•Capitulo 2•

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James•

El tiempo pasó y todo todo estaba igual que siempre, los gritos de mi padre quien ahora no solo se alcoholizaba sino que ahora también se drogaba con sustancias que no conocía en lo absoluto, este hombre iba de mal en peor, podía tener buena imagen y un trabajo estable como gerente de una tienda de muebles pero aún así no era nada de lo que aparentaba, muchas chicas lo veían y le hacían ojo pero cuando llegaban a acercarse a él lograban ver que solo era un maldito agresor, no había nada especial en el.

Todos los años era lo mismo en el cumpleaños de mi madre (14 de febrero) cuando pensaba en que ella había nacido en ese día no podía quitarme la idea de la cabeza de que era muy obvio porque era tan amorosa, ¡Ella había nacido en el día del amor y la amistad! Sin duda una fecha muy llamativa a mis ojos pero a pesar de eso nunca entendí que le vio a mi padre, ¿una chica tan amable y considerada enamorada de un tipo tan enojon y vengativo? ¡Que se supone que significaba ese romance! Sin duda nunca entendería a mi madre.

El día del cumpleaños de mi madre se acercaba cada vez más y yo siempre le insistía a mi padre que me llevara a Escocía, el último lugar donde vi a mi madre pero a pesar de eso el nunca me dejaba ir...

—¡Solo voy a ir a ver a madre! ¿¡Que no la amabas!? ¿¡Por que no me permites ir a verla!?— esas preguntas rondaban por mi cabeza mientras intentaba convencer a mi padre, después de su muerte mi madre había sido enterrada en Escocía y la quería ir a ver.

—¿¡Que nunca entiendes nada!? ¡Soy tu padre y a mi me haces caso!— tras esas palabras sabía que íbamos a regresar a lo mismo —¡No puedes ir a Escocía a ver a esa mujer! Esa mujer nunca sirvió de nada...— aunque mi padre lo dijera entre murmullos pude escuchar eso y no pude evitar enojarme y explotar.

—¡Como te atreves a insultar a mi madre!— dije entre gritos desperados —¡Ella era la mujer más perfecta que jamás había conocido, era un ser humano 1000 veces mejor que tú! ¡Eres un desgraciado!— lo último lo dije con tanta furia que no pude evitar golpear el piso con la suela de mi zapato, ¿¡Como se atrevía a insultar a mi madre!?

—¡Eres un maleducado!— fue lo que escuche antes de recibir una cachetada por parte de mi padre, el siempre acudía a los golpes cuando sabía que tenía razón —¡Si tanto quieres ir a ver a la inservible de tu madre consíguete tú mismo el boleto de avión!—.

Definitivamente era mi perdición, era un chico de 2do de prepa, aún no entraba a trabajar, ¿Como iba a conseguir yo el dinero? —¡Eso haré!— fue a lo único que pude responder, un "como quieras" fue lo único que recibí de mi padre para que después saliera del salón y me quedara solo, recostado en el sofá, la respuesta de mi padre sin duda me sorprendió, me llegue a imaginar que iba a ser más violento pero no fue así y hasta cierto punto me alegraba.

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Yo realmente quería visitar a mi madre así que trate de todas las formas existentes de conseguir el dinero, platiqué con algunos familiares, algunos me daban el dinero si hacer muchas preguntas pero algunos otros me hacían preguntas del tipo "¿cómo le vas a hacer tú solo allá?" "¿no te da miedo que te pase algo?" "¿Y si te preguntan algo y tú no sabes el idioma?" Aunque también había otros que me hacían sugerencias del tipo "te puedo acompañar si quieres"  "tengo un amigo allá, le diré que te cuide" "te voy a mandar a ******** para que te acompañe" con todas esas preguntas y sugerencias podía entender su preocupación pero yo quería ir solo, quería ver a mi madre a solas, platicarle todo lo que en muchos años no habíamos podido hablar, llevarle de sus flores favoritas y compartirte mis momentos más difíciles y emotivos.

Después de un rato de hablar con mi último familiar cercano decidí que era buena idea ver cuánto me faltaba para a completar el dinero que necesitaba para el viaje —¡No lo puedo creer! ¡Tengo todo el dinero para el viaje!— me emocione que al contar el dinero pude observar que no me faltaba ni un centavo para el viaje, ya tenía mi visa y pasaporte, estaba prácticamente listo para partir y ver a mi madre, lo único que faltaba era despedirme de mi padre, suena estupido pero aún así, de cierta forma el era alguien en mi vida, alguien que jugaba un rol muy importante de hecho.

