En esta historia nuestra protagonista de ojos color carmín, se extraviá en un mundo totalmente distinto al que ella conoce, donde todas las pesadillas de cualquier ser vivo se hacen realidad. Sigue a esta pequeña aventurera y descubre junto con ella...
- Dylan soy yo ó.....¿Ese grupo de hongos se mueve?- dije desconfiada después de un rato. Dylan se giró para ver al montón de hongos a los que me refería. - Probablemente sea tu imaginación ¿Sigues asustada? - dijo el algo burlón. - No. - conteste firme - Solo digo que deberíamos tener cuidado, ya estuvimos en un circo, nos atacó una araña mutante, un espectro y un zombie o lo que sea ese viejo, no seria raro que las plantas tengan vida y mente propia - -¿Te habían dicho que eres algo paranoica? - se mofo -¿Y a ti que eres un despreocupado?- le comenté sarcástica Volteé a ver nuevamente ese grupito de hongos, no se movió para nada, quizá Dylan tenía razón y me estaba sugestiónando, tal vez, en realidad no sé movían.
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Continuamos caminando unos minutos, seguí mirando los hongos con atención, ni un movimiento, poco a poco empezamos a dejar a los hongos atrás lo que dio paso a que me convenciera a mi misma de que era mi imaginación; no fue hasta que mire de reojo a esos hongos, no era mi mente engañandome, los hongos realmente se movían, y nos estaban siguiendo. - Definitivamente ese grupo se mueve- dije con total seguridad. - Ajá - me ignoro Dylan.
- ¡Sólo hay muchos hongos aquí! ¡Es temporada de lluvia Alayah!- me dice Dylan algo cansado de mis acusaciones a los hongos. - ¡Arg!¡Vamos Dylan!¡No pueden haber tantos grupos de hongos cada metro!- me queje, ya preocupada. - Entonces quizá estamos caminando en círculos - aseguró el intentando calmarme. -¡Ja!¡Si claro!- me burle sarcástica. Continuamos caminando mientras él hacia chistes sobre mi supuesto estado de paranoia, durante un tiempo no ocurrió nada. No hasta que me tropecé con algo o más bien alguien.... mire con lo que me había topado, al principio pensé que había tropezado con una rama, pero lo que en realidad me quito el equilibrio no era nada más ni nada menos que el torso de una chica, mire atónita semejante escena, la chica aparentaba unos nueve años , tenía un vestido azul cielo manchado de sangre, de mucha sangre....., luego de notar la sangre en su ropa note que la niña no tenía brazos, se los habían arrancado, con mucha fuerza, cosa que me perturbó, luego me di cuenta de que tenía múltiples marcas de dientes en el cuerpo. - Oh por dios..... - dijo Dylan asombrado. -¿Qué pasó? - exclamé asustada - Entraron a nuestro territorio - -¿Están viendo el cadáver?- - La niña se ve joven - - El chico tiene un buen volumen - Serán muy sabrosos - -¡Pido las piernas!- Susurraron múltiples voces, el cuchicheo duró poco tiempo, no sabía que pasaba y no quería saberlo. - H....Huyan....... - imploro una voz cansada en un todo lúgubre y apagado. - Va..... Váyanse ....... No vale la pena estar aquí........- dijo esa voz mire a la chica ya que de ella salía el sonido. - ¡Oh dios! ¡Estás viva!- dije agachandome a ella para poder tomarla entre mis brazos -¿¡Qué pasó!? ¿¡Quién te hizo esto!?- le pregunté alterada. - Se mueven ...... Ellos ...... Los hongos........ No ......- la niña hiperventilaba cada vez más rápido. - dejen que los muerdan ......- luego de decir eso cerro los ojos y dejó de respirar. - Oye - dije preocupada. - Oye,... ¡Oye!,.....¡Oye me escuchas! - le dije ya asustada comenzando a sacudirla un poco, pero era inútil, estaba muerta. Me sentí de cierta manera agredesida con ella, nos había alertado de un peligro con su último aliento, cuando simplemente pudo dejarnos a nuestra suerte. - Debimos dejar solo los huesos de esa mocosa - me gire molesta hacia donde había salido la voz del comentario, justo cuando lo hice vi como un hongo abría su enorme boca para morder a Dylan y probablemente arrancarle el brazo, cuando hizo esto logré ver sus dientes, eran gigantes colmillos afilados que ocupaban casi toda su boca, así que por obvias razones sería difícil que no te moliesen la piel con una sola mordida. -¡Dylan!