Estaba sentado en la barra con Miguel a su izquierda y Damián a la derecha, esperando que les sirvan algo para tomar. Después de trabajar tenía planeado jugar a los jueguitos unas horas y después ver una serie, pero sus amigos lo habían obligado a vestirse para que lo traigan al boliche.—¿Cómo te ha estado yendo con el laburo?— dijo Damián, su mejor amigo, con el que en realidad no habla tanto como debería.
—Bien bien, no han ido tantos clientes molestos en estos días— tenía que subir mucho el volumen de su voz para ser escuchado y era muy molesto, su garganta pronto empezaría a picar.—¿Y a ti que tal?
—Bien, aunque estoy pensando en renunciar—su tono de voz preocupó un poco a Iván, desde su perspectiva Damián es el tipo más positivo del planeta y escucharlo así de negativo le dió ganas de preguntar más al respecto, pero cualquier plática murió ahí porque hubo cambio de dj.
La música tranquila fue reemplazada por el reggaeton más estruendoso existente, no era el fan más acérrimo de ese tipo de música pero escucha uno que otro tema. Miguel se puso de pie a penas reconoció la canción y gritó algo sobre ir a bailar, Iván negó y Damián fue corriendo a la pista "si ok entiendo" pensó Iván.
Al rato les trajeron las bebidas y pensó que de seguro se veía gracioso tomando junto a dos asientos vacíos que cada uno tenía una bebida enfrente, como si estuviera con sus amigos imaginarios. Ahora se rió solo, se pone peor.
"déjame saber si estás desocupada porque hoy estoy libre, yo quiero traerte pa que tú sienta' el fuego del caribe" resonaba por los parlantes, Iván movía su pie al ritmo del beat pegadizo mientras sorbia su mojito.
De pronto alguien se sentó a su derecha, lo miró de reojo.
Era un chico, aparentaba la misma edad que él, iba vestido de negro y una gorra adornaba su cabeza. En su mente pensó varias posibilidades, decirle que se vaya, sacarle plática o ignorarlo, debatió consigo mismo para llegar a un acuerdo pero el desconocido giró la cabeza en su dirección, mirándolo atentamente.
—¿Te molesta si me siento acá? te ves buena gente— el desconocido casi gritó para que lo escuché por sobre la música, las luces de arriba le apuntaban y podía ver con claridad sus ojos verdes, una nariz respingona y una sonrisa.
Iván simplemente negó con la cabeza, se estaba empezando a cansar de gritar como loco porque la música estaba muy fuerte, siguió tomando su mojito hasta que el vaso en sus manos estuvo vacío. Se dió cuenta de que el extraño (que ahora se llama ojos verdes en su mente) miraba la bebida que su amigo había abandonado y se la acercó.
—Tomala si quieres—le habló en el oído para no gritar. Estaba regalando una bebida que no era de él ni mucho menos iba a pagarla, pero fue un impulso que no pudo evitar.
—Oh, gracias— ojos verdes le habló en el oído de vuelta, Iván pensó que su voz era agradable de escuchar.
Le sorprendió el hecho de que le aceptará la bebida sin dudarlo "¿de verdad me veo tan buena gente? o este chico es boludo" meditó para si mismo.
Hubieron unos minutos de silencio hasta que ojos verdes le habló sobre cosas aleatorias al oído, parecía que se estaban contando secretos hablándose en la oreja del otro, pero era la única manera de que ambos se escuchen y entiendan. Fue una grata sopresa lo mucho que compartía con el chico, tenían gustos en común, problemas similares y hasta trabajan en cosas parecidas, la mente de Iván gritaba wow.
Al rato los amigos de ojos verdes lo llamaron a bailar y se despidió con una palmadita en el hombro y una sonrisa divertida, Iván le sonrió de vuelta sin darse cuenta. Unos minutos después Damián y Miguel estaban de nuevo a su lado, pidieron más bebidas olvidando completamente las que dejaron en la mesa, que fueron tomadas por ojos verdes e Iván.