Tome el autobús para llegar a mi casa y en cuento llegue lo primero que hice fue escabullirme en mi habitación, tan desordenada como siempre pero así me gustaba, era mi cueva, lo que yo llamaba "hogar" algo sinceramente emotivo para mi.

Empecé a buscar y guardar mi ropa en la misma maleta que usé cuando viaje con mi mamá a Escocía por primera vez, estaba tan desesperado, tan ansioso, ya quería llegar al avión y vivir esa experiencia y adrenalina que había vivido hace años....

En cuanto termine de guardar las cosas en mi maleta lo primero que hice fue dirigirme a la habitación de mi padre —¡Padre!, ¿Donde estás?— me limité a decir algo más o incluso gritar ya que si mi padre me oía me iba a ir muy pero muy mal.

Llame a mi padre varias veces pero ninguna de ellas contestó, me empecé a preocupar al grado de empezar a buscar hasta en los lugares más ilógicos pero simplemente no lo encontraba por ninguna parte, llegue a pensar que mi padre estaba en un bar, tomando con era costumbre pero el no llevaba su chamarra de cuero, algo muy icónico de parte de él cuando iba a tomar, llegue a pensar que había ido a alguna cita pero tampoco fue una idea válida ya que no estaba usando el traje que siempre usaba, mi última idea fue que había salido a algún otro lado pero no llevaba su billetera ni su celular.

A partir de eso me empecé a preocupar pero al mirar el reloj me percaté que ya casi era mi vuelo así que salí corriendo de la casa camino al aeropuerto pero no sin antes haberle dejado una nota que decía "Padre, espero vernos pronto, hasta pronto. ~James".

Podía ser muchas cosas pero nunca iba a permitirme ser irrespetuoso a ese grado de no avisar aunque al que haya avisado haya sido a mi padre, realmente no me dolió tanto la partida, no me creía capaz de extrañar a mi padre.

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Llegue al aeropuerto, hice todo lo planteado antes de abordar y en cuento abordé me puse lo más cómodo posible, sabía que el vuelo no era corto así que iba a tener mucho tiempo para mi solo. Como la última vez, me estaba muriendo de miedo, era mi segunda vez en un avión y estaba aterrorizado, pude escuchar a las azafatas darnos la bienvenida a nuestro viaje a Escocía e invitarnos a ponernos cómodos; todo parecía estar muy bien, estaba cómodo y faltaban pocas horas de viaje pero descubrí que había un bebé atrás de mi —¿¡Esto tenía que empeorar ahora!?— fue lo que pude murmullar solo para mi, ¡el bebé lloraba como si lo estuvieran matando! Simplemente desesperante.

—Vamos Mateo, no llores— era lo que la madre le decía al niño pero el niño parecía estar sordo, solo lloraba más fuerte ¡estaba impresionado! —Vamos, vamos, no llores, ¡por favor!— la madre ya estaba desesperada, lo veía en sus ojos.

—señora, si a usted le parece me puede pasar al niño y así usted puede descansar— fue lo que dije para dejar que la madre descansara.

—¿enserio lo harías? Pareces un chico muy joven, si lo puedes hacer sería grandioso— dijo la madre para después pasarme al niño.

—no se preocupe señora, lo voy a cuidar en lo que acaba el viaje—aclaré para después empezar a jugar con el chiquitín, de cierto modo me recordaba a mi, sobre las historias que mi madre me solía contar sobre cómo era de bebé, con solo pensar en eso no pude evitar divertirme con el pequeñín y hacerlo reír y calmarse, logre que se durmiera y así estuvimos lo que quedó del viaje, sin duda una experiencia muy tierna y linda en mucho tiempo.

Acababa de acabar el viaje y puedo recordar a la señora agradecerme por cuidar a su hijo.
—de verdad te lo agradezco, fue un gesto muy amable de tu parte— me dijo, parecía que lo decía de una forma muy sincera.

—no se preocupe señora, su hijo es un niño muy lindo y divertido, sin duda un gran caballero— respondí , sinceramente no cualquiera se tranquiliza tan rápido pero igual, después de eso me despedí de la señora y del niño para tomar rumbo a mi siguiente destino.

Pétalos de mi corazón Donde viven las historias. Descúbrelo ahora