Mi vista se enfocó en los escombros del lugar, hace meses que no visitaba esta parte del pueblo, justo después del accidente, aquel del que creen que soy una víctima y no la culpable.
Era 4 de julio, aviamos acordado pasar la noche juntas en la cabaña, ver los fuegos artificiales y pasar un buen rato, pero ella decidió meterse con fuego y termino quemándose.
Esa noche escapo de casa, sus padres no aprobaban nuestra relación, pero ella siempre pareció ser leal a su amor, a nosotras.
Durante esa noche todo fue perfecto, estuvimos bailando, riendo, tomando, hasta que de repente todo acabo.
Ella lo supo, supo mi pasado, mi verdad. Fui una estúpida al creer que lo entendería, pero obviamente no fue así, de un momento a otro su mirada se oscureció, su sonrisa se borro al igual que su amor, siempre creí que su lealtad estaría conmigo, hoy en este bosque aun me pregunto si su lealtad siquiera estuvo un día aquí.
Ella no podría guardar el secreto, lo vi en su mirada, iba a delatarme y yo no podía permitirlo, pues eso lo arruinaría todo y por más que la amara no podía suceder.
Fue entonces cuando lo hice, le prendí fuego a los recuerdos, a nuestro amor, a los secretos y fue ahí en ese momento, en esa cabaña cuando lo comprendí.
Dos pueden guardar un secreto cuando uno muerta esta.
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Relatos, Secretos y Locuras
Historia CortaLos relatos se cuentan Los secretos se guardan Y la locura solo lo hace más interesante....