—¿Café? —Minho sostenía una taza con el líquido humeante.
—Sí, gracias —contestó Taemin.
Ya se habían bañado y ahora estaban en la cocina, tomando el desayuno que Minho había pedido a domicilio. Él no cocinaba nada.
—Espero que te guste. Escogí varios platillos.
—Min, es demasiada comida. No podremos comer todo esto. Es malo desperdiciar alimentos, hay muchas personas allá afuera que no tienen la suerte que nosotros.
—No te enojes, mi niño. Lo que sobre lo meteremos en el refrigerador y lo comeremos durante todo el fin de semana, porque ya no te vas a ir de aquí. Me dijiste que vivirías conmigo, ¿lo recuerdas?
—Claro que lo recuerdo, y me parece bien lo que dices. Nos acabaremos todo en estos dos días. Además, acabo de darme cuenta de que hacer el amor me da mucha hambre. Así que seguro tendremos que pedir más platillos.
—Jajajajaja. Yo estaba pensando lo mismo.
Cuando quedaron satisfechos, guardaron lo que sobró en unos recipientes y luego fueron a lavarse los dientes. Ambos eran obsesivos con el cuidado de su boca. Después se sentaron en el sillón de la sala, el momento había llegado.
—Ahora sí, ¿qué es lo que tienes que decirme?
—Min, no estoy seguro de que sea verdad, pero escuché a unas chicas hablar sobre una multa que tendrán que pagar por incumplimiento de un contrato en Japón. Ellas dijeron que, de ser así, la empresa se iría a la quiebra. ¿Sabes algo de eso?
—No, pero quizás solo son chismes de café. A los empleados les gusta inventar cosas. Mi padre me lo habría dicho, no veo por qué ocultarme algo tan delicado. De todos modos, se lo preguntaré el lunes.
—Min, no creo que sean habladurías sin sentido. Ayer tuve un mal encuentro con Seung, y me dejó claro que tu padre y él solo estaban esperando a que nosotros tuviéramos relaciones para que se te "quitaran las cosquillas". Ya te tienen una candidata para que sea tu prometida. Y sonó como alguien de mucho dinero. Te necesitan para recapitalizar la constructora.
Minho se levantó de un salto y apretó los puños con fuerza.
—Lo sabía... ¡Tanta maldita amabilidad y complacencia con nuestra relación fue una farsa! Dime, ¿ese desgraciado se atrevió a tocarte? Porque si lo hizo, lo mato.
—No, Min, no me hizo nada, solo me amenazó —mintió.
—¿Te amenazó?
—Me ordenó alejarme de ti. Y si no lo hago, van a acusar a Madre Corazón y a las hermanas de fraude. Asegura que tiene pruebas para hacer que las metan en la cárcel.
—Es un ser despreciable. No entiendo cómo podemos ser hermanos de sangre. Somos tan diferentes...
—Disculpa lo que voy a decir, Min, pero él es como tu papá. Y tú te pareces a mamá Victoria.
—No tienes nada que disculparme, solo estás diciendo la verdad. Por lo pronto, hay que averiguar qué tiene para decir eso de las monjitas. Tengo un amigo que nos puede ayudar; tiene un despacho dedicado a realizar auditorías particulares. Voy a pedirle que vaya directamente al internado y revise los libros de contabilidad.
—Gracias, Min. Tenía miedo de decirte todo esto, pensé que no me ibas a creer.
—Mi niño, jamás dudaría de ti. Y por favor, nunca dejes de confiar en mí. Quiero que me cuentes absolutamente todo lo que suceda, especialmente si están involucrados ellos dos. ¿De acuerdo?
—De acuerdo —respondió Taemin.
Sellaron esa promesa con un beso suave y cálido. Todo el fin de semana se la pasaron enredados en las sabanas, haciendo el amor. Ninguno podía tener suficiente, se estaban conociendo tan íntimamente que era imposible parar. Era como en una luna de miel, amar, comer, y disfrutar al máximo sus cuerpos deseosos y ardientes.
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O TÚ O NADA. (2MIN)🔞🌈
أدب الهواةChoi Minho se siente cautivado a primera vista por un joven huérfano cuando visita su empresa para reparar una computadora. Desde ese instante, sus vidas se entrelazan en un hermoso romance lleno de momentos memorables y dulces descubrimientos. Sin...