Hacía meses que la nave había sido parasitada. En el primer asalto, figuras enormes, envueltas en pesadas armaduras tomaron rápidamente la prisión y se llevaron a cientos de reos. Algunos guardias intentaron resistirse, pero fue inútil. Los guardias disparaban con sus escopetas, pero en los pocos casos en los que sus balas perforaban las armaduras o impactaban en puntos débiles, solo saltaban trozos de carne cancerosa, antes de ser apuñalados con cuchillos, que se asemejaban mas a losas de hierro oxidadas. Odell había sobrevivido al primer asalto y aun no sabía si fue porque se escondió o porque los gigantes no habían querido capturarlo.
Ahora las secciones de la nave estaban abiertas, los presos habían conseguido algunas armas, se habían organizado en grupos y podían moverse libremente, o al menos más libremente, pues la nave no se movía en absoluto. Se habían hecho misiones de exploración para conseguir suministros, tales como comida, agua, armas o simplemente información, para saber cuan mala era la situación, y desde luego era terrible.
En la primera misión de exploración por los corredores de la "processio pecatum" odell descubrió que, sumado a los racionamientos de comida y agua, la nave estaba infestada de enemigos. Muchos de los reos habían sido infectados por algún tipo de virus o enfermedad, y ahora eran cuerpos demacrados que se escondían en corredores oscuros o bajo masas de agua en secciones inundadas, pero que eran terriblemente territoriales y agresivos. Odell y un grupo de presos logró hacerse paso a disparos hasta la cubierta de observación y lo que descubrieron fue incluso peor. Los ventanales estaban cubiertos por una masa de carne que lo tapaba todo desde el exterior, además, esta carne se había logrado hacer paso por algunos conductos de ventilación, y enormes esfínteres rezumaban líquidos y expulsaban criaturas de todo tipo, algunas pequeñas y abotargadas, otras grandes pero de extremidades débiles casi incapaces de moverse.
Uno de los esfínteres empezó a hacer fuerza, como si quisiera expulsar una criatura mucho mas grande que todas las demás. Enormes patas, similares a las de una araña salieron y comenzaron a hacer fuerza contra el techo de metal de la nave, usando su propia fuerza para ayudar a la masa orgánica de la que nacía, después una cabeza asomó , insectoide, con una trompa larga y babeante y por último, un cuerpo gordo, fusionado con una gran caja metálica de barrotes oxidados. Muchos de los compañeros de Odell estaban paralizados por el miedo, otros huyeron, y muy pocos pudieron abrir fuego. La criatura se irguió, y Odell pudo ver como avanzaba hacia ellos, frotándose las manos de dos largos brazos humanoides que asomaban bajo el cuerpo abotargado del monstruo. La criatura pudo agarrar a uno de los presos, quien había intentado disparar con una pistola de calibre bajo. Lo levantó, y se lo llevo con sus manos humanoides al pecho, donde una gran boca se abrió y lo engulló, para luego emerger dentro de la jaula fusionada en la espalda de la criatura.
Odell intento huir, cuando el monstruo le golpeo por la espalda, coloco su trompa sobre el, y expulso una masa viscosa que le comenzó a quemar la carne.
Los compañeros de odell tuvieron que ver como la criatura lo deshacía, para luego beberse la pasta resultante, antes de que la criatura se abalanzara nuevamente sobre ellos. El combate fue breve e inútil. Mientras los reos intentaban abatir a la criatura demoniaca con tuberías o armas ligeras, esta agarraba uno a uno a los hombres y mujeres para introducirlos en la caja que llevaba a la espalda, y cuando hubo acabado, volvió a introducirse en uno de los esfínteres
Cuando la criatura los expulsó, se encontraban en un lugar de pesadilla,similar a una factoría inmensa de armas y municiones, con cubas y pozas de líquidos enfermizos, y el techo, parecía una colmena de las mismas criaturas araña, las cuales podían adivinarse a lo lejos.
El señor de la virulencia Algerax, era el artífice de aquellas enormes fabricas, y el diseñador de los ingenios demoniacos a los que había apodado como "los recolectores" sin él, la cruzada de Koronor estaba condenada al fracaso, pues poseían una fuerza poderosa, pero eran incapaces de suplir sus pérdidas. Había convocado a Putrigor el contable para ponerle al día de los nuevos suministros, pues desde que los recolectores habían comenzado a lanzar incursiones a la nave penitenciaria, ahora huésped de la "prima et ultima", podían reabastecerse de granadas de plaga con las cabezas de los presos, y sus cuerpos eran devorados por los recolectores, los cuales luego vomitarían en las cubas para rellenar depósitos de los rifles y cañones regurgitadores, además de otros tantos que eran usados como caminantes de plaga. Algerax sabía que un trabajo bien hecho podía tener métodos desagradables, y sabia que el humanista melancólico de Koronor no aprobaba sus métodos, aunque solo giraba la cabeza hacia otro lado. Cuan hipócrita podía ser para lograr sus fines. Algerax tenía un trabajo, lo haría bien, y no pediría perdón por el.
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las semillas supurantes
Science Fictioneste relato corto es la historia y motivacion de la banda de guerra del caos conocida como "las semillas supurantes" aliados del primer demonio de Nurgle, Horticulous Slimux.