx apenada le pidió que no lo hiciera más, pues las otras niñas le decían mimada y se burlaban por aquello, entonces el dejó de hacer lo, pero le pedía que le escribiera siempre que pudiera, aunque ella siempre olvidaba hacer eso, y cuando escribía no solía ser por cosas buenas, como había pasado hace unos meses.

Silco solo volvió en sí cuando noto la hora, era ya bastante tarde, Vander aún no llegaría, pero quizás tendría hambre cuando lo hiciera, y ya era tarde, Silco se levantó y Jinx lo siguió extrañada.

-que harás papi?

-la cena, ya es algo tarde, no tienes hambre?

-sip, pero de galletas

-eso no es hambre, eso son antojos

-pero me lo darás~ o no?

Pregunto Jinx con un tono infantil, y haciendo le ojitos de cachorro a su padre, Silco solo se rió de eso, se los hubiera dado incluso sin que hiciera eso.

-claro, pero primero me ayudas con la cena, y debes comer te aunque sea una parte de esta

-hecho!

Jinx ayudo a su padre a preparar la cena, una especie de ensalada extraña con yogurt, a Jinx no le encantaba demasiado la idea, pero Silco le tenía listas unas galletas de chocolate, solo para ella, con esa promesa en frente, acepto comer se la poca ensalada que se sirvió, no sabía tan mal como pensó, pero las galletas si que se las devoro en unas pocas mordidas.

Vander llegó poco después de que ambos terminaron de comer, estaban ya recogiendo todo cuando llegó, era tarde, pero temprano para cerrar un bar, sin embargo Vander lucia algo cansado, así que Silco lo acompañó al sofá.

-una noche dura, viejo amigo?

-algunas peleas que separar, si, y luego esos patrulleros que empiezan a molestar por las peleas, nos hicieron cerrar más temprano

-te podría ayudar un poco en eso

-no hace falta, es un problema menor, pasara, no te esfuerces por algo así

Jinx oía la plática desde la cocina, por lo que le sirvió la comida a Vander en su plato, también le sirvió un gran vaso de jugo y se lo llegó todo a la mesita de la sala, el y Silco aún estaban hablando, por lo que Jinx se tumbó frente a ellos, tomo el tenedor y empezó a jugar con la comida mientras ellos hablaban, aunque cuando Vander se dio cuenta le dijo algo serio.

-Jinx, con la comida no se juega

Jinx puso mala cara por eso, pero solo soltó el cubierto y se fue a su habitación, Vander suspiro por esa reacción, no entendía porque ella se enfadaba tan fácilmente con el, Silco trato de animar a su amigo diciendo le.

-no te lo tomes personal, aveces también me hace malas caras

-me odia... Se que no va a amar me después de lo que paso, fue mi culpa, nunca me querrá como a ti, pero al menos quisiera...

-amigo ella no te odia, solo es un poco caprichosa aveces, ella sabe que aquello fue un accidente

Justo cuando estaba hablando, Silco noto algo curioso en el plato de Vander, trato de mirarlo bien con su ojo sano, y al notar lo que era giró el plato hacia su amigo y le pidió que lo viera, Jinx había estado escribiendo su nombre con las verduras del plato, de hecho también había hecho algunas rayas sobre la lechuga, que en conjunto decía a medias, por la interrupción de Vander "Vander es un cam-", Silco lanzó su mirada hacia la habitación de Jinx, ella estaba asomada en el marco con una sonrisita, y apenas noto que la vieron, Jinx le lanzó a sus padres una figura de ajedrez a las manos, Vander la atrapó, pero la miro confundido sin entender el porqué de aquello, Silco si entendió el mensaje, Jinx no les arrojó una figura alzar.

-es un peón, cam-peon

Jinx se rió de su propio juego de palabras, volvió con ambos riendo se, realmente era raro que Jinx se estuviera molesta mucho rato, no era parte de su naturaleza enfadarse mucho tiempo, o estar triste, lo suyo era más reírse de cualquier tontería, y tratar de disfrutar todo, incluso lo malo, de ese modo estaba de vuelta con sus padres, abrazando los a ambos, contagiando les su risa, acompañaron a Vander a comer mientras el les contaba lo que había pasado en el bar.

Ya después de un par de horas de plática, Jinx empezó a sentir un poco de sueño, quizás tenía que ver con que ayer estuvo despierta toda la noche, quería aprender a volar en escoba, y Ekko aceptó ayudar la, para asegurar se de que se lastimara lo menos posible.

Aunque trataba de pelear con el sueño, no paraba de cabecear, por lo que ambos la mandaron a dormir, a lo que ella contesto tercamente.

-no tengo sueño...

-no, claro, solo se te cierran solos los ojos

Le replicó Silco, mientras que Vander tratando esta vez de ser un poco más suave le dijo.

-quieres que te prepare cocoa para que duermas mejor?

Más dormida que despierta Jinx asintió, pero antes de que Vander llegará a la cocina, Jinx se quedó dormida sobre Silco, este se lo dijo a Vander y la llevó a su cama, como cuando era pequeña, aún seguía sin pesar mucho para él, no fue problema dejar la en su cama, la cubrió con cariño cómo tanto extrañaba hacer lo, le dió un beso en la frente a su hija y salió de la habitación dejando la puerta medio abierta por si le necesitaba.

Vander se estiró un poco, también tenía sueño, así que se fue a lavar los dientes para meter se a la cama.

Cuando Vander salió vio a Silco acostado en el sofá de la sala, no era un sofá extremadamente cómodo, por lo que Vander se acercó y le dijo amablemente a su amigo.

-en mi cama hay lugar, quizás no es muy grande, pero si me hecho aún lado podremos estar los dos, es más cómodo que ahí

Silco miro un momento en silencio la habitación de Jinx, pensando en la propuesta de Vander, con cierta duda en su rostro, Vander se dio cuenta de ese gesto, las primeras veces que Silco traía de visita a Jinx, tras haber dejado de vivir todos juntos, Silco se quedaba en el sofá, y cuando Vander salía de su habitación en la madrugada, vea a la pequeña Jinx tumbada sobre Silco, con lágrimas rosas en sus mejillas, aferrando se a él.

Con el tiempo eso dejó de ser algo frecuente, pero era lógico suponer, que Silco aún tenía que eso pasará, Vander lo entendió, y le tomo el hombro a su amigo para decir le amablemente.

-ya no es una niñita amigo, si te necesita vendrá por ti, ella estará bien

Silco se lo pensó un poco, al final acepto ir a dormir con Vander, porque el sofá enserio era incómodo, y el ya estaba algo mayor para estar durmiendo así de mal, sin embargo no se fue con Vander, sin antes revisar la habitación de Jinx, parecía estar durmiendo muy bien, Silco dejó la puerta un poco más abierta por si lo necesitaba, y ya con eso se fue a dormir en la cama de Vander, estaban un poco ajustados de espacio, pero ambos dormían casi en pose militar y muy quietos, así que no les fue problemas dormir juntos.

No eras lo que pensaba (Terminado)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora