James•
No podía evitar divertirme jugando con mis figuras de acción, muchos decían que para divertirse necesitabas compañía aunque para mi era todo lo contrario, algunos otros decían que necesitaba un hermano o hermana mayor para que me cuidara pero era la misma historia, eso no me interesaba, ¡yo no necesitaba de nadie para que me cuidara! Además de que podía divertirme solo y sin necesidad de estar acompañado por alguien.
Mis compañeros del kínder solían decir que era un niño muy aburrido que no demostraba sus emociones y que eso daba miedo, pero a quien engaño, nunca eh sido el tipo de persona que le guste mostrar sus emociones o eso pensaba hasta aquel día en que a mi madre le habían diagnosticado cancer, una desgracia sin duda alguna pero en ese momento no lo comprendía.
¿Un niño de cinco años tratando de entender que era el cancer? Claro que eso no pasaba por mi cabeza, nunca me imagine que era una enfermedad tan peligrosa y mortal; el ver a mi madre siempre tan positiva y alegre hacia que ese tal "cancer" sonara algo divertido. Siempre la veía regresar de sus quimios pálida como la nieve y tan cansada como si acabara de correr colina arriba pero nunca me preocupo tanto esa parte, verla llorar por cómo se le caía el cabello a causa de las quimioterapias eso si me dolió y mucho diría yo, ¿Quien no se sentiría triste por ver a su persona favorita en todo el mundo sentirte triste? ¡Tendrías que ser un infeliz para no llorar con ella! O al menos eso pensé yo.
Las semanas pasaban y esa sonrisa tan dulce y sincera iba desapareciendo poco a poco, su situación se estaba poniendo crítica y los doctores dijeron que las quimios ya no iban a surtir efecto, le quedaba poco tiempo de vida. Ese sentimiento de dolor mezclado con culpa es algo que nunca olvidare, el ver a mi madre morir poco a poco a causa del cancer era algo devastador, sin duda agotador, el hecho de pensar que eran mis últimos momentos con ella me partía el corazón, pero sin duda también me preocupaba la reacción de mi padre.
Mi padre, el padre que ningún niño quiere tener, el tipo de padre alcoholico que lo único que hace es atacar verbal o físicamente a su familia sin importarle lo demás. Mi madre siempre me cuidaba de sus golpes y me defendía cuando me gritaba pero ahora era diferente, ya no iba a tener a mi madre para apoyarme en los ataques de mi padre.
Sin duda todo ahora iba a ser diferente, un cambio drástico en mi vida completa, la única persona que me quería se iba a ir para siempre y eso me aterraba aunque no lo mostrara pero siempre me mantuve en alto por las palabras de mi madre.
Ella siempre me decía que fuera valiente y lo suficientemente inteligente para perdonar ya que la vida no solo se trata de golpes eh insultos o venganza y rencor, yo no se como ella seguía teniendo fe en la humanidad, la humanidad tan asquerosa en la que nos habíamos vuelto.... Pero ella siempre insistía con la misma historia.
—James.. siempre se valiente, no dejes que nada te detenga de ser tu mismo pero también se inteligente y aprende a perdonar cuando sea necesario, no todo es venganza y rencor....— esas fueron sus palabras, su voz transmitía tranquilidad y confianza y aparte era mi mamá así que no pude evitar hacer eso a toda costa pero había algo más, mi madre hizo una última petición antes de morir.
El sueño de mi madre siempre había sido conocer Escocia y de una u otra forma se arregló un viaje para ir allá.
Toda la familia o al menos la mayoría había cancelado sus planes para acompañar a mi madre en lo que sería su último viaje, había montones de gente que le daban abrazos y lloraban con mi madre en el aeropuerto, ver esas escenas tan devastadoras hacían que mi corazón se rompiera en mi pedazos, era como si se callaran pétalos, como si la flor con la que viviera se fuera marchitando poco a poco, aunque no faltaron los que lloraron conmigo y me desearon la más inimaginable fuerza para cuando falleciera mi madre.
La mayoría de la familia estaba en el avión, el avión parecía familiar con el simple hecho de que más de la mitad de la familia abarcara el avión. En mi experiencia nunca había viajado en avión y no pude evitar sentirme nervioso, aproveché que estaba mi madre alado mío para apretar su mano y evitar gritar mientras despegábamos, mi madre no pudo evitar ver la cara de niño asustado que traía encima y me dijo que todo iba a estar bien mientras me abrochaba el cinturón y me sacudía el cabello.
Todo parecía ir bien, ya habíamos despegado y después de tantos sustos parecía que ya estábamos a la altura establecida así que mi alma pudo calmarse y regresar a mi cuerpo aunque no podía parar de sorprenderme con lo calmadas que estaban las demás personas después del susto que me había dado pero preferí no tomarle tanta importancia y simplemente disfrutar del viaje.
Después de unas horas el viaje había dado a su fin y tal cual lo había deseado mi madre estábamos en Escocía lugar donde destacaba el haggis y el whisky, sin duda alguna mi padre iba a disfrutar estar aquí pero no por mi madre si no por el deseo absurdo de ingerir alcohol.
Después de unos días mi pesadilla llegó a su punto máximo, mi madre se acababa de desmayar, llamaron a una ambulancia y la llevaron a urgencias en el hospital más cercano pero ya no había tanta esperanza, pude observar cómo metían a mi madre al cuarto de urgencias, cómo llamaban cada vez a más médicos de diferentes especialidades y tantas enfermeras y enfermeros para que la gente se empezara a juntar alrededor para ver de qué se trataba este escándalo pero después de horas de espera, horas agonizantes que sin duda cansaban, salió un médico, ya desde su cara pude ver que no era algo bueno, me estaba preparando mentalmente para lo que iba a escuchar a continuación, yo sabía que iba a escuchar y era exactamente lo que escuché, mi madre acababa de fallecer.El cancer la había consumido por completo, ya se le veía una cara de cansancio y sufrimiento que aunque no fueras ella podías sentir ese dolor.
A lo único que me limité fue a llorar, yo sabía que mi madre había ido en paz, un alma tan pura como la de ella iba a ser seguro recompensada por los dioses, además de que sabía que ella nunca me hubiera querido ver triste, me aguante mis lagrimas por mi madre, no era por alguien más, era por esa persona a la que siempre respeté y respetare siempre, solo podía observar los llantos y gritos de dolor de mis demás familiares, los gritos eran desgarradores al igual que el llanto, una gran persona se había ido, un alma pura y hermosa acababa de dejar el mundo.

ESTÁS LEYENDO
Pétalos de mi corazón
RomanceTodo empieza desde aquel día del accidente, James conoce a Margaret y parece ser una chica rara, muy inusual, llena de sorpresas por descubrir.....