XVI | Novia.

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SANTIAGO.

Algo en Ashely me cautivó desde el primer día que la vi, algo en sus ojos, su personalidad, algo en ella me cautivo y aún no entiendo porqué carajos me gusta tanto.

Mi estrellita me hace sentir tantas cosas, que unas simples palabras no son suficientes para explicar.

Hoy 13 de septiembre es su cumpleaños y me siento bastante raro, porque estoy muy emocionado, emocionado de pasar un año más de su vida con ella, compartiendo, estando ahí para ella.

Realmente no tengo ni idea de que nos depare el futuro, siempre he tenido el pensamiento de que el futuro es un camino incierto y aunque no tengo idea de ello, a ella sí la veo en mi futuro.

Joder. ¿Qué me has hecho Ashely?

Como decía, hoy es su cumpleaños y entre Estarling, Perla y yo le conseguimos boletas para un concierto del cual tanto ella deseaba ir, conseguimos el acceso VIP para ella para que pueda conocer a uno de sus cantantes favoritos de Colombia: Manuel Medrano, el primero es Andrés Cepeda y spoiler, estará como artista invitado.

Sus amigos y yo no queríamos desaprovechar esta oportunidad y compramos las boletas para acompañarla.

—¿Entonces, quien se lo dirá primero? —Perla indagó mientras conducía para ir al apartamento a darle la sorpresa.

—Debería ser tu. —respondió Estarling señalándome— A fin de cuentas tú fuiste el de la idea.

—Lo sé, pero no quiero darme el crédito. —en realidad esa no era mi intención, lo que quería es que ella la pasará bien, rodeado de sus amigos, de las personas que la quieren.

—Le diremos entonces que es un regalo de todos. —ofreció Perla y asentimos— Bien. Cómo ya nos estamos estacionando, yo iré a animarla para que se duche y les avisaré cuando este lista, así ustedes entran, bien?

Estarling y yo asentimos.

Al estacionar el auto, Perla salió y, el rubio y yo nos quedamos solos por unos minutos.
Había un silencio que no me gustaba, conozco a Estarling, sí está callado por un largo rato es porque está por decir o quiere decir algo.

—Santiago. Sabes lo mucho que te aprecio, te considero como mi hermano y lo sabes, cierto? —asentí, tragando seco— Pero, necesito saber cuáles son tus intenciones con Ashely.

—Sonaste como un padre sobreprotector. —bromeé para aliviar el ambiente, pero él seguía aún serio.

—Soy su única familia. —expresó con firmeza— No divarees, sabes que no me gusta. Responde. —ordenó.

—Una vez te comenté y te dije que el haberme reencontrado con ella de nuevo, no era simple casualidad. Debía de pasar, me gustaba de adolescente y ahora me gusta aún más.

—¿En serio te gusta?

—Joder, sí. —jadeé— Mis intenciones son buenas con ella, Estarling. Todo lo que he dado, cómo he sido, cómo la he tratado ha sido bajo a ese sentimiento.

—¿Porqué?

—Porque ella se lo merece. Ella merece tener personas como nosotros a su lado. —respondí— Estarling, solo quiero darle todo lo bueno que tengo para ofrecerle.

—Eso sonó muy raro. Ahora ¿Cómo me quitaré esa imagen de mi cabeza? —golpeó mi hombro y chille por el dolor.

—No sonó raro, tu lo tomaste así, pervertido. —alcé los hombros y el río.

—Realmente te preguntaba esto porque en realidad estoy volviendo a ver a la Ashely que conocí antes de los 13 años, esa vivaz, alegre y feliz, esa que una vez prometió nunca cambiar su forma de ser.

Simplemente pasan. ✔️Donde viven las historias. Descúbrelo ahora