Siguieron tomando y hablando un rato hasta que se hizo tarde, el único con auto y licencia de los tres (Miguel) los dejó a cada uno en su casa y se fue a la suya propia. En el camino les contó del desconocido que se había sentado con él y ambos le preguntaron "¿y como se llama?" a lo que Iván quedó estupefacto.
No le preguntó su nombre.
Cuando llegó a su casa agarró el primer lápiz que encontró y escribió.
3 de agosto, 23:55 p.m
Hoy me salí un poco de la rutina.
Me levanté a la misma hora de todos los días, desayuné cereal solo porque wow otra vez se me olvidó comprar leche, me di una buena ducha y salí a caminar.
(Sí, eres lo suficientemente tarado como para ducharte antes de salir a caminar y volver sudado).
Estuve ordenando un poco la sala, por estas fechas te mudaste hace poco a un nuevo depto y está todo lleno de cajas, quiero invitar a mis amigos pero con suerte tengo espacio para moverme yo mismo.
Fui a trabajar, estuve hablando un poco con Tomás (trabajaba contigo a veces en el turno de tarde los miércoles y viernes, pero te caía bien), atendí gente hasta que se terminó mi turno y me fui.
No hubo ningún rompe pija el día de hoy y lo agradezco mucho.A la salida pasé a comprar algo para cenar y de paso para rellenar la alacena, estuve como media hora tratando de decidir que comer y fue un suplicio.
De seguro los de la tienda me odian por hacerles perder tanto tiempo, pero por alguna razón hoy estuve demasiado indeciso con todo, fueron pocas las decisiones que tomé sin pensarlo más de una vez.Nota: debes agendar otra hora con Ro.
Alex me dijo que me haría bien conocer gente nueva y respirar nuevos aires, estoy de acuerdo pero al mismo tiempo no sé dónde ir a conocer gente y nunca he sido una mariposa social como para tener muchos amigos.
(Por si te preguntas quién es Alex, es el chabón con el que compartías turnos de la mañana y tarde).
Se me quemó un poco la cena, me quedé pegado pensando y los 30 minutos se me hicieron 45.
Después de cenar estuve viciando a los jueguitos un rato hasta que me llamó Damián para ir al boliche, tuve que elegir entre los jueguitos y conocer gente así que...
al principio había dicho que no pero me terminaron obligando.Una vez Rocío me dijo que cuanto me tarde en arreglarme y el esfuerzo que ponga influye en mi estado anímico y estoy de acuerdo. Me puse la ropa más piola que encontré en el closet y hasta me peiné, me maquille un poco los granos, un poco de perfume y listo.
(30 minutos te tardaste gil)Me pasaron a buscar y me llevaron a un boliche nuevo que nunca había visto, el lugar era lindo y espacioso, no tengo ninguna queja, aunque la música estaba demasiado fuerte.
Le regalé una bebida a un lindo desconocido que se sentó a mi lado en la barra cuando mis increíbles amigos me abandonaron para ir a bailar, todavía no sé porqué lo hice, pero al menos sirvió para poder hablar un rato con él, aunque ni le pregunté su nombre (tarado).
Se quedará como ojos verdes, porque dudo volverlo a ver.
Aunque me gustaría ver su sonrisa de nuevo y escuchar su voz sin la música resonando de fondo.
Luego de beber me trajeron a mi casa, me di cuenta de que trabajar me quita las ganas de ponerme al pedo porque sé que al día siguiente tengo que estar bien o la voy a sufrir, debo admitir que extraño un poco beber tanto que pierdo la consciencia, algún día lo haré de nuevo, o tal vez mejor no.
Atte. Iván.
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Atte. Iván ─ rodrivan (c.)
Fanfictionɑtte. Ivɑ́n╏ gracias al consejo de su psicóloga, Iván decide escribir un diario para desahogar sus pensamientos y comprenderse mejor a si mismo. mientras tanto conoce a Rodrigo, a quien quizá mencione un par de varias veces en su cuaderno. ─soft/an...