Scarlett Miller se fue de Charming sin decírselo a nadie, pero después de que encarcelan a su hermano, decide regresar a su ciudad natal.
Jax Teller no está exactamente feliz de volver a verla.
THE STORY IS @maggieewritez THAT HE LET ME TRANSLATE I...
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"𝘕𝘰 𝘴𝘰𝘺 𝘵𝘢𝘯 𝘦𝘴𝘵ú𝘱𝘪𝘥𝘢 𝘤ó𝘮𝘰 𝘱𝘢𝘳𝘦𝘻𝘤𝘰, 𝘊𝘢𝘥𝘥𝘢𝘭."
SENTADA EN EL PEQUEÑO CAFÉ, Camille había actualizado a su mejor amiga sobre la vida de algunos miembros del club. Opie Winston dejó el club por Donna y sus hijos, y Tig todavía está lidiando con las dificultades de tener dos hijas en crecimiento en todos los estados.
Ocho años es casi una década, por lo que Scarlett esperaba que algunos veteranos dejaran el club, pero nunca Opie. Siempre fue tan devoto del club; él y Jax. Scarlett conoció a Opie a través de Jax, y los tres se volvieron muy cercanos con el tiempo y, finalmente, Camille y Luke se unieron al pequeño grupo. Los cinco crearon la mayor parte de las travesuras en Charming, especialmente en SAMCRO. A los residentes de la ciudad no les gustaban prácticamente. Una vez que Opie se casó, y Camille y Luke comenzaron a ponerse serios el uno con el otro, dejó a Jax y Scarlett con más tiempo a solas.
Jax y Scarlett habían sido amigos cercanos desde que nacieron básicamente, John Teller había sido el mejor amigo de su padre, Robert Miller. Estaba claro que Gemma nunca le gustó que Scarlett siempre estaba con su hijo y se lo alejaba un poco de su madre. A Scarlett tampoco le cayó bien Gemma, y era común que ambas tuvieran discusiones porque Gemma estaba celosa de una adolescente.
—Y Gemma. —Gime Camille, llevándose la pajilla del batido a la boca. —Sigue siendo la perra reina.
—Me lo esperaba. —Scarlett se recuesta en su asiento y asiente con la cabeza al comprender.
—Estoy segura de que ella fue quien convenció a Jax de que eras el demonio después de que te fuiste. —Resopla Camille, sacudiendo la cabeza ante un recuerdo. —Tiró todas sus fotos contigo a la basura y las quemó. Es tan increíblemente mezquina para ser una anciana.
Suena la campana que cuelga sobre la puerta de la cafetería, y los ojos de Camille vuelvan sobre la cabeza de su mejor amiga hacia quien acaba de entrar. Ella se encoge en su asiento ante la vista, sus ojos se abren como platos.
—¿Qué?. —Dice Scarlett, a punto de darse la vuelta hasta que Camille la patea con fuerza debajo de la mesa.
—No te des vuelta. —Sisea. —Es Opie.
—Está bien. —Inclina la cabeza. —Opie solía ser uno de nuestros amigos cercanos.
Camille niega con la cabeza, sus ojos nunca se apartan de la espalda del hombre alto parado junto al mostrador.
—Eso fue antes de que te fueras a la mierda sin decírselo a nadie. Además, si te ve aquí, correrá su boca peluda hacia Jax.