❛Me encanta el olor a gasolina,
prendó los cerillos para saborear el calor.
Siempre me ha gustado jugar con juego❜
...
Donde Alex Summers llega a Midtown
y se cruza con Peter Parker, un chico
extraño que no para de aparecer a
cual...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
NO PEGÓ EL OJO DURANTE TODA LA NOCHE, miraba a la ventana directamente, aún sintiéndose observado por la paranoia de su cerebro. Si llego a dormir no fueron más de diez minutos seguidos en un sueño a sus recuerdos del avión. No había esperado que un accidente como el ocurrido despertara de nuevo todas las cosas de acuerdo a ello.
En lugar de una alarma, como era habitual hace meses, la madre de la casa tocaba la puerta lo suficientemente fuerte para que despertara. Solía avisarle que ya era la hora de preparar sus cosas.
Mientras se vestía, notó con ayuda del espejo que las heridas en su espalda ya habían sanado. Si, en la madrugada pudo sentir su piel moviéndose para expulsar los vidrios de ella. Solo quedaban pequeños hematomas que se curarían a lo largo del día. La anomalía en su cuerpo lo hacían curarse más rápido que al humano promedio. Dependía de lo grande que fuera la herida sería rápido o lento, claro, aplicaba para los límites cotidianos.
Esa estancia era rara. Le dejaban un desayuno agradable, aunque pequeño.
Por el otro lado, Peter se encontró en las mismas condiciones. Estar observando a su compañero por varias horas dejaban el cansancio como algo latente. Dios, tal vez si era un acosador. Aunque no lo vio haciendo nada extraño, en su lugar solo se quedó sentado, leyendo un libro.
No esperó que Alex fuera del tipo que leía libros en su tiempo libre —aunque era una copia de un título que nunca escuchó—, lo había visto como un bravucón, de esos que le robaban los dulces en Halloween desde los siete años.
Quería asegurarse por completo de que no fuera una amenaza. Y regresó luego de cenar con la tía May. Nada sospechoso en su vida nocturna.
De vuelta a Midtown supuso.
Física fue tan aburrido como siempre, con la misma rutina de Flash por intentar lucirse y Peter dando una respuesta contundente sin haber prestado atención toda la clase. La vida de un genio con muchas ganas de hablar, supuso, en realidad no lo conocía tanto como para continuar juzgando sus pasos.
—¿Summers? —preguntó la maestra con una mano en la cintura.
—¿Despejamos? —un tono interrogativo creció en su voz.
—Eso fue un buen intento. Tal vez si se concentrará tanto como en ser lindo podría saber lo que está pasando en clase.
Al menos era guapo, que podía esperar. Una cara bonita y apariencia tonta podía salvarle la vida si sabía como aprovecharlas. Ya lo había comprobado antes.
Los adultos solían sentirse atraídos por la expresión de su cara cuando era más joven —no con morbo al menos— la cara fina, ojos tristes y labios entre abiertos por la incertidumbre dentro de su cabeza. Era lindo y de apariencia inocente. A la mayoría no les gustaban los niños ya grandes, pero encontraban hogares para él y cuando eran comunitarios, ser visualmente grato le ganaría una comida agradable y la libertad de usar la línea publica también. Si se ponía a mirar a cada uno de sus compañeros de clases podría decir que la mayoría jamás careció de nada: Flash, dinero seguro le sobraba de los bolsillos y lo encontraría agradable siempre que evitara tratar de hacerse el chulo con todo al que veía. Peter, tal vez solo unas clases de como no parecer que está perdido en su cabeza todo el tiempo. Liz, ella era quien sin duda careció de alguna cosa en su infancia. Era capaz de continuar así todo el día si quisiera, pero quien dijo que Alex no tenía mejores cosas que hacer.