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Abrió sus ojos a la luz deslumbrante de un soleado domingo, parpadeó suavemente adaptándose a esta y exhaló. Una leve punzada le hizo fruncir el ceño. Era molesto, pero no tanto como para decir la clásica mentira que venía acompañada de una fuerte resaca: "Jamás volveré a beber". Porque era engañarse, Jimin si volvería a hacerlo, pero él conocía sus límites y no lo haría constantemente.

Tomó asiento en el suave colchón y su mirada se paseó por los alrededores, notando que esa habitación era familiar, pero definitivamente no se trataba de la suya. Es decir, empezando por los tonos oscuros que le adornaban. Él era conocido por la extraña explosión de colores llamativos en su hogar, así que no tenía mucho sentido. Otra cosa en la que distaba de Jeon, mientras él era bastante de esos colores cálidos y suaves, Jungkook se iba más al lado de negros, grises y azules.

Ya asimilaba que Jungkook no cumplió con el pedido de dejarlo en su departamento, y ahora se hallaba "milagrosamente" a varios kilómetros de allí.

Vamos, había hablado de sus sentimientos la noche anterior. Era claro que ambos necesitaban espacio, Jungkook para aceptar que su mejor amigo tenía un gran enamoramiento hacia su persona de muchos años y Jimin para terminar de sacárselo del corazón, algo que estaba logrando antes de lo sucedido.

No tenía sentido que después de todo aquello dicho la noche anterior, Jungkook no se sintiera incómodo a su alrededor. Así que no terminaba de entender porqué no lo dejó en su casa y lo trajo a la suya.

Negó con la cabeza, dejando salir otro suspiro. Pensar tanto las cosas le daría una jaqueca más fuerte y era un día bonito para arruinarlo de esa forma. Tal vez, podría llamar a Taehyung para que venga por él... Bueno, si estaba vivo. Él quizá se había retirado antes, pero ya habían bebido bastante, y conociendo el poder de convencimiento de Nayeon, no dudaba que terminaran con enormes dolores de cabeza y desechando lo que han consumido las últimas dos semanas por el retrete.

Sabiendo que en algún momento tendría que enfrentarse a Jungkook, decidió que no postergaría más ese momento y se levantó para ir al baño, lavarse, cambiarse y acabar de una vez por todas con el tema de sus sentimientos.

Ya había sido suficiente de eso.

Apenas culminó, buscó su ropa en los alrededores de la habitación, encontrándola en el cesto de la suciedad. La alzó, viendo que estaba manchada de algo que prefería no mencionar, así que bufó, pero notó un par de prendas colocadas sobre una silla cercana al espejo, con un pequeño papel sobre esta.

"Buen día, hyung.

Imagino que notaste que tu ropa está en malas condiciones, por lo que preparé esto con algunas prendas que dejaste con el pasar del tiempo y están completamente limpias. Cuando te levantes, probablemente no esté, ya que necesito comprar algunas cosas. No te vayas y espera por mí, te lo pido.

Hay muchas cosas que debo decirte.

Nos vemos luego :) "

Leyó rápidamente la nota con bonita caligrafía y soltó una risita ante el detalle de las prendas.

―Vaya ―suspiró, extendiendo una camiseta negra y pantalones deportivos de color gris―. Esta ropa tiene años fuera de mi armario. Yo... ¿Cuánto tiempo tenía sin quedarme en casa de Kook? ―cuestionó para sí mismo, viendo a su alrededor.

Sin poder evitarlo, a su mente volvieron los momentos de su niñez donde no podía mantenerse alejado del pelinegro. Y aunque era bastante joven para notar que sentía pequeñas mariposas por el chico, siempre existió ese vínculo que les unió sin importar qué.

𝐣𝐮𝐬𝐭 𝐛𝐞𝐬𝐭𝐢𝐞𝐬 ᥫ᭡ • kookminDonde viven las historias. Descúbrelo ahora