- grite al tiempo que me levantaba de un salto en su dirección para enterrar la aguja en el hongo con fuerza, el hongo rugió de dolor y se agitó con fuerza, la sacudida era tan fuerte que me lanzo al aire, Dylan alcanzó a atraparme, ambos nos dirigimos al primer hongo con la intención de recuperar la aguja incrustada, pero algo me atrapó por la cintura jalandome con fuerza lo que hizo que cayera al suelo, mire a mi captor hongo, intenté liberarme múltiples veces pero me atrapaba de inmediato, lentamente me acerco a él dejando distancia suficiente para que lo pateará, era lo único que podía hacer en ese momento para defenderme. Los hongos parecían estar jugando con nosotros como cuando un gato juega con su presa antes de matarla, nos jalaban, golpeaban, e incluso nos lanzaban por los aires, cada vez con más fuerza, llegaron al punto en el que sentí que me arrancarían los brazos, era obvio que pelear no me serviría de nada así que solo intenté escapar corriendo y esquivando, correr si que me era difícil, la tierra estaba mojada lo que en consecuencia hacia que me resvalará. Por su parte Dylan había logrado quitarle la aguja al primero, usaba el objeto como si fuera una espada, golpeaba a los hongos tan fuerte como podía y esquivaba con agilidad; el hongo que me tenía presa seguía jugando conmigo, me jalo la pierna de manera que seguirá de pie, avanzando como si diera saltitos, me acerco de nuevo a él, volví a intentar patear pero me resbalé haciendo que cayera, mi brazo izquierdo estaba extendido cosa que el hongo aprovecho y lo mordió justo en la mitad de mi antebrazo, sentí como sus dientes se enterraban en mi piel, grite de dolor, luego la calida sensación de sangre, mi sangre, corriendo por piel se hizo presente. - ¡ALAYAH!- grito Dylan al ver como la sangre corría a toda prisa por mi brazo y manchaba mi ropa, se apresuró a ayudarme pero era difícil cuando el hongo me agitaba con tanda furia, me dolía mucho, sentía que me romperían los huesos, no tenía escapatoria solo podía dejar que el hongo me sacudiera con fuerza como si no hubiera un mañana, y quizá para mí ya no lo habría. Dylan atacó a mi depredador, causando múltiples cortes, los cuales causaron suficiente dolor para que el hongo me soltara, la herida me sangraba sin parar, sentía un agobiante ardor en la piel, era un dolor insoportable, intenté parar el sangrado pero mi herida era muy profunda, en ese estado aunque quisiera no podría pelear, me vi obligada a limitarme a mirar a Dylan hacer el trabajo mientras yo huía de todos los hongos que intentarán atraparme, mientras miraba la batalla note que los hongos sangraban, cada que Dylan les hacía un corte salía un poco de sangre de ellos, me acerque a una de las gotas que habían caído cerca de mí, tratando de analizar si realmente era sangre real, la toque, olfateé e incluso la probé, reconocí el molestó sabor a metal en la boca. " Los hongos sangran" pensé como si fuera algo importante, entoces un grito de Dylan me saco de mis pensamientos, levante la mirada rápidamente, mi amigo acababa de ser atrapado por el hongo más grande de todos. - ¿El líder lo atrapó?- -¡El líder lo atrapó!- -¿Se lo comerá?- -¿Por qué nunca comparte?- - Yo tengo hambre -
Estaban cuchicheando los hongos entre ellos, entonces el captor de mi amigo abrió la boca con la intención de comérselo. Desesperada tome la aguja y corte la "raíz" o pata con la que sostenía a Dylan, en cuando vi a mi compañero a salvo me enfureció la idea de que ese hongo tenía la intención de tragarlo entero, ataque nuevamente ahora con la intención de matarlo, mi brazo aún me dolía a más no poder pero estaba tan concentrada en acabar con ese hongo que por un momento lo olvidé, una vez lo di por muerto me aleje del cadáver.
