Mientras Idalid manejaba a casa de Stephen, él dormía tranquilamente a su lado ya que, él estaba cansado del juego y de la celebración. Y estar en el carro, le ayudaba a descansar un poco del día tan maravilloso que había tenido.
Al llegar a casa de Stephen, Idalid decidió despertarlo para que entrará a su casa y ella poder irse a la suya.
Idalid – Stephen, despierta. Ya llegamos a tu casa. Dijo al moverlo ligeramente
Stephen - ¿Mi casa? Preguntó confundido. – Pensé que iríamos a tu casa. Dijo al despertar de su sueño
Idalid – Pues yo si voy a ir a mi casa, pero necesito que te bajes y entres a tu casa.
Stephen - ¿Me vas a dejar solo?
Idalid – Si, puedes estar solo. Eres un adulto. Dijo riendo
Stephen – Sé que soy un adulto, pero te vas a ir en un par de días. ¿Verdad?
Idalid – Si, en un par
Stephen – Con mayor razón tenemos que estar juntos, ¿Puedes hacer eso por mí? Tengo mucho helado.
Idalid - ¿Intentas sobornarme?
Stephen – Si, ¿Está funcionando?
Idalid – Si, esta funcionando. Solo estaré un momento más, no prometo quedarme.
Stephen – Esta bien, con que estes un momento es suficiente. Dijo antes de bajarse junto a Idalid del carro y caminar a su casa
Al estar dentro de la casa de Stephen, él se dirigió a su cuarto para poder cambiarse y buscar ropa más cómoda para Idalid, mientras ella buscaba el helado en el refrigerador. Idalid se sentó en el sofá frente al televisor para poder comer el helado y ver alguna película, en lo que Stephen salía de su cuarto. Cuando él salió de su habitación, le dio la ropa a Idalid para que ella se cambiara y pudiera estar mejor, a los minutos ella ya estaba de regreso en el sofá.
Idalid – Gracias por la ropa y por el helado, tienes muchos de chocolate y cereza.
Stephen – Si, son nuestros favoritos o eso creo yo.
Idalid – Es verdad, siguen siéndolo. ¿Pudiste descansar en el carro?
Stephen – Si, aunque igual puedo dormir un poco más. Dijo al recargar su cabeza en el hombro de Idalid
Idalid – No vayas a quedarte dormido, porque te dejaré y me iré a mi casa. Dijo al mover un poco su hombro
Stephen – No lo haré, confía en mí. Dijo mientras entrelazaba la mano con Idalid – Si lo llego a hacer, puedes darme un pellizco.
Idalid – No voy a hacer eso, pero estaré vigilándote.
Stephen – Y yo estoy contento de que lo hagas.
Idalid – Sé que ya te lo dije, pero felicidades por el campeonato. Me consta el trabajo que has realizado para ganarlo. Lo hicieron muy bien. Dijo al sostener con fuerza la mano de Stephen
Stephen – Gracias y te agradezco de nuevo por estar conmigo, valió la pena el trabajo duro. Si estuviste en el juego viéndome jugar.
Al decir eso, él la abrazó con fuerza y le dio un beso corto en la mejilla, casi rosando con sus labios.
Los dos siguieron conversando de cosas varias, mientras veían alguna película de comedia en el televisor. Cuando la misma finalizó, Idalid permaneció sentada en el sofá, mientras pensaba en irse o quedarse, pues como lo había mencionado antes, no había prometido quedarse esa noche y aunque tuviera ganas de hacerlo, sabía que no era lo correcto. Lo que comenzaba a cuestionarse, pues al tenerlo tan cerca de ella, era fácil olvidarse de lo que era o no era correcto en esos momentos.
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Faithful -Stephen Curry-
FanficSer solo amigos, estar siempre a su lado pero no de la forma que yo deseaba, dejó de ser suficiente para mí.