- Mato al líder - -¡Mato al líder!- - Retirada - -¡Retirada!-
Entonces se fueron, ni siquiera se molestaron en atacarme vi la cobarde huida con complacencia, luego me gire a Dylan y corri con él. -¿¡Estás bien!?- nos preguntamos el uno al otro al unísono, nos reímos del otro ante la escena, después nos dirigimos al cadáver de la niña que nos habíamos encontrado, me agache y la abracé con fuerza como agradecimiento por avisarnos del peligro. Cavamos la tierra, enterramos el cuerpo y nos fuimos de ahí.
- Alayah, perdón- se disculpó Dylan cuando nos alejamos de ahí. Me sorprendió está frase ¿Por qué tenía que perdonarlo? no había hecho nada malo, de hecho hace un momento me había salvado la vida de un hongo come humanos. -¿Ah?- - Perdón por no haber confiado en ti - dijo mirando el suelo - perdón por no haberte creído cuando dijiste lo de los hongos, - en ese momento vi como se limpiaba una lágrima - y además te lastimaste mucho lo siento......- Lo mire con ternura, ¿Hasta de eso se culpaba?. - Dylan está bien, no pasa nada, sonaba a locura que un grupo de plantas se moviera, y lo de mi brazo era algo que solo Dios pudo haber sabido que pasaría, era inevitable que me lastimara, estoy bien, sobrevivimos y eso es lo importante, ¿De acuerdo? - -¡Eso decía Guy!- grito enojado. -¿"Guy"? ¿Quién es él?- le pregunté, nunca antes había mencionado ese nombre. - Él me decía lo mismo y aún así murió en mis narices- dijo Dylan con un rostro lleno de culpa. - Dylan no sé quién es,¿Podrías explicarme? Por favor - dije parándome frente a él, él suspiro. - Él y yo intentamos huir del circo juntos hace un año más o menos, justo antes de que llegaras, lo lastimaron varias veces, y aún así me sonreía mientras decía: " no pasa nada" , " está bien" "¿Sigo vivo no?" y .... de todas formas lo mataron gente a mi, se escuchó un balazo, la sangre empezó a caer a chorros de su pecho y de la nada él era un cadáver......, por eso me vigilaban tanto en el circo, aunque no era explícito, tenían claro que volvería a intentar escapar en cualquier momento. Y ahora tú......., no quiero que se repita el cuento Alayah, no quiero verte muerta o encontrar tu cuerpo, mirate el brazo, si te hubiera hecho caso desde un principio no te habría pasado nada.- termino, me dio la espalda, y yo entendí por qué me pedía perdón, no era exactamente para mí la disculpa, se estaba suplicando un perdón a si mismo a través de mí, mi valiente, audaz, inteligente y amable amigo solo no quería volver a revivir su trauma. Y con verme herida ese feo recuerdo le vino a la mente, le recordó como murió su amigo. - No se va a repetir el cuento, lo prometo - dije mientras me volvía a parar frente a él, para luego abrazarlo - Yo no soy Guy, además no pienso morir todavía, así que seca esas lágrima - limpie sus lágrimas con las manos, lo mire a los ojos y le dedique una sonrisa, tal como había hecho él conmigo cuando le llore a Hagata. - Lo prometo Dylan, saldremos de este desquiciado lugar juntos ¿Sí?- le prometí - Seremos tú y yo contra este maldito mundo. De la nada Dylan se lanzó a mí y me abrazo con tanta fuerza que sentí que me asfixiaba. - Gracias Alayah. Muchas gracias - me susurró entre sollozos escondiendo su cara en mi hombro, correspondí el abrazo, deseando que ese momento que me era infinito de verdad lo fuera.
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"Tú y yo contra este maldito mundo" Es una promesa
¿Yyyyyyy? ¿Qué tal? Les gustó? Espero que sí, ¿Qué opinan de la amistad de estos dos? ¿Vale la pena tener amigos así? Bueno ya saben que pueden hacer jaja. Deseo que tengan un bonito día, tomen awita, duerman bien, y no se sobre pasen con las dosis de café XD. Bueno Tomen unas flores💐💐💐